Entre la marabunta de grandes títulos que salen a la venta este mes, puede que Fist of the North Star: Lost Paradise no se encuentre en vuestro radar o en caso de que así sea, probablemente no sea vuestra primera prioridad. En cualquier caso, el juego desarrollado por el estudio de Sega, Ryu ga Gotoku Studio, bien conocido por su fantástica labor con la franquicia Yakuza, ya está a la venta en exclusiva para PlayStation 4.
No es la primera ni será la última vez que mencione a la franquicia protagonizada por Kiryu Kazuma, y es que como probablemente muchos supondréis, al estar el título creado por los padres de esta saga dedicada a la conocida mafia japonesa, es más que plausible que vayamos a darnos de frente con cierta inspiración, puesto que ya os adelante, bebe mucho de ella (me atrevería a decir que hasta el punto de emborracharse de su licor).
Historia
Por supuesto, el videojuego está basado en la famosa obra escrita por Buronson e ilustrada por Tetsuo Hara (que se ha encargado de supervisar la trama creada para este título), Hokuto no Ken, más conocido por nuestras tierras como El Puño de la Estrella del Norte. Dicho esto, sabed que la historia es completamente original y, por ende, está separada de lo que se nos cuenta en el manga/anime.

¿Cuál es la excusa para encarnar el papel del legendario usuario del Hokuto Shinken, Kenshiro? Bueno, nuestro fornido héroe va en busca de su amada Yuria, consiguiendo llegar hasta Shin, su raptor, quién le explica que, aunque su único afán al llevarse a Yuria para protegerla y conquistar su corazón, ella siempre le ha querido y no ha conseguido su objetivo. De hecho, Yuria ya no está con él y Kenshiro parte rápidamente en su busca, llegando gracias a un rumor hasta la denominada Ciudad de los Milagros, Eden. ¿Conseguirá Kenshiro dar con Yuria? Eso es algo que deberéis descubrir por vosotros mismos, aún así, os puedo adelantar que el camino que debemos recorrer en nuestra búsqueda no será precisamente sencillo.
Aunque es una trama original, es fiel a la hora de utilizar el material original. La representación de los personajes y su personalidad, los escenarios post-apocalípticos, las duras condiciones en las que la población debe sobrevivir a los constantes e implacables ataques de los macarras de turno, que no dudan en acabar cruelmente con la vida de todos los que se crucen en su camino, incluidos civiles indefensos. Una de las cosas que me llamó la atención desde el minuto uno, es lo gore que llega a ser este juego, y es que Kenshiro es literalmente capaz de hacer explotar a sus enemigos en una lluvia de sangre y vísceras (así es como suelen terminar todos los combates).

Jugabilidad
Fist of the North Star: Lost Paradise es un brawler, y como tal, su gameplay está más enfocado a la acción que a cualquier otra cosa. Como ya comenté un poco más arriba, hay bastantes cosas que están tomadas de Yakuza, y es que al igual que Kiryu, Kenshiro hace uso de combos a la hora de pelear (cuadrado y triángulo, que pueden mezclarse entre sí), pudiendo desbloquear otros tantos. Además, puede aturdir a los enemigos, y lo más importante y útil a la hora de acabar fácilmente con esos sinvergüenzas con algo más de salud, es un golpe (se realiza con el círculo) que da pie a Quick Time Events y suele quitar una parte generosa de la vida del rival o incluso toda, dependiendo de a qué nos enfrentemos (similar al triángulo de Kiryu una vez rellenada la barra que permite hacerlo, pero con QTE). Algo que también nos llega por parte del sistema de combate de la serie de Ryu ga Gotoku Studio, es la opción de hacer que Kenshiro entre en una especie de modo ira, que le ayudará a ser más eficaz a la hora de combatir durante el tiempo que este dure activo.

Algo que me ha resultado bastante llamativo, es que en ocasiones los enemigos se asustan al contemplar cómo derrotamos a sus compañeros y en vez de golpearnos, se achantan retrocediendo (algo que no es de extrañar al ver a tu compañero hincharse y explotar en una sanguinolenta lluvia). A la hora de defenderse pasa un poco lo mismo, tenemos el esquive rápido lateral y la posibilidad de cubrirnos para encajar menos daño cuando nos venga el golpe, de la misma forma que en Yakuza.
Kenshiro, igual que Kiryu, puede potenciar sus habilidades de combate con unos árboles de habilidades, cada uno de ellos enfocado en mejorar diferentes puntos de nuestro luchador, a saber: salud, resistencia, nuevos combos, formas de defendernos, etc.

Leyendo hasta aquí podría parecer que prácticamente todo el sistema de combate está reutilizado de Yakuza, y aunque en su mayor parte así es, hay un par de cosas diferentes. En este título hay un sistema de niveles (sí, Kenshiro tiene un nivel y los enemigos y jefes que enfrentamos también) y talismanes que nos serán de ayuda a la hora de pelear. Estos se desbloquean al interactuar con personajes avanzando la historia, aunque posteriormente debemos fabricarlos en la ciudad de Eden y una vez equipados, ofrecen algún bonus momentáneo que puede beneficiarnos.

Aunque el combate es la columna, el pilar central sobre el que se sostiene Fist of the North Star: Lost Paradise, no es lo único por hacer. Más pronto que tarde dispondremos de un fantástico buggy que nos será la mar de útil a la hora de recorrer las desérticas zonas de este mundo post-apocalíptico. En estos territorios salvajes daremos con piezas que luego podremos usar para personalizar nuestro vehículo. A esto hay que sumarle unas cuantas misiones secundarias, que, aunque consiguen alargar la experiencia jugable, no llegan al nivel de genialidad de las vistas en títulos como Yakuza Kiwami 2. Por otro lado, hay más entretenimientos que vienen heredados de los Yakuza, estoy hablando de los minijuegos, la salsa de la vida que bien podía pasar de convertirse en un mero entretenimiento a un succionador de horas muertas. Algunos de ellos nos llevan desde convertirnos en un camarero que se dedica a mezclar cócteles, a llevar un cabaré o jugarnos el dinero en un casino.
Gráficos y sonido
¿Es el combate lo único que proviene de la saga Yakuza? No, para nada, hay bastantes detalles que sabréis reconocer si jugáis a este título y estáis un poco familiarizados con la conocida franquicia: el doble guardo a la hora de guardar la partida, los títulos a la hora de introducir a un personaje, el uso de expresiones del inglés más coloquial, el hecho de que el título se desarrolle por capítulos, la presencia de Item Box para guardar los objetos en los mismos puntos de guardado, en las ciudades los ciudadanos te rodean a la hora de combatir, etc.

Todavía hay más. El reparto de seiyuus que ha trabajado en este juego también han participado en Yakuza, sin ir más lejos, Takaya Kuroda, pone la voz de Kenshiro y la de Kiryu. Masami Iwasaki, presta su voz a Raoh y Ryuji Goda. Hidenari Ugaki, nuestro adorado Goro Majima, es en esta ocasión Jagi. Las voces del título además de estar en su versión original japonesa, están disponibles de igual forma en inglés.

Al contrario que Yakuza 6: The Song of Life y Yakuza Kiwami 2, Fist of the North Star: Lost Paradise no está realizado con el motor Dragon Engine, que ha dejado tan buenos resultados en los títulos antes mencionados. Gráficamente goza de un estilo que tiende al anime, con líneas y sombreados muy marcados que permiten ver bastante en detalle a los personajes, sus ropas, facciones y demás. Las cinemáticas en peleas contra jefes y enemigos son bastante buenas y fieles al original, no obstante, no tardaréis mucho en aburriros al ver a Kenshiro usar sus ataques (los de círculo, que llevan asociados QTE y cinemática) para mandar a los enemigos por los aires o reventarles la cabeza de un golpe, rompiendo así el ritmo del combate, aunque siendo muy necesario para drenar la vida del contrario lo antes posible.

Conclusión
Fist of the North Star: Lost Paradise no es un mal juego, pero tampoco ha conseguido convencerme del todo. La mayor parte del tiempo he tenido la sensación de estar jugando a un Yakuza, pero perdiendo el atractivo mundo de Kamurocho y las intrigas entre familias de yakuzas, por una búsqueda infructuosa por un páramo estéril y desértico.

Ryu ga Gotoku Studio ha reciclado bastante de lo que puede verse, por ejemplo, en Yakuza Kiwami 2, adaptándolo al universo de Hokuto no Ken, dejándonos un título que con total seguridad será agradable para los fans de El Puño de la Estrella del Norte, y en cierto modo, podría llegar incluso a gustar a los aficionados a Yakuza, ya que muchas mecánicas son muy similares. No obstante, la franquicia de Yakuza nos ofrece una experiencia jugable muy similar pero mucho más pulida en todos los aspectos, con una historia más interesante y contenido secundario con mucho más valor que el que nos espera aquí.
Kalas
Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.