
Una historia sencilla pero cautivadora
Deiland: Pocket Planet Edition se lanzó por primera vez en febrero de 2016 para PlayStation 4 y PC. Lo que todo empezó como un Kickstarter para Chibig, ha llegado tan lejos que se ha abierto paso a otras plataformas y ha llegado a Nintendo Switch. La historia principal sigue la misma línea argumental que en el juego original. Deiland sigue siendo un juego de aventura, simulación y RPG en el que tendremos que desenvolvernos de forma autónoma para conseguir recursos, recetas y logros. Eso sí, Arco, el pequeño protagonista y único habitante de Deiland, recibe la ayuda de diversos personajes que le encomiendan pequeñas misiones para ayudarlo a prosperar sin problema alguno y poder hacer una vida normal en el planeta, conseguir recursos naturales y usarlos para crear algunos objetos, construcciones y más con pocos materiales.
Los personajes que van aterrizando en nuestro planeta (que son los mismos de la versión original) nos ofrecen distintos tipos de misiones, ya que cada uno se especializa en un campo en concreto, y los vamos viendo periódicamente a medida que vayamos avanzando en el juego. Tenemos a Mûn, que es nuestra guía durante el juego, la que nos enseña las cosas más básicas para empezar a encaminar el futuro de nuestro hogar, y otra larga lista de personajes secundarios que nos enseñarán a usar la magia, a cocinar, a obtener objetos naturales, a pescar y a luchar. También les podremos comprar objetos afines a su campo de especialidad o venderles cosas. La historia en general es interesante, desde un principio te tiene atento y pensando en qué pasará después, pero también te enseña a disfrutar del rato en solitario en el que dedicas tiempo al cultivo en tu propio jardín o a la obtención de recursos naturales. Además, la historia no se hace repetitiva, ya que siempre que te visita alguno de los personajes evolucionas en la historia de forma sorprendente, e incluso puedes llegar a viajar a otros planetas vecinos una vez has acomodado lo básico en Deiland, por lo que el universo de juego siempre se expande. Contando a todos los personajes secundarios, Arco deberá cumplir más de cien misiones. De estas, algunas requerirán más tiempo que otras, pero tampoco supone un problema.

Jugabilidad intuitiva y relajante
Lo que más me ha gustado del avance del tiempo en Deiland: Pocket Planet Edition ha sido el progreso de las estaciones del año. Este sistema nos recuerda a juegos como Harvest Moon, y es que, funciona de forma muy parecida. Según la estación del año, se pueden encontrar y cultivar determinados elementos, por lo que algunas misiones requieren de más tiempo si se debe esperar a la estación del año adecuada. Cada estación se compone de siete días, y cada día se decora el planeta acorde a la estación del año, por lo que Deiland va cambiando su imagen y nos va sorprendiendo con el paso del tiempo. Si tuviera que encontrarle un pero, sería la duración de los días, pues a veces se hacen un poco cortos.

La dificultad del juego es baja, por lo que lo considero ideal para cualquier edad. La jugabilidad es muy intuitiva y divertida. Tenemos a Arco, que tiene unos niveles de salud, fuerza, hambre y experiencia que deberemos mantener arriba para que todo funcione bien. Los controles son muy intuitivos, de hecho, no se despliega ningún tipo de menú complicado, simplemente presionando los botones «arriba» y «abajo» de la cruceta abriremos los distintos menús, que nos ofrecen una lista con todas las misiones o nuestro inventario, y para cambiar de herramienta simplemente debemos presionar a la izquierda o a la derecha.
El sistema de combate también es muy intuitivo y nada difícil. De hecho, incluso se indica dónde se encuentran los enemigos, que suelen tener intención de robar cultivos, para facilitar su encuentro y poder eliminarlos lo antes posible. Eliminarlos es extremadamente sencillo, se puede usar cualquier herramienta de la que disponga Arco para acabar con él en dos o tres golpes. Eso sí, lo único que echo en falta es algún tipo de arcón o baúl para poder guardar los objetos del inventario, ya que si los enemigos te derrotan, te roban parte de los objetos que llevas encima, y algunos no son tan fáciles de conseguir. A los enemigos se les unen los meteoritos, que amenazan con destrozar aquello que se encuentren allí donde caigan, pero tampoco es difícil evitarlos volteando el planeta. Encuentro que tanto los enemigos como los meteoritos son, de cierta forma, un método de introducir alguna adversidad para mantener atento al jugador y que no acabe aburriéndose.
Las misiones que nos encomiendan los distintos personajes son también fáciles de conseguir, y seguramente la próxima vez que visitan el planeta ya pueden dar por cumplida la misión. Para crear objetos, desde un principio se muestra la casa, donde se encuentran el taller, el laboratorio y la cocina, por lo que cumplir las misiones suele ser pan comido, ya que la mayoría de ellas se pueden cumplir en casa. A medida que vas cumpliendo misiones y consiguiendo objetos vas subiendo tu nivel de experiencia, y esto te otorga, al final del día, más fuerza, más poder mágico o más defensa (según lo que escojas), por lo que se obtiene una pequeña ayuda extra para acabar con los enemigos más fácilmente. A la sencilla jugabilidad se le une la relajación que provoca en el jugador el sistema de juego. Puedes jugar totalmente de forma independiente sin hacer misiones, y dedicarte a cultivar, pasear por el planeta, pescar y plantar árboles. Este sistema de juego también nos recuerda a Animal Crossing, donde no tienes ninguna obligación y tan solo te dedicas a relajarte en tu hogar.

Un mundo lleno de color
Una de las cosas que más me han gustado de Deiland: Pocket Planet Edition ha sido el uso de los colores. Los colores son vibrantes y muy adecuados a su temática espacial. También se percibe una mejora notable de los gráficos en comparación a su versión anterior. La banda sonora nos acompaña en cada momento de juego, y cabe destacar que es increíblemente adecuada y relajante. Esta prepara un terreno tranquilo en el que el jugador se puede desenvolver sin presión ninguna, y esta cambia si encontramos alguna adversidad, como pueden ser los enemigos a los que debemos enfrentarnos. Es gracias a la banda sonora que podemos enterarnos de qué sucede en cada momento, qué personaje está con nosotros o qué nos vamos a encontrar en Deiland o en otro planeta al que viajemos.
El diseño de los personajes es muy especial y singular, ya que cada personaje tiene su propio estilo. Todos los personajes visten una mezcla de diseños futuristas con toques de ropa antigua, sobre todo el personaje principal, Arco. En cuanto a los personajes secundarios, encontramos mucha variedad en diseño, ya que cada uno tiene una ropa adecuada a su personalidad y a lo que se dedica, pero sin dejar de lado el aspecto espacial y humano. También cabe mencionar que cada uno tiene una forma distinta (ya que se supone que provienen de distintos planetas), por lo que esto le añade originalidad al juego. Debo destacar que uno de los NPCs, Bram, el cocinero, me recuerda mucho a Shrek, seguramente porque el diseño de este se haya inspirado de cierta forma en el ogro, y es un aspecto que me llamó la atención de forma positiva.

Los gráficos de Deiland: Pocket Planet Edition me han sorprendido por su gran calidad, para estar hechos para una consola como Nintendo Switch. De hecho, me atrevería a decir que son superiores a muchos otros juegos de la plataforma, y llaman la atención de todo el mundo. Debo destacar la velocidad de los tiempos de carga, ya que los hay para pasar de día o para cargar la partida, pero el tiempo es mínimo, por lo que no se hace pesado.
Deiland, un planeta para todos
Desde principio a fin, Deiland: Pocket Planet Edition plantea una historia cautivadora, con geniales gráficos llenos de color y una banda sonora que atrae a cualquier jugador. Estas características, junto a su baja dificultad de juego y su mecánica atrayente, hacen de Deiland: Pocket Planet Edition un juego apto para los más pequeños que desean vivir una aventura espacial, así como también para aquellos amantes de los juegos de crafting y farming. Pero, sobre todo, Deiland es un juego para cualquier persona que quiera pasar un buen rato, desconectar de la vida cotidiana por unas horas al día y disfrutar de un juego que le ayuda a relajarse mientras va cumpliendo misiones sin ningún tipo de presión, o simplemente quiere ayudar a habitar todo un planeta desde cero y construir grandes cosas. Si me preguntasen si quiero volver a vivir la experiencia de Deiland, no lo dudaría ni un segundo, ya que es un juego que recomiendo considerablemente, aunque sea para pasar el rato.

Por cierto… Deiland está esperando recibir algún habitante. ¿A qué esperas para visitarlo?
![[Análisis] Deiland: Pocket Planet Edition](https://wp.fifu.app/gaminguardian.com/aHR0cHM6Ly9pLmltZ3VyLmNvbS9sU0Nmb1dYLmpwZw/199a55da9c31/analisis-deiland-pocket-planet-edition.webp?w=1920&h=1080&c=0&p=10033378)
claudialva99
Futura periodista, amante de los videojuegos y fan de todo lo relacionado con el mundo Pokémon y Animal Crossing. Paso más horas de mi vida “jugando a la consola” que haciendo cualquier otra cosa. También me gustan las culturas de Japón y Corea del Sur.
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