Por supuesto, estos juegos no estarían desarrollados por la propia Riot, si no que la compañía se encargaría de prestar sus IP a ciertos estudios de desarrollo independiente con potencial. Y, personalmente, esta me parece una idea brillante en la que los dos participantes salen ganando: Riot obtiene juegos con una calidad asegurada, con personalidad y ajenos al modelo triple A, mientras que los estudios indie consiguen un mayor foco de atención y la posibilidad de trabajar con una de las marcas más importantes del mundo. Los primeros juegos lanzados bajo la marca Riot Forge tuvieron buenos números, y por eso se anunciaron tres nuevos juegos. Hoy vengo a hablaros de uno de estos, The Mageseeker: A League of Legends Story, desarrollado por el estudio español Digital Sun, quienes ya sorprendieron en el pasado con el maravilloso Moonlighter, y centrado en la figura de Sylas. ¿Queréis saber qué tal ha salido el juego, y si consigue enganchar tanto como los otros productos derivados de League of Legends? ¡Pues dentro análisis, y que comience la revolución!
Sin cadenas y a lo loco
La historia de The Mageseeker nos traslada al místico reino de Demacia, un entorno hostil para los usuarios de magia debido a la persecución constante de los cazadores de magos. Nuestro protagonista, Sylas, es un joven que ha vivido gran parte de su vida como un prisionero mágico, condenado a sobrevivir encadenado en una fría y oscura estancia. A fin de cuentas, Sylas no quería ser adoctrinado ni exiliado, elucubrando una terrible venganza que pudo llevarse a cabo gracias a su habilidad secreta: la posibilidad de absorber las habilidades mágicas de otros usuarios. Absorbiendo a traición las habilidades de su amiga Lux, el prisionero consigue huir y desatar toda una revolución que trae consigo el caos en Demacia. A partir de aquí, su objetivo está claro: vengarse de los cazadores de magos, y ayudar a los exiliados y oprimidos, para lo cual se unirá a un grupo revolucionario que actúa en las sombras. La historia me ha sorprendido gratamente, permitiendo que cualquier jugador pueda sumergirse en el mundo de Demacia independientemente de lo que conozca acerca del universo League of Legends. Con esto quiero decir que el título sirve como una buena puerta de entrada a la historia de la franquicia, permitiendo conocer a un gran número de campeones al mismo tiempo que se expone uno de los conflictos más interesantes de todo el lore. La historia cuenta con un muy buen ritmo, y no deja de presentar personajes, lo que puede abrumar un poco.
Sin embargo, es más que interesante ir conociendo las tramas de algunos personajes secundarios o de algunos revolucionarios que se irán uniendo a nuestra causa. La construcción del mundo que plantea este juego es enorme y está muy bien llevada, siendo un goce para los fans de la franquicia el poder conocer de primera mano la caída de Demacia y la huida de Sylas. Y hablando de este, el protagonista del título es el que sale mejor parado, teniendo un desarrollo enorme que expande mucho lo ya visto en el título principal de la serie. Quizá no sea el protagonista más carismático de toda la franquicia, pero entenderéis rápidamente sus motivaciones y os engancharéis desde el primer momento a su historia de venganza. Por otro lado, al haber sido desarrollado por un estudio español el título llega traducido a nuestro idioma, por lo que nadie debería tener problemas para sumergirse en la narrativa que propone el juego.
Robando magia sin ton ni son
Pasando a hablar de la estructura jugable del título, nos encontramos ante una aventura de acción con tintes de rol y en perspectiva cenital, en donde tendremos que abrirnos camino entre los diversos grupos de enemigos que querrán poner fin a nuestra venganza. Lo que parte como una aventura excepcionalmente divertida acaba convirtiéndose en una experiencia algo repetitiva, consistente en avanzar derrotando enemigos con un número escaso de puzles y secretos. De hecho, siento que a ratos el título parece orientarse más al ritmo de un beat ’em up que a un juego de acción y rol al uso. Si la fórmula os atrapa y no os importa repetir constantemente combates con un número algo limitado de movimientos, seguramente os divirtáis, pero sí que es cierto que se le podría pedir una mayor profundidad y algo más de variedad en su diseño de niveles. Ojo, que no es que el diseño de niveles esté mal planteado, ya que en ciertas zonas se plantean ideas muy creativas e interesantes con las que poner en práctica las habilidades únicas de nuestro protagonista, pero es innegable que se repiten mucho ciertos conceptos.
A pesar de estos problemas, el combate se perfila como uno de los puntos más divertidos del juego, proponiendo desde primera hora un movimiento ágil y unos ataques divertidos de encadenar. El sistema de magias es otro acierto, permitiéndonos almacenar la magia de los enemigos para utilizarla, haciendo un daño extra en base a las debilidades elementales de los enemigos. Esta idea es muy buena y satisfactoria, siendo muy aprovechada tanto en combates convencionales como en combates contra jefes. Estos son muy creativos, demostrando que el estudio cuenta con mucha calidad de cara a la configuración de la jugabilidad.
Un pixel-art mágico
A nivel visual nos encontramos un trabajo más que decente, que traslada a algunos de los personajes y entornos más icónicos de la serie League of Legends a un estilo que imita la época de los 16/32 bits. El resultado es muy bueno, aunque con ciertos problemas, tal y como la falta de definición y calidad general de los retratos de los personajes. Los escenarios sí que cuentan con un nivel de detalle bastante alto, y el uso del color triunfa para diferenciar a la perfección entre las distintas zonas. En lo técnico, el juego se mueve de forma ágil, sin ningún tipo de problema de rendimiento.
Por último, en lo sonoro el título también consigue triunfar al presentar una banda sonora muy lograda que aporta un matiz de épica a los combates que les sienta de escándalo. Quizá habría preferido algo de menos repetición, pero se agradece la inclusión de ciertas melodías, en especial durante los combates contra los jefes. Mención especial para el doblaje, que aunque aparece poco es bastante destacable.
Conclusión: El spin-off más divertido de LoL hasta el momento
The Mageseeker: A League of Legends Story es un juego de acción adictivo y divertido, que toma lo mejor a nivel de historia de toda la franquicia para proponer una aventura alimentada por la venganza y la revolución. Quizá peca de ser algo repetitivo y de no profundizar nada en sus mecánicas, pero no hay duda de que se trata del juego más redondo de los distribuidos por Riot Forge.
Antonio Gallardo
Normalmente escribiría algo profundo que contara más sobre mi... ¿Pero de verdad alguien lee esto? Bueno, en ese caso... Me gustan los videojuegos y el cine. A veces unos más que otros, ya sabéis como funciona. Si queréis saber más, solo tenéis que leer lo que escribo.