[Análisis] Overcooked! 2 Night of the Hangry Horde

[Análisis] Overcooked! 2 Night of the Hangry Horde

Estoy seguro de que vosotros, al igual que un servidor, tenéis por ahí algún título multijugador al que siempre os gusta volver de forma ocasional para echar unas partidas. Aunque Mario Party y Mario Kart, son ejemplos de diversión que no podrían faltar en una buena fiesta que se precie, cuando las compañías hacen el esfuerzo constante de mantener actualizados sus juegos vía contenido de pago o gratuito, siempre es más fácil volver a caer, puesto que la excusa de probar nuevos personajes, conseguir nuevas skins, escenarios, o simplemente probar mecánicas diferentes; ayuda bastante a tomar la decisión.

Overcooked! 2 es uno de esos juegos, al menos, en mi caso. Ghost Town Games Ltd y Team17 han trabajado de forma continua en añadir contenido vía DLC cada pocos meses (por un precio que va desde poco más de un par de euros, hasta casi los nueve de esta última), consiguiendo así que volver a los fogones sea una tarea la mar de divertida. Si con Campfire Cook Off nos íbamos a cocinar en las hogueras del camping, en esta ocasión, Night of the Hangry Horde, nos traslada nuevamente al Reino Cebolla, donde habrá que alimentar a hordas hambrientas de alimentos zombis.

Como siempre, Os dejamos los enlaces a los análisis del juego base y las dos expansiones anteriores:

 

¡Estos zombis no buscan cerebros!

Tras un “respiro” en el bosque con Kevin y el Rey Cebolla, toca volver de nuestro exilio al Reino de la Cebolla, donde las cosas se han puesto realmente feas… y es que, allí nos esperan hordas de voraces ingredientes zombis por doquier. Toca pues volver a ponerse el delantal, gorro y encender nuevamente los fogones, para intentar alimentar a estos monstruos y salvar así el Reino.

Para sorpresa de nadie, puesto que es un añadido recurrente con cada nueva expansión, se añaden al plantel cuatro nuevos chefs: Chef fantasma, Chef Vampiro, Chef Hombre Lobo y Chef Boxhead. Reconozco que, aunque soy bastante fan de los diseños chibi de todos ellos, el Hombre Lobo se ha convertido en mi favorito.

En cuanto a las novedades jugables añadidas en Night of the Hangry Horde, son como siempre acordemos a la temática. Lo primero que se nos muestra es una guillotina para cortar los ingredientes, sustituyendo en algunas fases a la típica tabla de madera usada para cortar; asimismo, es posible que os haga falta ayuda, ya que, para bajar la hoja, es necesario pulsar un botón que la haga caer, cortando así los alimentos. El otro gran añadido es el horno, que tras cortar los alimentos nos permitirá hacer unos fantásticos asados; eso sí, tened a mano un cubo con carbón para darle calor al horno (actúa de la misma forma que los fuelles y las barbacoas) si no queréis que los “clientes” se cansen de esperar su comida y decidan marcharse.

Aunque disponemos de nueve cocinas temáticas y tres desafíos ocultos de Kevin, sin ninguna duda, el añadido más original y que más frescura le da a esta expansión, son los niveles de horda. En estas ocho nuevas cocinas, tendremos que preparar platos para alimentar a las oleadas de enemigos que intentarán atacar la cocina por diferentes flancos. Mientras estas invasiones tienen lugar, ganaremos monedas al dar el plato a los monstruos (igual que siempre en los niveles normales), que a su vez pueden ser usadas para reparar los tablones de madera que nos separan de ellos o para desbloquear pequeños accesos que agilizarán la preparación de platos.

Esta innovadora modalidad, exige que seamos diestros a la hora de trabajar en equipo, ya que, aunque las primeras hordas siempre suelen ser más sencillas, conforme avancen las oleadas todo se complicará, y puede que no siempre seamos capaces de mantener la integridad del castillo al 100%. Aquí no hay una serie de comandas ya vistas de antemano, puesto que hay que adaptarse a lo que cada monstruo va pidiendo, e incluso, hay algunos como las manzanas, que pueden pedir dos platos diferentes (por lo que es imposible anticiparse al segundo pedido hasta que has entregado el primero). A la manzana verde y oronda, se suman unos chiles bastante agresivos que es mejor despachar cuanto antes, y las habituales y menos peligrosas rebanadas de pan zombi.

Si de Campfire Cook Off comentaba que era la expansión más desafiante del juego, en Night of the Hangry Horde todo vuelve a equilibrarse, lo cual lo hace que disfrutar en la cocina sea mucho más satisfactorio. De hecho, creo que podría decir sin miedo a errar que es el DLC que mejor sabor de boca me ha dejado hasta el momento.

Conclusión

Night of the Hangry Horde es la mejor expansión hasta el momento, gracias al soplo de aire fresco que viene de la mano del modo horda. A esto, hay que sumarle los añadidos habituales en forma de nuevos chefs, fases y mecánicas de cocina. ¿Queríais una excusa para volver a cocinar? ¡Aquí la tenéis!

 

Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.