Kadokawa Games junto con NIS América nos traen la segunda entrega de Demon Gaze, un Dungeon Crawler con mecánicas RPG perfecto para los amantes de la estética anime. Demon Gaze II nos presenta a un nuevo protagonista con una nueva historia para llegar tanto a los que jugaron a la primera entrega como a los que no.

Historia
En el jugo encarnas a Sigma, personaje al que puedes cambiarle el nombre al principio, amigo de la infancia de Muse, la presidenta de un movimiento revolucionario y Prim, su hermana pequeña, siendo los tres huérfanos que se criaron en un orfanato. El movimiento revolucionario intenta acabar con el poder de dominación que tiene Sirius Magnastar, el hombre que reina sobre Asteria, el país donde vive nuestro protagonista.
Durante su camino se encuentra con unos cuantos personajes, algunos conocidos de la anterior entrega, que se unen a su batalla para convertirse en Demon Gazer, un rol que consiste en ser capaz de controlar demonios a tu antojo para que luchen a tu lado. Durante tus batallas, tendrás que ir resolviendo mazmorras donde el jefe final será un demonio que debes capturar para que se una a ti. Con ese poder, debes ayudar a tus amigos a derrocar al malvado Magnastar y devolver el poder al pueblo.
En general, la historia es bastante mejor que la anterior, tiene más razón de ser y desde luego está mucho más profundizada y tienes un objetivo mucho más claro desde el principio, no se trata solo de pelear por pelear y conseguir tesoros. Por esto creo que el título ha mejorado este aspecto notablemente y puede gustar mucho más a los jugadores que no busques solo exploración y batalla, sino que busque también una parte de visual novel.

Jugabilidad
¿Qué no ha cambiado desde la entrega anterior? Sigues teniendo que recorrer mazmorras explorando el mapa que al principio está oculto y tú tienes que ir desarrollando, lo que viene siendo un Dungeon Crawler de toda la vida. También vuelven los famosos círculos de los demonios que tendrás que derrotar para hacer que se unan a tu bando y donde podrás poner las gemas de equipo igual que en el anterior, por lo que si habéis jugado a la primera entrega esto os dará melancolía.
Además, tampoco ha cambiado el hecho de que tienes una base, que en este caso se llama Stella’s Place, y que se hace pasar por una posada cuando es en realidad la base de operaciones de los miembros del grupo revolucionario. Dentro de esta posada, tendrás tu habitación, donde descansar, y habitación también para tus demonios, eso sí, te costarán un dinero. Para los amantes de completar todo en un juego, esto les va a encantar, ya que no solo puedes conseguir habitaciones para tus demonios, sino que puedes conseguir objetos para esas habitaciones que aumenten su rendimiento.
¿Qué ha cambiado desde la entrega anterior? Ya no eliges a tus miembros de equipo basándote en razas y roles, lo cual era un punto positivo en el anterior juego pero también lo hacía más fácil, ahora los integrantes de tu party son los propios demonios, los cuales irás consiguiendo poco a poco e incluso podrás elegir su aspecto de acuerdo a unas opciones que te dan, aunque en lo personal el aspecto que traen de inicio es el mejor. Estos demonios, llegados a un momento, pueden «demonizarse» y transformarse en una forma mucho más poderosa pero que tiene tiempo limitado por una barra llamada «star gauge» que se llenará cuando vayas peleando.

También ha cambiado la forma de desarrollar tu relación con los demonios, ahora tenemos un sistema de citas que irá aumentando nuestra afinidad con ellos. Este modo se llama «Mantenimiento» y tendrás, primero, una práctica para saber donde le gusta a los demonios que los toquen, sí, se lo que estáis pensando, pero en realidad suena peor de lo que es. Cuando consigas encontrar el punto con certeza, te dará puntos que al final acabarán convirtiéndose en niveles de afecto, y con cada nivel vendrá una cita con el personaje para conocerle mejor y aumentar sus habilidades. En este punto, entramos en un modo visual novel donde nuestras respuestas harán que el demonio se fortalezca más o menos.
Otra cosa nueva, es que podemos fusionarnos con los demonios para hacer un «Demon Cross», habilidades muy poderosas para girar las tornas de la batalla a nuestro favor y que, en un principio puede ser un poco difícil de manejar pero con práctica puede hacernos mucho bien. Esta fusión durará, igual que la forma poderosa de los demonios, hasta que se acabe el «star gauge.»
En total hay 16 demonios que puedes conseguir para que luchen a tu lado, pudiendo llevar hasta cinco personajes en tu party, por lo que puedes ir jugando con las distintas posibilidades que cada demonio ofrece, sin necesidad de encasillarte pero tampoco de tener toda la libertad como en la anterior entrega. Creo que esto equilibra bastante más las batallas ya que pienso que en Demon Gaze eran mucho más fáciles que en esta segunda entrega, donde puedes vértelas muy mal en algunas ocasiones.

Gráficos y sonido
En el apartado gráfico, hay que decir que ha mejorado desde el primer Demon Gaze, pero tampoco es una maravilla de mejora. Hay que tener en cuenta que el género tiene sus limitaciones y hacer las batallas dinámicas es complicado con el sistema que se tiene. Eso sí, el apartado de diseño me ha gustado tanto como el anterior. Los personajes están muy conseguidos, cada uno con una personalidad única e incluso los que vienen del anterior han mejorado físicamente, por lo que podemos decir que se lo han currado bastante más. Eso sí, no me gusta mucho personalmente la forma demonizada de los demonios, por alguna razón me da la sensación de que pierden calidad con respecto a la original.
Los escenarios son muy parecidos en diseño con los de la anterior entrega, por lo que se mantiene en su línea. No es que destaquen mucho, pero tampoco se puede decir que estén dejados, hay que tener en cuenta que habiendo tantas mazmorras tarde o temprano se nos harán repetitivas, pero no es nada que los amantes de este género no puedan superar.
En cuanto a sonido, la verdad que, junto a la jugabilidad, diría que es algo que si que ha mejorado bastante, sobre todo si nos fijamos en esa genial canción de apertura, que luego tiene su papel en la historia, llamada Starllica y que es simplemente preciosa. Además, las batallas están mejor ambientadas, aunque a veces nos encontramos con melodías muy parecidas a la primera entrega, pero bajo mi opinión en general han avanzado bastante y ya no suenan tan mecánicas.
https://www.youtube.com/watch?v=YZbz1dfZfuQ
Conclusión
El juego ha mejorado notablemente en casi todos los aspectos, por lo que no tengo queja alguna sobre la producción del juego. Han sabido avanzar y aprovechar unas mecánicas muy machacadas para intentar hacer algo nuevo y lo han conseguido. Decir que aunque no hayas jugado a la primera entrega, no pasa nada, ya que al no ser historias correlativas no vas a perderte, salvo en un par de ocasiones en las que se hace referencia al pasado de algunos personajes que vuelven como guiño al anterior. Esto fue así también para los jugadores de Demon Gaze, ya que era el sucesor espiritual de Students of the Round, un Dungeon Crawler de culto que no llegó a nuestro país.
Por lo tanto y si te gusta el género, no dudes en embarcarte en esta gran aventura que no te dejará indiferente. Es más, aunque no te guste deberías probarlo por la mezcla de mecánicas que tiene que hace que no se haga tan repetitivos como otros títulos.
Yukop_
He visto más animes de los que puedo recordar. Con un mando entre las manos desde que tengo uso de consciencia. Maestra y futura especialista en Asia Oriental. Tengo demasiados hobbies para el poco tiempo que tengo.