
En este caso hemos podido disfrutar de su más reciente título Otome que nos llega con aires de mitología japonesa, Dairoku: Agents of Sakuratani, una historia llena de altibajos y dramatismo mezclado con el ocultismo y personajes llenos de vida.
Lo que otros no ven
Nos ponemos en la piel de Akitsu Shino, nombre canónico de la protagonista que, como en la mayoría de este tipo de juegos, podremos cambiar al gusto al inicio de la partida. Shino decide hacer un examen y una entrevista para convertirse en trabajadora del estado aunque no tiene muchas esperanzas puesto que les han hecho una prueba física que no se esperaba y la ha tenido que hacer vestida de traje al no haberles avisado. Mientras piensa en su desesperanzador futuro, tiene un extraño encuentro en la máquina de bebidas, un examinador está hablando con un hombre que, de repente, desaparece. Por desgracia para ella, se sorprende, llamando la atención del examinador.
Desde pequeña Shino ha visto cosas que otros no ven, pero, por consejo de su abuela, siempre las ha ignorado, no dejando ver que tiene ese don. Sin embargo, Semi, el examinador, se ha dado cuenta y ahora quiere reclutarla para trabajar en Sakuratani, una ciudad en una dimensión paralela paranormal donde viven los espíritus y son controlados por los Ayakashimori, unos miembros del cuerpo del estado que dedican su vida a este tipo de seres sobrenaturales para que no interfieran con la vida de los humanos.

Resignada y con ganas de tener un trabajo para el estado, aunque sea uno un poco raro, decide subirse a bordo y realizar el entrenamiento para convertirse en Ayakashimori, terminándolo con éxito y recibiendo hasta un espíritu guardián que le acompaña. En entonces cuando la trasladan al dormitorio común de los trabajadores en Sakuratani y empieza su vida tratando con seres de otro mundo.
Una vez allí conocerá a los protagonistas de las rutas posibles, uno por cada jefe de zona de Sakuratani y uno de Semi, que se recomienda dejar para el final, aunque no hay ninguno bloqueado como pasa en otros juegos, y tampoco hay rutas ocultas. Las rutas posibles son:
- Semi es el nuevo jefe de Shino, sarcástico y siempre con ganas de molestarle.
- Akuroou, la mano derecha del jefe de los Onis, tranquilo y reservado, actúa siempre como un padre.
- Shiratsuki es un Kitsune, un zorro de nueve colas que hace de jefe de zona aunque tiene una actitud despreocupada y alegre.
- Hira es un Tengu, también es el jefe de su zona pero nunca o casi nunca ejerce como tal ya que es demasiado vago y pasota, suele dejarle todo el trabajo a su mano derecha, Takao.
- Shu, un espíritu serpiente que se ha autoproclamado jefe de una zona inexistente pero al que siguen muchos otros. Es desagradable y poco colaborativo, no confía en los humanos.

Como podéis ver, cada personaje es más distinto del anterior, generando rutas muy dispares con amores muy diferentes, por lo que merece la pena conocerlas todas, esto nos dará muchas horas de historia y de juego donde el principal interés es el romance. Los personajes son increíbles, tanto los principales como la mayoría de los secundarios pero es verdad que la historia a veces peca mucho de correr y no tomarse las cosas muy en serio. Aunque hay momentos tristes, oscuros y dramáticos, la mayoría de las veces se opta por una salida cómica a los problemas que aparecen, entre esto y que, sobre todo en tu primera ruta, la historia te suelta cada dos por tres conceptos abstractos que tienes que ir aprendiendo a paso ligero, puede ser que se haga un poco larga, pero cuando le coges el truco, te absorberá por completo.
Ser un Ayakashimori
La jugabilidad que nos encontramos en Dairoku es la clásica de una visual novel con algunos añadidos menores. Lo más importante es tener en cuenta que decisiones tomamos a lo largo de la partida, si esa decisión es parte de la ruta de alguno de los protagonistas, veremos una llama de su color aparecer en la esquina izquierda del juego, además, podremos ver en el menú en el apartado de las relaciones, donde tendremos una barra de color por cada uno de los protagonistas y, como novedad, una de habilidad de la propia Shino.

Cuando la barra de un protagonista llega al máximo, lo que indica que hemos tomado su ruta porque no hay otra manera de conseguirlo, llegaremos al final romántico de la ruta. A parte de este podemos tener un final malo y un final de amistad con cada una de las rutas, con un total de tres finales en cada una. A parte de esto, tendremos un final verdadero cuando hayamos conseguido todos los otros finales disponibles en el juego. Para ayudarnos a conseguir los finales, tenemos un diagrama de flujo pero, es bastante inútil, me explico: existe y puedes ir hacia delante o atrás como en cualquiera diagrama de este tipo, pero este tiene un bug, si vas marcha atrás o hacia adelante durante la ruta, perderás toda la relación que tengas con los protagonistas, dejándote con una partida que no llegará al final romántico. Esperemos que este bug se solucione pronto y se pueda usar el diagrama de forma normal.

A parte del tema de las rutas, como he comentado antes, podremos gastar tiempo en mejorar la habilidad de Shino como Ayakashimori. Esto se hace mediante un minijuego de atrapar espíritus en el que tendremos que pulsar cinco botones en orden para capturarlos y nos darán una puntuación según la velocidad y las veces que nos hayamos equivocado al presionar los botones. Es un juego simple y que, sinceramente, sirve para poco, sobre todo porque tienes que sacrificar escenas con los protagonistas y el resto del elenco solo para hacerlo y no aporta gran cosa a la historia.
Realmente hay poco más que explicar sobre el juego en sí, tendremos en el menú de juego algunas opciones como ver el diccionario de palabras, o cambiar los ajustes del juego, en el que, por ejemplo, puedes apagar la ayuda de la llama de color que comentaba anteriormente o cambiar el volumen de las voces de cada personaje, etc.

Mitología en todo su esplendor
Dairoku es un juego basado en la mitología japonesa, que nos ayudará a entender un poco más como se concibe a estos espíritus pero, obviamente, se han tomado muchas licencias con la apariencia de los mismos, solo hay que ver a los protagonistas. Tantos los personajes principales como los secundarios tienen un diseño impresionante, bonito y llamativo, algo que se agradece ya que hace que los secundarios destaquen tanto o más que los principales. Los personajes están diseñados por Suoh, que también se encargó del diseño de Bad Apple Wars, entre otros.

A pesar de esto, el problema viene donde muchos de estos tipos de juegos caen, en sus fondos, que son muy limitados y poco detallados, haciendo que solo nos acabemos por fijar en los modelos de los personajes que tenemos delante. No es que sea malo al 100% pero a veces se agradecería un poco de esfuerzo en este punto del juego, y no solo en los fondos, sino en general, en su interfaz. Los cuadros de texto no se ven muchas veces y tienes que ajustar la opacidad del mismo en las opciones y, además, nos encontraremos con frases un poco raras a la hora de su estructura que es un claro problema de traducción, aunque por suerte ni son muchas ni afectan al desarrollo.
En cuanto al sonido, la verdad es que las melodías que componen la OST del juego son muy buenas, basadas, por supuesto, en un Japón antiguo con ritmos muy asiáticos. Además, las voces del juego están muy bien elegidas y contamos con un elenco de lujo, aunque hablaré solo de los actores principales: tenemos a Toshiyuki Toyonaga como Semi, que también ha dado voz a múltiples personajes como a Claude en Fire Emblem: Three Houses o a Hideyoshi en Tokyo Ghoul; Akuroou tiene la voz de Tatsuhisa Suzuki, conocido por papeles como el de Draken en Tokyo Revengers, pero que actualmente se está retirando de todos sus papeles por un descanso; También contamos con Takahiro Sakurai dando voz a Shiratsuki, igual que lo hizo con Giyu Tomioka en Kimetsu no Yaiba o Cloud en Final Fantasy VII Remake; Yusuke Kobayashi pone voz al desganado Hira, también lo hemos escuchado como Subaru Natsuki en Re:Zero o como Byleth en su versión masculina en Fire Emblen: Three Houses; por último, pero no menos importante, contamos con la voz de Ryota Osaka como Shu, que también es la voz de Bennett en Genshin Impact o Naoto Tachibana en Tokyo Revengers.

Como podéis ver, el elenco es impresionante y se ha elegido con mucho cariño para que la inmersión en este juego sea lo mejor posible, y, desde luego lo consigue.
Conclusión
Dairoku: Agents of Sakuratani es un juego de género Otome perfecto para los amantes del género, con algunos problemillas técnicos y poca innovación en su jugabilidad, no es un juego para todos los públicos, si sumamos, además, que solo nos ha llegado en inglés y el título es prácticamente todo texto.
Aún así, es una experiencia muy interesante para los amantes del género y muy absorbente, hará que se pasen las horas queriendo saber que ocurre durante todas sus rutas para conocer mejor a todos los personajes, incluyendo los secundarios, que se hacen querer tanto como los propios protagonistas.
![[Análisis] Dairoku: Agents of Sakuratani](https://wp.fifu.app/gaminguardian.com/aHR0cHM6Ly9pLmltZ3VyLmNvbS9MZEp0dGkyLmpwZw/36641404406c/analisis-dairoku-agents-of-sakuratani.webp?w=1200&h=675&c=0&p=10044363)
Yukop_
He visto más animes de los que puedo recordar. Con un mando entre las manos desde que tengo uso de consciencia. Maestra y futura especialista en Asia Oriental. Tengo demasiados hobbies para el poco tiempo que tengo.
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