Patrick Mills, diseñador de misiones de CD Projekt Red en Cyberpunk 2077, ha concedido una entrevista a la revista Edge en la que ha hablado sobre los objetivos del estudio respecto a este juego. Según Mills, el juego tendrá una fuerte carga política, incorporando cuestiones ideológicas a su trama sin vacilar.
Vemos a otros estudios decir ‘oh no, no hay nada político aquí’ y pensamos ‘claro que lo hay’. No es necesariamente lo que esperas y ahora no vamos a hablar exactamente de lo que vamos a decir; tú mismo decidirás cuando lo juegues.
Mills se apoyó en la presencia de Mike Pondsmith en el entorno de desarrollo de Cyberpunk 2077 para subrayar la importancia del contenido político del juego. Pondsmith fue el creador del Cyberpunk original, un juego de rol de lápiz y papel ambientado en un 2019 futurista. Ya en el manual de este juego se incluían párrafos dedicados a resaltar las ideas subyacentes a lo que había empezado como un género literario. En palabras de Mills:
Cyberpunk sigue siendo extremadamente relevante hoy. ¿Podríamos fingir lo contrario? Venga ya. Mike no nos dejaría. Mike nos echaría la bronca si intentásemos decir ‘esto va de cortes de pelo guays y armas molonas, y ya está. Queremos enseñarle a la industria del videojuego cómo se hacen las cosas. Queremos cambiar la industria.
No es la primera vez que desde CD Projekt Red se hace hincapié en el contenido inherentemente político que tendrá su próximo juego. El cyberpunk es un género que ha dado desde el existencialismo del Neuromante de Willian Gibson a la exageración del neoliberalismo en el Snowh Crash de Neal Stephenson, y eso sin contar los añadidos recientes a esta temática en la línea del manifiesto cyborg. CD Projekt Red no va a tener problemas para encontrar referentes ideológicos. Qué camino tomen y qué temas quieran desarrollar es algo que descubriremos en 2019, pero el propio Mills dejó algunas pistas en una entrevista de julio de este año.
Cyberpunk 2077 es un juego sobre gente en la cima con mucho poder y gente abajo del todo que no tiene nada.