¡LA LUCHA POR LA SUPERVIVENCIA!
Friday The 13th: The Game es un título multijugador en tercera persona de terror, en el que hasta siete jugadores toman el rol de jóvenes supervivientes en un campamento que deben sobrevivir al siempre presente e impasible Jason Voorhees.
Al comienzo de cada ronda, nos pondrán en situación tras ver una rápida escena en la que el sádico Jason hace buena cuenta de un NPC. A partir de ahí, los jugadores nos introduciremos en el juego con el objetivo de sobrevivir por cualquier medio necesario a la caza del asesino. Cada uno de los campistas aparecerá esparcido por uno de los tres mapas, al igual que todos los suministros que necesitaremos para lograr una de las muchos y diferentes formas de ganar.
Los campistas pueden escapar por medio de un vehículo de cuatro o dos puertas, un barco, un coche de policía o simplemente sobrevivir a Jason durante la ronda completa de 20 minutos. Sin embargo, ninguna de estas formas de huir serán sencillas, a menos que la persona que controla a Jason esa ronda sea un completo inepto. Los coches y los barcos necesitarán partes y gas, la policía no puede ser llamada hasta que se reparen las líneas telefónicas y luego esperar cinco minutos para que lleguen a la escena, y sobrevivir los 20 minutos completos parece ser lo más difícil de todo. También podemos matar a Jason, pero la lista de requisitos es larga y rígidamente específica.

También se puede llamar por teléfono en busca de ayuda que llegará en forma de Tommy Jarvis, un personaje recurrente de las películas, que es asignado al azar a un campista que haya fallecido o escapado. La llegada de Tommy no supone una victoria automática de ninguna manera, pero tiene unas estadísticas que consiguen eclipsar al resto de campistas, además comienza con una escopeta cargada. A medida que disminuye el número de campistas supervivientes, las probabilidades oscilan más y más a favor de Jason. Si hemos pasado toda la ronda ocultándonos furtivamente de los ojos de Jason, es posible que sobrepasemos a todos los demás campistas, pero también probablemente significa que no hemos preparado una estrategia de salida más que sobrevivir a los 20 minutos completos, lo que será casi imposible una vez que estemos solos contra Jason.
Como Jason, los jugadores tendrán varias ejecuciones, trampas y habilidades especiales que pueden aumentar a nuestro favor las probabilidades de una manera que realmente impresiona teniendo en cuenta que somos superados en número en un siete contra uno. Jason puede teletransportarse alrededor del mapa, «cambiar» rápidamente en modo de primera persona para perseguir a su presa, y localizarlos en el mapa a distancia, entre otras maniobras. Dominar sus habilidades es clave para ganar como Jason. Este tipo de configuración hace que jugar tanto de un lado como otro, sea muy agradable. Un título en el que sólo es divertido ser Jason, en retrospectiva, podría haber sido algo difícil de evitar, pero Illfonic ha tenido mucho éxito en alejarse de esa dinámica. El juego ofrece una tonelada de matices en sus mecánicas, algunos de los cuales averiguaremos después de muchas horas de juego.

Todo el juego es un equilibrado y violento baile entre depredador y presa. Cada campista tiene estadísticas en varias categorías como velocidad, sigilo y compostura que requieren que los jugadores sepan lo que están utilizando. Por ejemplo, ir con el personaje más rápido del juego significa que puedes superar a Jason mejor que nadie, pero las estadísticas de salud serán poco menos que miserables, por lo que intentar jugar a escondernos es totalmente infructuoso. En lugar de eso, podrías elegir ir con alguien fuerte para enfrentar a Jason con las muchas armas cuerpo a cuerpo en el juego, pero su escasa inteligencia hará que suframos si tenemos que enfrentarnos a alguno de los minijuegos de reparación. Hay un personaje que actúa como una opción decente en todo, que tiene todas las categorías balanceadas.
Los puntos de experiencia se pueden gastar en bonus que aumenten las habilidades para los campistas o nuevas ejecuciones para Jason. Al igual que un RPG, hay varios niveles de color para cada estadística. Podemos hacernos con una nueva estadística con cada 500 puntos que acumulemos, y a veces podemos obtener un bonus que ya tenemos, pero tendrá estadísticas diferentes, a veces mejor, a veces peor. Cada campista puede llevar hasta tres bonificaciones en una ronda y cualquier bonificación que sea inútil para nuestro estilo de juego o sea superada en número por una versión mejorada, puede ser vendida de nuevo por una fracción del precio de compra, lo que nos permite recuperar algunas de nuestras pérdidas en CP. El aspecto RNG de esto es un poco molesto, pero también parece mantener esta parte de la estrategia fresca, porque incluso si logramos adquirir lo que pensamos que es un bonus especial, todavía puede haber una versión mejorada de la misma para conseguir.

Es cierto que durante su lanzamiento, el juego pecó de múltiples problemas con los servidores y era poco menos que imposible poder conectarse y jugar, al menos en unas condiciones aceptables, pero la desarrolladora ha ido encargándose de lanzar nuevos parches que poco a poco han ido solucionando esas deficiencias. Aún así el juego aún tiene problemas técnicos en forma de bugs, glitches y movimientos poco pulidos en algunos personajes como Jason. También tiene algunos problemas con las animaciones faciales, y es que a veces la cara de un personaje quedará atascada con la boca abierta y sus ojos se verán como si estuvieran abiertos por pinzas de ropa; en otras ocasiones he visto personajes quedarse atascados por paredes o puertas. Igualmente, tiene un framerate algo inconsistente.
El juego temático y visualmente oscuro brilla intensamente gracias a su bucle de juego básico que proporciona momentos emergentes casi constantes y entretenidos. Aunque la variedad de mapas se queda un poco corta, contando únicamente con tres, la asignación al azar de objetos clave significa que los campistas nunca podrán ejecutar rápidamente los movimientos para escapar. En cambio, nosotros y el resto de adolescentes tendremos que buscar frenéticamente en armarios, cajones y casas para obtener suministros cruciales, mientras esperamos la inevitable llegada del asesino enmascarado. Además Jason y los campistas pueden escuchar los micrófonos del otro con el chat de proximidad, lo cual puede llevar a situaciones bastante curiosas. Finalmente, la música del título y sus efectos de sonido consiguen crear una gran cantidad de tensión y puede causar momentos de auténtico terror, cuando se trata de arrancar el coche moviendo la llave y de fondo vemos a Jason caminando lentamente hacia nosotros y nuestros compañeros de campamento.

CONCLUSIÓN
En el futuro, seguramente podamos ver a Friday the 13th: The Game como uno de los grandes juegos del año. En la actualidad, sin embargo, el juego está lastrado por demasiados problemas técnicos que perjudican la experiencia general. El juego requiere ingenio y paciencia, pero será difícil mantener esas cualidades cuando el título está presentado de forma regular varios defectos técnicos ante nosotros. El lado positivo de esto es que sus problemas rara vez se relacionan con el diseño. Los errores pueden ser parcheados, como ya lo han sido algunos. Si Illfonic puede frenar los problemas que hay en Friday the 13th: The Game, probablemente se convierta en un clásico juego multijugador. Hasta entonces, es simplemente una ilusión.
Kalas
Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.