[Primeras Impresiones] Hotel Galactic

[Primeras Impresiones] Hotel Galactic

Fecha de Lanzamiento
24/07/2025
Género
Simulación
Distribuidora
Ancient Forge
Desarrolladora
Ancient Forge
Plataformas
PC

Hotel Galactic llega al Acceso Anticipado con una promesa clara: un simulador de gestión “cozy” que mezcla construcción modular, narrativa con corazón y un acabado visual “hecho a mano” que mira sin pudor a la estética del anime clásico.

El juego se estrenó en Steam el 24 de julio y, a día de hoy, acumula reseñas mixtas, síntoma de un proyecto con encanto pero todavía en cocción. Los propios desarrolladores, Ancient Forge, apuntan a 1–2 años de Acceso Anticipado antes de la versión completa, con una hoja de ruta que irá ampliando historia, sistemas y calidad de vida. Es importante entrar sabiendo esto: no es un producto final, sino una base en evolución que quiere apoyarse en el feedback de la comunidad.

 

Restaurando un hotel peculiar

La columna vertebral narrativa se articula alrededor de Gustav, el fundador del hotel, ahora convertido en presencia espectral. Nuestra misión es reconstruir el establecimiento y, de paso, acompañarlo en una travesía de redención, amor y venganza. En el trasfondo opera la Galactic Peace Corps (GPC), que observa nuestras prácticas y decisiones, añadiendo un contrapunto institucional a lo que, de inicio, parece una fábula íntima.

Esa dualidad, la calidez cotidiana del hotel frente al escrutinio de la GPC, funciona como motor temático y mecánico en Hotel Galactic: lo que hagamos condiciona la vida del personal, los huéspedes y el propio Gustav. Además, el mundo introduce criaturas y especies variopintas (Moonkels, Yetlets) y VIPs con visitas especiales que actúan casi como “jefes” narrativos: eventos de alto impacto donde la hospitalidad sustituye al combate. En esta versión, el juego incluye el Acto 1 de la historia con su primera visita VIP; la intención para la 1.0 es alcanzar tres actos y 12 especies con más eventos a medida que avance el desarrollo.

El tono es deliberadamente nostálgico y de “cuento moderno” en Hotel Galactic. La propia campaña y materiales oficiales lo describen como un “modern fairy tale” inspirado en el cine de animación japonés; un marco amable que permite insertar tanto dramas personales (Gustav y Felicia, viejas deudas y heridas) como pequeñas historias de huéspedes y empleados que hacen legible el universo sin abrumar.

 

Cozy y con encanto

En lo sistémico, Hotel Galactic es un gestor de colonia centrado en un hotel que vive en una isla flotante. El bucle principal alterna entre construir y decorar (habitaciones, zonas comunes, verticalidad con estructuras altas y ascensores), gestionar recursos, atender huéspedes y desarrollar al personal. La novedad no está tanto en la lista de verbos, familiar si vienes de city builders o tycoons, como en el énfasis “calmado” y creativo: cada acción lleva tiempo y esfuerzo y el progreso se paladea a ritmo lento, con resultados tangibles en la maqueta que vas esculpiendo.

El personal no es desechable en Hotel Galactic: acumula niveles, rasgos y oficios, puede recibir equipo y mentoría y, con el paso de generaciones, transmite habilidades y “historia” al relevo. A esto se suma un árbol de investigación que desbloquea automatizaciones y herramientas. La cocina tiene un pequeño “puzzle” de recetas personalizadas (combinando ingredientes y procesados), y la granja/jardín abastece de materias primas con cultivos alienígenas. Se agradece el cuidado en el flujo de trabajo: puedes establecer prioridades de acciones, reorganizar tareas y ajustar la logística del hotel para evitar cuellos de botella, algo crucial conforme crecen la verticalidad y la afluencia de huéspedes.

El Sandbox de Hotel Galactic ya está disponible para jugar “a tu ritmo” y experimentar con la investigación y la construcción sin seguir la línea argumental. Esta modalidad es coherente con el espíritu de la obra: un espacio para probar, decorar y optimizar sin presión, perfecto si te atrae sobre todo el diseño de interiores y la fantasía de gestionar un espacio vivo.

Ser Acceso Anticipado significa aceptar aristas. A nivel UX, algunas previsualizaciones y colisiones pueden entorpecer la selección de elementos cuando hay objetos solapados o ángulos de cámara poco favorecidos. También hay incidencias de pathfinding/ritmo (trabajadores que tardan más de lo deseable, prioridades que no siempre se cumplen como esperas) que piden iteración.

En bugs, la casuística va de lo menor a lo bloqueante: partidas que se quedan en “noche eterna” tras un evento climático y requieren cargar/avanzar tiempo, huéspedes que no desembarcan del barco hasta reiniciar, o misiones que se quedan colgadas por una condición que no salta. El estudio está activo en foros y promete parches, pero si te frustras fácilmente con bugs, conviene posponer la compra, porque en un Acceso Anticipado, son cosas que pueden pasar.

 

Estilo Ghibli

Si Hotel Galactic engancha de primeras es por su dirección de arte. El mundo parece una maqueta pintada a mano con una paleta cálida, bordes suaves y microanimaciones. No es un fotorrealismo que impresione, sino un estilo pictórico que hace que cada mueble, planta o cachivache tenga textura y peso diegético. La influencia de la animación japonesa está ahí, no solo en la composición, también en la sensibilidad, y es parte de su identidad. A muchos les recordará a las películas de Estudio Ghibli, y no se equivocan, su estilo evoca precisamente a esos diseños clásicos.

Ahora bien, esa misma exuberancia puede jugar en contra de la legibilidad cuando apilas capas y detalles: ciertos ángulos de cámara hacen difícil seleccionar lo que quieres, y el clipping/solapamiento puede romper un poco la magia del mapa.

En lo sonoro, Hotel Galactic destaca con un arranque con apertura estilo anime, que fija el tono nostálgico; la banda sonora apuesta por atmósferas estrelladas y piezas suaves que no cansan en sesiones largas. A veces se pueden escuchar desincronías puntuales entre audio y subtítulos en cinemáticas, pero, de nuevo, normal en un Acceso Anticipado.

 

Conclusión

Hotel Galactic es, hoy, un diamante en bruto: un simulador de gestión con alma, con una capa visual que enamora y una estructura de sistemas pensada para crear, cuidar y mirar. Cuando todo fluye, la cocina saca platos de ingredientes alienígenas, el personal encadena tareas según prioridades, los huéspedes llenan zonas comunes y la isla “respira”, el juego consigue esa serenidad satisfactoria que define a los “cozy management”. La narrativa no es un adorno, sino un eje que le da motivación y cohesión; esa promesa de acompañar a Gustav hacia la paz funciona y te empuja a ver qué más esconde el hotel.

Pero también es un juego en obra, con aristas de usabilidad, bugs visibles y decisiones de ritmo que necesitan ajuste. El propio estudio reconoce que le quedan meses largos de desarrollo, y la comunidad ya está señalando qué chirría: selección/cámara en escenarios recargados, eventos que se rompen y obligan a recargar, o prioridades laborales que no siempre se respetan como deberían. Si te motiva participar en ese proceso, aquí hay un proyecto especial al que seguir de cerca: tiene personalidad, ambición contenida y un plan claro para crecer con tres actos, más especies, expediciones y automatizaciones. Podéis descubrir más sobre el título en su web oficial.

He visto más animes de los que puedo recordar. Con un mando entre las manos desde que tengo uso de consciencia. Maestra y futura especialista en Asia Oriental. Tengo demasiados hobbies para el poco tiempo que tengo.