Fecha de Lanzamiento
10/09/2020
DISTRIBUIDORA
DANGEN Entertainment
PLATAFORMAS
PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC
VERSIÓN ANALIZADA
Nintendo Switch
Igual es la primera vez que escucháis hablar de Minoria, pero si os gustan los metroidvania, posiblemente si os suene algo más Momodora: Reverie Under the Moonlight. Sea o no el caso, ambos están desarrollados por la misma compañía, Bombservice, y si bien Minoria no tiene una relación directa con Momodora, es algo así como una especie de sucesor espiritual de dicha franquicia, por lo que para aquellos que se inicien totalmente de cero, no deben preocuparse por jugar a nada más, puesto que son historias completamente independientes. Dicho sea de paso, esta obra que fusiona rol, acción y exploración, con una atmósfera muy similar a la de sus hermanos mayores, llegó hace escasos días a consolas, pero en Steam lleva algo más de un año presente y, puede verse gracias a las reseñas generales de los usuarios que Minoria no se queda muy a la zaga en cuanto a calidad si se compara con Momodora, a pesar de que por ahora los votos muy positivos sean ligeramente menores (85%-94%).  Algo bueno tendrá el juego, ¿no? Bueno, pues vamos a verlo.

 

Con la Iglesia hemos topado…

El concepto detrás del juego es cuanto menos curioso. Eres una monja cuya armas son una espada y el deseo de matar a las malvadas brujas (y supongo que su fe…) ¿A qué obedece esto? ¡Un secuestro nada menos! La Hermana Semilla (sí, la protagonista se llama así), es una misionera del servicio de la Iglesia que debe purificar tanto a las brujas como a otros enemigos que se interpongan en su camino. La trama gira en torno a la religión, la fe y la brujería. Pese a que la historia de Minoria es grosso modo básica, permite profundizar en ella, sin embargo, la mayor parte de la información proviene de archivos y coleccionables.

El juego tiene dos finales diferentes en base a la decisión que uno toma. Lo más destacable de esto es que uno conduce al jugador a una batalla adicional contra un jefe, pese a esto, esta opción no es lo suficientemente notable como para que te arrepientas de haber tomado el otro camino.

 

Un metroidvania conservador

El sistema de combate presenta una clara evolución, además de ser más fluido y dinámico si se compara con lo que ofrece Momodora, añadiendo más cosas y tendiendo más a escorarse a algo más similar a Blasphemous. La hermana Semilla puede cortar, bloquear (haciendo parry si se ejecuta en el momento adecuado devolviendo un duro golpe), esquivar y saltar. No es innovador en términos de diseño, pero se ajusta a lo que cabría esperar de un título de este tipo. Hay un sistema de aturdimiento simple para los jefes más grandes que interrumpe su movimiento y los deja expuestos a recibir un ataque, pero es posible que se os pase por alto si atacáis sin parar.

Por otro lado, se pueden utilizar unos inciensos que dan a la hermana Semilla poderes y ventajas adicionales para usar durante su periplo por tierras impías. Se pueden comprar o simplemente encontrar dispersas por el mapa. Estos aportan mucho al combate, puesto que sus efectos pueden ser vitales durante las situaciones que el juego presenta, y por ello, usarlos de forma eficiente hará que los desafiantes enemigos sean menos molestos. Los nuevos métodos de ataque introducidos con los inciensos podrían ser su característica más atractiva, y no decepciona en ese aspecto. Además, puesto que es fácil perderse alguno que otro, invita a la exploración de cada rincón.

Creo que vale la pena mencionar que el sistema de salud es bastante extraño y, en mi opinión, un detrimento del juego en sí. La mayoría de los enemigos pueden matarte con un par de golpes, y no, no es una exageración. Como resultado, tienes que curarte constantemente incluso si solo te han golpeado una vez para evitar el riesgo de morir por el siguiente golpe que recibas. Hay que ser cuidadoso, puesto que a menos que detengamos un ataque, el enemigo avanzará constantemente contra nuestros golpes y solo una esquive en el momento adecuado puede salvarnos de la colisión. Por cierto, al morir, volvemos de regreso al último punto de control perdiendo toda la progresión realizada desde entonces, aunque bien es cierto que los puntos de control no están demasiado separados entre sí.

La dificultad general no es excesivamente elevada, y es que, los enemigos comunes son bastante predecibles y anodinos, siendo los jefes de turno los que se encargan de añadirle el tomate al plato de pasta. Desafortunadamente, con estos seres del averno no hay un término medio, puesto que algunos jefes son demasiado predecibles en cuanto a sus patrones de ataque, por lo que antes de darte cuenta los habrás derrotado. En contraposición, hay otros que son realmente un dolor de cabeza. A esto, hay que sumarle que derrotar a un jefe sin recibir ningún daño a menudo tiene recompensa en forma de mejoras. El problema, por supuesto, es aprender los patrones de ataque del jefe y sobrevivir el tiempo suficiente para superarlos en el combate cuerpo a cuerpo sin recibir ni un rasguño.

Por cierto, Minoria emplea un sistema de subida de nivel similar a un juego de rol que puede ayudar a hacer las cosas un poco más fáciles. No notarás demasiada diferencia a medida que subas de nivel, pero aumenta gradualmente el daño y salud, lo que por supuesto, ayuda a medida que avanzas en el juego. Algo positivo, es que a sabiendas de que la dificultad está más o menos balanceada, no os veréis en la tesitura de perder vuestro tiempo grindeando experiencia.

Huelga decirlo pero, obviamente, siendo un metroidvania no todo iba a ser pelear. Hay un componente plataformero, aunque no es especialmente complejo. Ir de aquí para allá, memorizar ubicaciones clave como puertas cerradas, esquivar algunas trampas puntuales, saltar de un lado a otro o subir y bajar escaleras, es decir, lo esperable. Tristemente, no se puede correr para agilizar este proceso, por lo que al final, terminaréis optando por avanzar rodando, puesto que es la alternativa más cercana.

 

Vientos de cambio

Gráficamente la obra combina un estilo visual 2.5D pintado a mano con cel-shading, alejándose del pixel art que caracterizaba a Momodora , y, aunque reconozco que a título personal me gustaba más el pixel, esta es también una magnífica elección que encaja bien con la atmósfera del juego. Los modelos de personajes, en particular, están bien diseñados pese a que al enfocar las caras en primer plano al hablar, a veces queda un resultado un poco extraño. También hay un claro esfuerzo por utilizar el diseño visual para distinguir entre personajes buenos y malos, lo que además sirve a la trama de la historia. Igualmente, gran parte de los escenarios también están llenos de pequeños y grotescos detalles, dándole al juego una sensación de crudeza. A esto, hay que sumarle sus sombrías composiciones sonoras, que van muy acordes a la oscura estética y los entornos, destacando algo más en los combates contra jefes.

 

Conclusión

Es un metroidvania sólido e interesante con una atmósfera muy atractiva que, lamentablemente, queda en un segundo plano si se le compara con Momodora. En cualquier caso, sigue siendo experiencia agradable con excelentes controles, buen arte y una música que contribuye a crear atmósfera.

6.5
Aceptable
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Sinopsis
La historia se desarrolla en la Cuarta Guerra de las Brujas, una época de ferviente fanatismo religioso. Por un lado se encuentra el Santo Oficio, una poderosa organización al mando de la Inquisición, un ejército cuya misión es purificar a los herejes y pecadores que amenazan a la humanidad. Por otro lado, las llamadas “brujas”, desencadenantes de una misteriosa ceremonia que contradice las enseñanzas de la Iglesia. Aventúrate con las Hermanas Fran y Semilla, misioneras al servicio de la Iglesia, en un viaje para detener la ceremonia de las brujas y proteger a la población de la herejía que amenaza con alterar todo cuanto conocen.
Pros
Un metroidvania clásico en su propuesta jugable
Gráficamente tiene un estilo bastante particular y la música acompaña bien
Contras
Los enemigos pueden llegar a hacerse predecibles
Un poco corto, entre 7-8 horas