[Análisis] 7’scarlet

[Análisis] 7’scarlet

Idea Factory, y su filial Otomate, son las encargadas de la salida de muchas de las visual novels que salen en Japón. Ahora, gracias a la distribuidora Aksys, tenemos la oportunidad de disfrutar en Occidente de algunas de ellas, como esta que os traigo hoy. Voy a hablamos de 7’scarlet, una visual de misterio donde hasta el mismo final no sabes que está ocurriendo, lo que lleva a engancharse mucho a su historia y personajes.

Historia

En 7’scarlet tomamos el papel de Ichiko Hanamaki, a la cual le podemos cambiar el nombre al principio de nuestra aventura. Ella es una chica bastante ensimismada en su mundo cuyo hermano desapareció sin dejar rastro en un pequeño pueblo llamado Okunezato, un pueblo donde pasan, supuestamente, cosas paranormales. Su hermano era del club paranormal de Okunezato, el cual, curiosamente, va a reunirse en el pueblo cuando comenzamos el juego. Hiro, amigo de la infancia de Ichiko, le propone colarse en la reunión y descubrir que le pasó a su hermano, a lo que ella accede.

Así empieza una historia de misterio y drama que no sabemos donde nos va a llevar. Los personajes más importantes que podemos encontrar en esta historia son:

 

 

Ichiko Hanamaki: la protagonista. Es una estudiante de universidad normal, pero apenada por la desaparición de su hermano hace más de un año. Espera encontrar alguna información sobre su hermano en Okunezato

 

 

 

 

Hiro Kagutsuchi: amigo de la infancia de Ichiko. Es la estrella del equipo de fútbol sala de la universidad, y también un chico alegre y amable que se lleva bien con todo el mundo. El intenta proteger a Ichiko de cualquier problema que surja, así como ayudarle a encontrar a su hermano.

 

 

 

Isora Amari: un aspirante a chef con buena mano para los postres. Trabaja en la cafetería del hotel donde se quedan Ichiko y Hiro en Okunezato y es miembro del club paranormal. Es alegre pero parece que esconde algo oscuro en su corazón.

 

 

 

Toa Kushinada: un chico tranquilo que ama todo lo relacionado con los gatos. Es poco sociable y normalmente habla en voz baja. También es miembro del club paranormal de Okunezato. Es un poco torpe pero adorable.

 

 

 

Sosuke Tatehira: un estudiante de medicina, serio y responsable. Se encuentra con la protagonista en Okunezato y es parte del club paranormal. Siempre parece estar cuando hay un problema médico y se encarga de solucionarlo.

 

 

 

 

Yuzuki Murakumo: el dueño del hotel donde se están quedando los protagonistas. Es el heredero de la familia Murakumo, que parece controlar todos los aspectos del pueblo y lo que pasa en él. Desde el principio es muy antipatico y altivo con los protagonistas.

 

 

 

Yuki Hirasaka: es el niño prodigio del pueblo. Presidente del consejo escolar de su instituto y trabajador del hotel, donde prácticamente trabajan solo él y un par de personas más. Es diligente y sensato, es la persona que demuestra más madurez, a pesar de ser el más joven.

 

 

 

 

 

Yua Susano: una chica muy alegre que trabaja en el hotel. Es el único personaje femenino importante a parte de la protagonista. Es una chica gamer, especialmente orgullosa de su colección retro. Ella y la protagonista se llevan bien gracias a su proximidad en edades.

 

 

En general, la historia es entretenida, aunque te das cuenta bastante rápido de lo que está pasando y el por qué de tanto oscurantismo en el pueblo. Aunque es cierto que la protagonista saca un poco de quicio a veces por su mente dispersa, hay personajes muy bien escritos y que merece la pena seguir su arco.

Jugabilidad

Como os he comentado antes, lo primero que nos vamos a encontrar es un prólogo donde nuestro amigo de la infancia nos invita a ir a Okunezato para descubrir que le pasó a nuestro hermano. Es en este momento cuando podemos poner el nombre que queramos a la protagonista.

Después de eso, todo empieza a desarrollarse como una visual novel normal, en la que tendrás que ir siguiendo la historia y en la que hasta que avances bastante en la historia, no podrás tomar ninguna decisión. Las verdaderas decisiones importantes llegan después de conocer a todo el elenco de personajes, en ese momento tus decisiones te llevarán al camino de un personaje o de otro. En tu primera partida no podrás llegar a todas las ramas, sino que algunas son desbloqueables después de pasarte el juego.

A diferencia de otros títulos de Idea Factory, este juego no consta de un Flowchart, por lo que no podremos  retroceder a las decisiones a nuestro antojo, por eso recomiendo usar el guardado y cargado rápido que nos ofrece el juego, sobre todo para poder coger las decisiones adecuadas y poder coger otras rutas en los momentos importantes. La forma de darte cuenta de si estás eligiendo o no las respuestas correcta para aumentar la afinidad con los personajes es bastante intuitiva, si elijes la correcta, aparecerá una flor brillando en la pantalla, si no sale, es que no era la que sube el afecto. Esta opción también puede desactivarse en las opciones para hacer el juego un poco más difícil.

Para que vayas teniendo una imagen global de la historia, el juego te da una serie de pistas que puedes ver en el menú y que pueden descubrirte cosas de la historia de las que no te has dado cuenta o simplemente no se han dicho antes. Hay 108 en total y se van desbloqueando según las respuestas y avance el juego.

En general la jugabilidad es muy simple y típica de este estilo de juegos, aunque me faltan un par de opciones que he visto en otros y en este no. Por ejemplo, el comienzo es un poco lioso, no sabes muy bien como va a ser la historia y el juego, por lo que puedes liarte un poco o jugar a ciegas. Además, creo que un Flowchart hubiese hecho mucho bien al título, ya que facilita mucho las cosas para ver todas las rutas, que en un juego como este, que para enterarte de toda la historia lo mejor es jugarlas todas, es importante.

Gráficos y sonido

Como siempre en este género, el diseño se limita más a los personajes, ya que los fondos son siempre los mismos y no tienen una gran relevancia. Los personajes tienen un estilo anime con un lineado que me recuerda a muchos juegos de misterio como Danganronpa o Zero Escape.  Todos tienen sus características únicas, incluida la protagonista, que casan muy bien con sus personalidades, por los que pienso que tienen un diseño bastante bien hecho, incluso los pocos secundarios que aparecen tienen este estilo de diseño.

Como lo que vemos en pantalla todo el rato es a los personajes, se agradece que se hayan tomado las molestias de pensar en ellos individualmente, cosa que se nota tanto en el diseño como en las historias en si.

Otra cosa a destacar son las imágenes que desbloqueas en las rutas, normalmente de eventos que ocurren durante el juego. Son extremadamente bonitas y una maravilla visual que podemos ver cuando queramos en la galería una vez las hayamos desbloqueado.

En cuanto al sonido, el juego tiene una banda sonora muy bonita, aunque escasa. De hecho, un disco con las canciones salió a la venta para que todos pudiesen disfrutar de la OST tanto en vocal como instrumental.

Además de la OST, cada personaje tiene su voz, lo cual se agradece mucho, y tienes la opción de silenciar cada una por separado si así lo deseas, aunque bajo mi opinión es mucho más disfrutable si escuchas a los personajes, aunque luego no los comprendas porque hablan en japonés, pero le da muchos matices a la conversación en si porque puedes escuchar con que tono dice las cosas.

Conclusión

Dentro de los otome que he jugado este año, este no es mi favorito, aunque la historia es genial, creo que una mejora en la jugabilidad la hubiese hecho mucho más amena y mejor, por no hablar del comienzo tan lento que tiene el juego para luego ir a toda prisa y sin frenos.

Si te gusta el género te invito a darle una oportunidad simplemente por la historia y los personajes, además de que es los pocos que llegan a nuestro país por lo que hay que aprovechar al máximo estos títulos.

 

He visto más animes de los que puedo recordar. Con un mando entre las manos desde que tengo uso de consciencia. Maestra y futura especialista en Asia Oriental. Tengo demasiados hobbies para el poco tiempo que tengo.