
Menherarium es uno de esos títulos indie que aparecen de la nada y capturan inmediatamente la atención gracias a una premisa que mezcla géneros de forma magistral y enfermiza. Lanzado bajo el sello de Phoenixx Inc. y desarrollado por el estudio japonés Tezcatlipoca, el juego se presenta como un híbrido entre un roguelite de construcción de mazos (deckbuilder) y una novela visual de terror psicológico.
Desde su paso por el Steam Next Fest de finales de 2025, no ha tardado en ser bautizarlo como «un Balatro de romance tóxico y dados». Y la comparación es acertadísima: toma la adicción de romper las reglas en un juego de azar tradicional y lo envuelve en la estética del anime menhera (un subgénero centrado en personajes con problemas de salud mental que expresan un apego poco sano, a menudo derivando en el arquetipo yandere). Si alguna vez te has preguntado cómo sería apostar tu propia vida contra una chica adorable pero letalmente obsesiva en un apartamento del que no puedes salir, Menherarium es esa experiencia encapsulada en partidas rápidas, tensas y visualmente hipnóticas.
Menherarium
La historia de Menherarium comienza de forma abrupta y sin contemplaciones: despiertas en una habitación desconocida, esposado a la cama, y frente a ti una chica menhera adorable con una sonrisa que no llega del todo a los ojos. Su propuesta es sencilla: jugaréis juntos al Chinchiro (un tradicional juego de dados japonés) cada día durante una semana. Las apuestas no son dinero, sino tu propia sangre. Si pierdes demasiado, mueres. Y salir, ni se te ocurra.
Lo brillante del guion es cómo construye la psicología de la chica a través de pequeñas interacciones cotidianas repartidas de forma aparentemente aleatoria entre rondas. En lugar de una exposición directa, el juego te va revelando su carácter en fragmentos: a veces te hace una pregunta inocente, otras te acusa de estar harto de ella, y otras simplemente se sienta a tu lado en silencio con una mirada que no sabrías descifrar. Contestar «mal» (preguntar por sus padres, pedir las llaves de las esposas, decirle que el juego te aburre) la enfurece y drena activamente tu salud. Contestar «bien» la mantiene estable, lo que se traduce en ventajas pasivas durante el juego de dados.

Esta dinámica se sostiene durante los 7 días de la partida, y el final que obtengas depende directamente de cómo hayas gestionado la relación a lo largo de toda la semana. El juego cuenta con seis finales desbloqueables que dependerán de tus respuestas a lo largo de los 7 días, por lo que tienes que tener cuidado con lo que dices. Dentro de los seis finales, uno es malo, tres son normales y hay dos verdaderos que solo podrás ver si has desbloqueado los anteriores.
Esta estructura de finales desbloqueables en capas funciona como un incentivo perfecto para la rejugabilidad: cada run revela una nueva faceta de la chica y, sobre todo, una nueva respuesta a la pregunta de fondo que vertebra toda la narrativa.

Jugando al Chinchiro
La genialidad de Menherarium reside en cómo toma un juego de azar puro y lo retuerce hasta convertirlo en un deckbuilder roguelite de supervivencia. El núcleo de la jugabilidad es el Chinchiro, un juego japonés donde lanzas tres dados en un cuenco buscando combinaciones específicas. Las reglas básicas son simples: sacar una pareja (ej. 2-2-4) te da una puntuación igual al tercer dado (un 4); sacar secuencias como 4-5-6 es victoria instantánea, mientras que 1-2-3 es derrota segura.

Sin embargo, jugar limpio contra tu anfitriona es un suicidio. Su suerte es estadísticamente imposible y, cada vez que pierdes una ronda, ella bebe una porción de tu sangre (tu barra de salud). Para sobrevivir los 7 días, debes aceptar su invitación implícita: está bien hacer trampa.
Entre rondas y al final de cada día, accedes a la «Menhera Network» (la tienda del juego), donde usas las monedas ganadas para construir tu deck de supervivencia. Aquí compras tres tipos de elementos fundamentales:
- Dados trucados: Puedes comprar caras de dados para configurar tus propios tres dados la mejor forma que te plazca, además, esas caras tendrán bonus o penalizaciones dependiendo de la suerte que tengas a la hora de que aparezcan en la tienda.
- Objetos consumibles: Jugados antes o después de lanzar, te permiten relanzar dados específicos, curar tu salud (tu sangre) o incluso alterar la puntuación final de la ronda de forma directa para buscar un «OVERKILL» (una victoria aplastante que te da más recompensas).
- Amuletos (Reliquias): Siguiendo la estela de otros juegos roguelike, son objetos pasivos que alteran las reglas del juego de forma permanente durante la run. Por ejemplo, pueden curarte cada vez que sacas un 1, multiplicar tus ganancias al sacar secuencias, o aplicar modificadores a los dados de tu rival.

Menherarium evita la monotonía introduciendo reglas especiales cada día. Una jornada podría penalizar las parejas bajas, otra podría duplicar el daño recibido, obligándote a adaptar tu estrategia sobre la marcha.
Además, Menherarium incluye un sistema de progresión por niveles de dificultad dentro del modo Roguelite, añadiendo retos adicionales y modificadores negativos para aquellos que logren dominar a la caprichosa inteligencia artificial de la chica. Todo esto ocurre en runs tensas y relativamente cortas, donde el ensayo y error es la única forma de dominar el tablero y, con suerte, conservar tu sangre.

Estética anime y mona
A nivel visual, Menherarium juega con un contraste muy eficaz: por un lado, un diseño kawaii y “mono” (colores suaves, trazos limpios, UI clara); por otro, una puesta en escena opresiva que te recuerda constantemente que esto no es una cita, es una jaula.
La mayor parte de la fuerza artística se concentra en Menhera-chan: su expresividad, sus cambios de humor y la forma en que su “cariño” se siente como amenaza sostienen el terror psicológico incluso cuando en pantalla solo estás tirando dados. También es un juego bastante “contenido” en variedad visual: por ejemplo, el personaje principal cuenta con un repertorio limitado de variaciones de vestuario/escena, lo cual refuerza la sensación de bucle pero puede hacer que el conjunto se sienta repetitivo con el tiempo.

La interfaz (el “tablero” de dados, la tienda, los iconos de objetos) está diseñada para ser muy legible, algo importante porque el juego te pide tomar decisiones rápidas mientras tu salud (sangre) se derrite. Además, el propio acto de lanzar dados tiene un “feedback” visual muy satisfactorio: animaciones directas, lectura clara de combinaciones y señales que enfatizan cuándo has conseguido una jugada clave tipo 4-5-6 o una situación de derrota como 1-2-3.

En sonido, Menherarium entiende que un roguelite de azar vive o muere por lo “gustoso” que sea repetir acciones, y aquí el audio de los dados (rodar, golpear el cuenco, asentarse) es parte del gancho: convierte cada tirada en un mini clímax. La voz también es crucial: Menhera-chan tiene interpretación con mucha energía (pasando de dulce a inquietante en segundos), lo que ayuda a que la tensión no decaiga entre rondas. Eso sí, en ocasiones la música se superpone demasiado a las líneas de voz, haciendo que ciertas frases se escuchen peor de lo deseable.
La banda sonora acompaña este vaivén emocional con temas que suenan casi alegres en superficie, pero con un trasfondo raro e incómodo cuando las apuestas suben o cuando ella entra en “modo peligro”. En conjunto, gráficos y sonido trabajan para vender la fantasía central del juego: una estética bonita que se vuelve asfixiante cuanto más tiempo pasas atrapado, tirando dados para conservar tu sangre un día más.

Conclusión
Menherarium es una pequeña joya macabra y muy adictiva. No es un juego inmenso, probablemente veas todos sus finales en unas pocas horas, pero lo que hace, lo ejecuta con brillantez. La mezcla de azar tipo roguelite y la presión constante de un romance tóxico da como resultado una experiencia muy original. Si te enganchan los juegos de crear sinergias y romper las reglas como Balatro, y además disfrutas del terror psicológico nipón, Menherarium te atrapará en su enfermizo juego desde la primera tirada. Podéis saber más del juego en su página de Steam.


Yukop_
He visto más animes de los que puedo recordar. Con un mando entre las manos desde que tengo uso de consciencia. Maestra y futura especialista en Asia Oriental. Tengo demasiados hobbies para el poco tiempo que tengo.