Hay juegos que sacrifican tanto el apartado gráfico como el apartado sonoro con tal de centrar su presupuesto en conseguir crear un juego que pueda ser entretenido para todo el mundo, o al menos para su gran mayoría. Y, ¿cuál es el mejor truco para lograr que sea tan divertido como sea posible? Sencillo, hacerlo lo más absurdo que se pueda; prueba de ello es, por ejemplo, Gang Beasts, el cual ha recibido un análisis nuestro y podéis leerlo aquí, en el que muñecos se pegan para tirarse del mapa, las físicas y varias cosas más son ilógicas, pero… ¿y lo divertido que es?
Pues bien, como habréis deducido, el juego a analizar hoy es un juego absurdo a más no poder, este es Nippon Marathon, el juego desarrollado por el estudio indie Onion Soup Interactive y distribuido por PQube, habiendo salido ya en PC (Windows y Mac), Xbox One, Nintendo Switch y PlayStation 4, plataforma para la cual hemos recibido el código.

Recorriendo Japón
Es sencillo de intuir debido al título del juego, pero este tratará básicamente de correr una maratón a través de Japón. Las carreras serán de cuatro jugadores donde deberemos llegar hasta la meta, ¿todo bien hasta ahí? Pues no, porque al final, el hecho en sí de correr será lo menos importante pese a ser la función principal, ya que la gracia de Nippon Marathon radica en conseguir sortear todos y cada uno de los obstáculos que encontremos por el camino; porque estos serán de todo excepto comunes en una maratón normal, encontraremos troncos amontonados o alguno enorme porque sí en medio de la calle, también obreros con cargas fuera de lo normal, vallas puestas porque sí o incluso montones de perros que saldrán a atacarte.
¿No os recuerda a algo? Porque mientras lo jugaba, a mí me venían a la cabeza imágenes de Humor Amarillo, Ninja Warrior o Wipe Out, todo programas de carreras absurdas donde los concursantes acaban golpeándose con prácticamente todo, al igual que aquí.

Los controles en Nippon Marathon serán de lo más simples: para movernos, como en prácticamente todo, usaremos el joystick izquierdo; también usaremos la X para saltar, pero cuidado con eso, porque la magia de saltar está principalmente en acabar yéndonos al suelo, ya sea porque no hemos saltado bien el obstáculo y hemos tropezado o porque la plataforma a la que queremos bajar está lo suficientemente lejos como para que acabemos dando un planchazo contra el suelo.
Otro factor interesante es el «plagio» a Mario Kart, a lo largo del recorrido habrá distintas cajas transparentes con frutas, y podremos llevar hasta dos (una por mano), y se usarán pulsando L1 o R1 según en qué mano la tengas, pueden ser: una sandía, que actuará como «caparazón» y se la lanzarás a alguien para golpearle y hacerle caer al suelo aturdido; un plátano, que como en Mario Kart se dejará en el suelo su cáscara para que alguien resbale con ella; una piña, que hará que lleguemos mucho más lejos con nuestros saltos, tardando más en caer ya que actuará como globo; y, finalmente, la seta, que tras unas cuantas partidas, sigo sin saber cuál es su utilidad real, solo suelta una especie de humo y creo que provoca algo de fatiga, pero… ni idea, no hay un efecto realmente visible.

El sistema de puntuaje es extraño, cada jugador va obteniendo o perdiendo estrellas a lo largo de la maratón según como se desenvuelva en ella. Se hacen diversos «splits», determinados por cada vez que queda un solo jugador en pantalla ya que el resto han caído del camino o se han quedado demasiado atrás, una vez pasa esto, se inicia la carrera de nuevo a partir del punto de split.
Por desgracia, quitando la maratón, solo vale la pena el modo carrera de obstáculos, pero para jugar solo, mejor jugar a otro juego, sinceramente. Eso sí, como he dicho en la introducción, el objetivo de este juego es ser entretenido, y si juegas con amigos, lo es y mucho. Pese a que echo mucho de menos botones para placar, empujar o similares, el poder usar objetos y trastocar obstáculos para que tus amigos tropiecen con ellos de peor manera que tú.

Apartado audiovisual
Técnicamente el juego es bastante flojo y cuenta con una cantidad increíble de bugs y fallos. En lo referente al diseño de escenarios, obstáculos y personajes, todo es simpaticón y poco trabajado, nada más allá de lo justo para que no quede mal, pero ha sido un sacrificio consciente y voluntario para que fuese lo suficientemente absurdo como para que esto no importase sino que, al contrario, hiciese gracia; pero el sacrificio ha salido mal y hay varios fallos gráficos como píxeles sueltos o bugs tan bestias como que los obstáculos empiecen a moverse solos y salir disparados sin razón aparente.
Auditivamente viene a ser lo mismo, melodías simpaticonas para salir del paso, pero se queda en únicamente eso, música buena para acompañar porque no molesta ni se hace pesada, pero tampoco destaca en absolutamente nada. Algo que no me ha disgustado en absoluto es que las voces sean japonesas y que cuando hablen en inglés (la mayoría de comentarios que hacen), sea la misma voz japonesa y no hayan puesto voces inglesas para poder hablar así.
Conclusión
Nippon Marathon es un juego que recomiendo únicamente a aquellos que tengan disponibilidad para jugar con amigos a menudo, si no, es un malgasto de dinero. El juego en sí no vale prácticamente la pena, apartado audiovisual flojo y jugabilidad regular, pero como digo, es bastante divertido si tienes con quién jugarlo porque es lo suficientemente absurdo como para entretener un rato.
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