[Análisis] Horizon Chase Turbo

A día de hoy, muchos son los juegos deportivos de conducción que apuestan por el realismo. Un ejemplo perfecto que encontramos de esto son los excelentes títulos de la saga Forza, o la mítica saga Gran Turismo. A pesar de que no todos los juegos del género que salen en la actualidad se enmarcan dentro de esta tónica (destacando así Mario Kart 8 o Crash Team Racing), es evidente que es un estilo que domina el género. Pero esto no siempre era así. Dado a la tecnología y a la industria de la época, durante los 80s y los 90s había una abundante cantidad de títulos de conducción centrados en el más puro arcade y la obtención de una buena puntuación, pudiendo destacar clasicazos de la talla de OutRun. Parecía que este tipo de juegos no volverían, que se quedarían en el olvido junto a los beat ‘n’ up y los arcades. Pero por suerte, hay estudios como Aquiris que cada cierto tiempo lanzan juegazos como Horizon Chase Turbo, un título indie de conducción de los que se necesitan a día de hoy. Pero vayamos poco a poco.

 

La propuesta del título es sencilla y a la vez, efectiva. En el título encarnamos a un conductor anónimo que participa en un tour mundial, pasando por algunos de los lugares más interesantes y hermosos del mundo, desde Los Ángeles hasta China, pasando por Sudáfrica o Grecia. Dentro de cada país encontramos tres zonas destacadas, dentro de las cuales habrá una serie de niveles que deberemos completar con una buena posición y puntuación para poder avanzar. Si conseguimos suficiente puntuación, podremos desbloquear nuevos vehículos, cada uno con diseños y estadísticas distintas, lo que permite que haya en todo momento un sentimiento de progresión. Además, en cada país hay un nivel especial que, si lo completamos quedando entre los 3 primeros, desbloquearemos una mejora.

Obviamente, el título no cuenta con un modo historia como tal, simplemente busca divertir tal y como lo haría un arcade de los de la vieja escuela. Y es lo que consigue, y de una manera muy efectiva, gracias a la gran cantidad y variedad de niveles con los que cuenta. Además, cuenta con multijugador, lo que añade al título horas de diversión y es un añadido muy a agradecer.

 

La jugabilidad del título es muy sencilla, llegando a utilizar muy pocos botones de ambos joy-cons. Para acelerar, hay que pulsar el botón A, para girar se usa el joystick izquierdo, y para usar el nitro hay que pulsar el botón X. Hablando del nitro, en cada carrera se comienza con tres nitros por defecto, lo que permite acelerar y otorga la posibilidad de mejorar la posición en la carrera. Pero habrá que tener cuidado con como se usa, pues hay que controlar en todo momento la gasolina del vehículo, que se va agotando a lo largo de la carrera y que solo se puede rellenar recogiendo latas de gasolina que se encuentran en puntos clave del recorrido. También a lo largo del recorrido podemos encontrar monedas, habiendo un número determinado de estas en cada carrera y que será necesario recoger todas para conseguir la mejor puntuación posible. Como antes mencioné, al conseguir x puntuación se nos recompensará con un número determinado de monedas, gracias a las cuales conseguiremos nuevos vehículos y la posibilidad de avanzar al siguiente país.

Sin lugar a dudas, no se trata de un título sencillo. La curva de dificultad con la que se mueve el juego está perfectamente equilibrada, siendo sencillo introducirse en el juego pero costando conseguir la mejor puntuación y el número máximo de monedas conforme avanzamos en los niveles. Por tanto, es apto para todos los públicos, pero solo aquellos amantes de los arcades serán capaces de sacar el máximo provecho al título.

 

Quizá el apartado gráfico y el diseño del título sea uno de los puntos más controversiales, y no es porque sean apartados poco cuidados, si no porque no están pensados para todo el mundo. El juego cuenta con una vista frontal de la pista, siguiendo a nuestro vehículo desde detrás y sin la posibilidad de mover la cámara, siendo un estilo muy arcade y noventero. Por otra parte, el estilo artístico imita el estilo 16 bits de una manera muy pulida y con una calidad increíble, ofreciendo paisajes hermosos gracias a su uso del color y las formas geométricas. Es la belleza de lo simple, y cada país está representado a la perfección. Y es por esto que digo que puede ser controversial, ya que a pesar de su evidente calidad artística es verdad que no está acorde a los gustos y preferencias del público general en la actualidad. Es una verdadera pena, porque realmente es una delicia jugar a un juego con tan buenos diseños y estilo gráfico.

El apartado sonoro es otro de los puntos en los que más brilla el título, con una serie de melodías muy buenas que hacen que cada nivel se sienta como una experiencia completa y satisfactoria, además de que los efectos de sonido están perfectamente establecidos y cumplen de una forma brillante con su cometido. Pero no todo es tan bueno como puede parecer, pues la repetición de melodías es constante, y aunque son muy buenas, quizás habría sido mejor implementar una mayor variedad de melodías. Por lo demás, el apartado sonoro es bastante decente.

 

Horizon Chase Turbo se trata de uno de los títulos de conducción mejor lanzados en los últimos años, que reúne lo mejor de los arcades de velocidad de los 90s y de los títulos de conducción actuales. A pesar de que el estilo del juego no es muy acorde a los gustos de los jugadores en la actualidad y que se me ha crasheado en alguna que otra ocasión, sin duda es un título apto para todos y muy sencillo en el que introducirse, pero que cuesta dominar y con el que pasar un muy buen rato. Y es que en ningún momento hay que tener en cuenta cosas como las marchas, inercias o demás aspectos realistas, solo la velocidad y el trazado del circuito. Y por supuesto, la diversión, algo que jamás se pierde jugando a este título.