Ready or Not Análisis Box Cover
Fecha de Lanzamiento
15/07/2025
Distribuidora
VOID Interactive
Plataformas
PlayStation 5, Xbox Series y PC
Versión Analizada
Xbox Series X

Desde su anuncio, Ready or Not ha generado un murmullo constante entre los usuarios de los shooters, sobre todo en la pequeña comunidad de los juegos de disparos más tácticos. Esta arriesgada propuesta nació en diciembre de 2023, llegando a compatibles con la promesa de ofrecer una experiencia realista, donde cada decisión contaría y un paso en falso podría significar el final de la misión (y de la vida de los miembros del escuadrón).

Tras su positivo rendimiento desde entonces en la plataforma Steam, Ready or Not se desplegó en consolas hace algunas semanas, en un lanzamiento con bastante polémica tras la decisión difícilmente entendible de censurar varios elementos de la versión original de PC. Dejando esto un poco de lado, en las siguiente líneas recorreremos los pasillos y edificios de la ciudad ficticia de Los Sueños y trataremos de abrir todas las puertas del título de VOID Interactive en nuestro primer acercamiento al mismo, intentando completar la misión de descubrir de qué pasta está hecho.

 

Un día en la oficina

Ready or Not está lejos de otras experiencias similares, como por ejemplo Rainbow Six Vegas, en lo que se refiere a contar «su historia». Aquí no vamos a encontrar ni una narrativa profunda con giros inesperados, ni personajes memorables al estilo de una superproducción de Hollywood, sino pequeñas píldoras que se escriben en cada misión. Más allá de un pequeño briefing inicial que contextualiza cada nivel, cada allanamiento, cada rescate de rehenes o cada desmantelamiento de una célula criminal es un capítulo auto-conclusivo en la vida de un equipo SWAT, lo que hace que la narrativa nazca de la propia jugabilidad.

Ready or Not Comisaria

La tensión al abrir una puerta, la euforia de asegurar una zona, la frustración de perder a un compañero por un error de cálculo… Ready or Not es la historia de nuestro equipo, de nuestras decisiones y de las consecuencias de las mismas, convirtiendo al jugador en el protagonista de capítulos individuales de acción, drama y adrenalina, donde la épica no reside en el guión, sino en la imprevisibilidad del combate y de la capacidad del equipo para resolver las diferentes situaciones.

Ready or Not Graffiti

Es cierto que se trata de un enfoque valiente y que Ready or Not resultará inmersivo para los amantes del realismo más académico, sin embargo, a nosotros se nos ha quedado un pelín corto, ya que, como se ha visto en series como C.S.I. Miami, se puede dotar de potencia individual a cada capítulo sin renunciar a un hilo conductor que conecte videojuego y usuario/espectador de una manera más directa.

 

Piensa antes de actuar

La jugabilidad de Ready or Not se desmarca claramente de otros títulos del género, resultando brutalmente táctica. Como hemos dicho anteriormente, aquí tendremos que ser prudentes y olvidarnos de correr y disparar a diestro y siniestro, ya que cada esquina es una trampa potencial, cada puerta cerrada es una incógnita que puede decidir el destino de nuestro equipo y cada peldaño de una escalera puede convertirse en nuestra tumba.

Ready or Not nos obliga a pensar cada paso, a coordinar esos movimientos entre los miembros del pelotón (ya sea con la IA en el modo individual o con otros jugadores en su vertiente online) y a ser paciente. Además, cada misión requiere que nos tomemos nuestro tiempo con planificación previa, siendo crucial elegir el equipamiento adecuado, decidir los puntos de entrada y asignar roles al equipo.  Ya en el terreno y, como acabamos de mencionar,  la comunicación será clave, y aquí reside uno de los problemas del título: las órdenes a la IA no funcionan bien en más ocasiones de las deseadas, haciendo que ésta se quede bloqueada, haciéndonos optar por resolver las cosas a nosotros directamente. Cuando los compañeros se comportan como es debido, todo sea dicho, se producen situaciones bastante satisfactorias, eso sí.

Ready or Not personalización

Hablando estrictamente de las armas, su manejo es satisfactorio y realista, con un peso y sensaciones que transmiten contundencia. El «gunplay» apuesta también por enfrentamientos rápidos y letales, tratando de dotar de ese realismo que envuelve a toda la propuesta a los tiroteos a los que haremos frente. Un solo disparo bien colocado puede ser suficiente, evitando que los enemigos se conviertan en esponjas infames de balas, pero también nos penaliza, lo que eleva la tensión. La gestión del equipo, el uso de herramientas como el endoscopio o las granadas aturdidoras y la constante evaluación del entorno se convierten, por tanto, en elementos fundamentales. Ready or Not es una coreografía mortal de planificación, reconocimiento y asalto (en menor medida) que requiere de nuestra máxima concentración y frialdad, llevándonos a morir varias veces en el intento para aprender de nuestros errores. Es por ello un juego que te exige, pero que sabe recompensar cuando una operación sale a la perfección, otorgando al jugador una gran sensación de satisfacción.

 

Entornos envidiables, personajes mejorables

En el apartado visual, Ready or Not opta por un realismo crudo y sin florituras, y lo logra con bastante acierto, salvo en los rostros y algunos aspectos que mencionaremos más adelante. Así, los entornos están detallados de manera sobresaliente, desde las texturas de las paredes hasta los escombros esparcidos por el suelo, y cada mapa cuenta su propia historia visual, reflejando el caos y la decadencia de los escenarios donde se desarrollan las operaciones. La ambientación visual es clave para transmitir la sensación de estar en un lugar peligroso y deteriorado, y Ready or Not lo consigue con creces.

Ready or Not escenarios

La iluminación juega un papel fundamental en Ready or Not, creando atmósferas opresivas y destacando la importancia de las fuentes de luz: ver el haz de nuestra linterna cortar la oscuridad de un almacén abandonado o como se hace necesario el uso de las gafas de visión nocturna en algunas secciones consiguen meter al jugador de lleno en la acción. Por su parte, las armas también cuentan con un nivel de detalle aceptable, sin embargo, los modelados de los personajes no están lo suficientemente trabajados y desentonan bastante con el apartado visual general del juego, sobre todo cuando se muestran rostros con el nivel de detalle propio de hace varias generaciones. En esta versión para consolas de Ready or Not, el rendimiento es generalmente sólido, aunque con algún que otro tirón ocasional, especialmente en situaciones de mucha acción o en mapas muy densos, sin llegar a empañar la experiencia global.

Ready or Not las caras juan

En cuanto a los menús y HUD, debemos recalcar que el tamaño de la fuente elegido es ridículamente pequeño y muchas veces tendremos que acercarnos a la pantalla para leer según qué cosas. Además, es un poco farragoso moverse entre los diferentes ítems y elementos, quizá recordando en exceso su origen en compatibles. También hemos detectado una cosa un tanto curiosa (para mal): los subtítulos no se muestran en castellano pese a que el resto de elementos del menú y HUD sí lo hagan.

Por su parte, el diseño de sonido en Ready or Not roza un nivel bastante alto en prácticamente todo momento. Cada disparo resuena con una contundencia escalofriante, los impactos de bala en diferentes superficies tienen su propio timbre distintivo y la comunicación permanente por la radio de tu equipo es un recordatorio constante de la dependencia mutua. Más allá de la potencia de estos efectos, lo realmente llamativo es cómo éstos se convierten en una herramienta táctica vital: poder escuchar los pasos de un sospechoso al otro lado de una puerta, identificar la dirección de un grito o el sonido de un arma recargándose pueden ser la diferencia entre el éxito y el fracaso, por lo que recomendamos encarecidamente el uso de auriculares para disfrutar de la experiencia Ready or Not completamente. La ambientación sonora de cada nivel está muy bien detallada, encontrándonos desde el goteo de agua en una tubería rota hasta los lejanos ladridos de un perro envolviendo los diálogos de los sospechosos y rehenes, a menudo violentos y viscerales.

 

Conclusiones finales

Ready or Not no es perfecto, no te lleva de la mano (ni te perdona errores) y te exige paciencia, coordinación y una mentalidad más táctica que destructiva, ofreciendo a cambio una experiencia profunda y un realismo raramente vistos en el género. Pese a que sus capítulos auto-concluyentes sean capaces de narrar eventos por sí mismos, echamos de menos un hilo conductor para su modo Historia, así como un mejor tratamiento de la IA aliada en la vertiente para un jugador y pulir algunos elementos técnicos. Destacan el realismo en los tiroteos, su ambientación y su apartado sonoro, haciendo que, junto a todo lo mencionado anteriormente, Ready or Not sea una propuesta a tener en cuenta para los que busquen un shooter con personalidad.

Ready or Not Análisis
Sinopsis
Los Sueños. El LSPD informa de un gran aumento de los delitos en toda el área metropolitana de Los Sueños. Los SWAT tratan de solventar situaciones de alto riesgo como tomas de rehenes, amenazas de bomba y sospechosos atrincherados, entre otros.
Pros
Uso de la iluminación
Apartado sonoro de mucho nivel
Tiroteos realistas
Contras
Falta un hilo conductor argumental
IA mejorable
Algunos elementos técnicos
7.5
Recomendado