
The Legend of Heroes: Trails beyond the Horizon se presenta no solo como la culminación del arco de la República de Calvard, sino como un punto de inflexión definitivo para toda la franquicia Trails. Lanzado en occidente por NIS America, este título marca el vigésimo aniversario de una saga que comenzó en 2004 con Trails in the Sky y que es famosa por construir el mundo de ficción más denso, interconectado y longevo de la historia de los videojuegos de rol.
Con más de una docena de juegos a sus espaldas, la serie se ha ganado un culto devoto gracias a su narrativa continua, donde las consecuencias políticas y personales de un título reverberan en los siguientes a lo largo de décadas. Trails beyond the Horizon actúa como la pieza central que comienza a cerrar el telón: el presidente de Falcom, Toshihiro Kondo, ha confirmado que este juego cubre hasta el 90% de la historia general de Zemuria, prometiendo responder a los misterios fundacionales que los fans llevan teorizando desde el inicio.
Esta entrega reúne a protagonistas de arcos anteriores, como Rean Schwarzer de Erebonia y Kevin Graham de Liberl, con el elenco actual de Van Arkride, ofreciendo un clímax coral diseñado exclusivamente para recompensar a los veteranos que han seguido este viaje de dos décadas.
Trails beyond the Horizon
La narrativa de The Legend of Heroes: Trails beyond the Horizon se sitúa en un punto de ebullición para el continente de Zemuria, arrancando en medio de la tensión generada por el Proyecto Star Taker. Esta iniciativa del gobierno de Calvard, que promete alterar el destino del mundo, sirve como catalizador para movilizar a múltiples facciones políticas, militares y corporativas.
A diferencia de entregas anteriores centradas en conflictos locales, aquí la amenaza se siente global e inmediata, empujando a la saga hacia un tono de urgencia y «cuenta atrás» que impregna cada capítulo. El guion no solo avanza la trama presente, sino que empieza a cerrar hilos argumentales que llevaban abiertos desde el inicio de la franquicia, ofreciendo respuestas largamente esperadas sobre la naturaleza del mundo y sus límites.

Para gestionar esta escala, el juego adopta una estructura de múltiples rutas que se entrelazan. Aunque Van Arkride y su equipo de spriggans mantienen el protagonismo central como eje del arco de Calvard, la historia da un peso significativo a figuras legendarias de sagas anteriores, como Rean Schwarzer y Kevin Graham, quienes lideran sus propias líneas de investigación. Lejos de ser cameos glorificados, estas rutas ofrecen perspectivas vitales y tonos distintos sobre la misma crisis, permitiendo que las tramas converjan de forma orgánica. Esta estructura coral refuerza la sensación de que todos los eventos de los últimos veinte años conducían a este momento, recompensando la inversión emocional de los veteranos con interacciones y desarrollos de personajes que cruzan fronteras y lealtades.

Combate híbrido
La jugabilidad de The Legend of Heroes: Trails beyond the Horizon se siente como la versión más madura y afinada del estilo híbrido que Falcom lleva puliendo desde el arco de Calvard.
El combate combina acción ligera en tiempo real con el clásico sistema por turnos en una misma estructura: puedes iniciar enfrentamientos golpeando a los enemigos en el campo, encadenar ataques rápidos para limpiar grupos débiles y, cuando la cosa se pone seria, entrar en el modo táctico por turnos para exprimir al máximo artes, crafts y sinergias del grupo. Esta transición es muy fluida y convierte los combates normales en algo ágil, reservando la capa más estratégica para jefes y encuentros importantes, donde la colocación en la timeline, el aprovechamiento de debilidades elementales y los buffs/debuffs vuelven a ser cruciales.

Sobre esta base, el juego introduce sistemas avanzados que empujan a sacarle jugo a cada turno. Las mecánicas tipo “Awakening” o estados potenciados permiten a determinados personajes cambiar el ritmo del combate, aumentando rango, poder o añadiendo efectos secundarios a sus habilidades, a cambio de una gestión más cuidadosa de recursos y tiempos de recarga.
La variante de órdenes, follow‑ups y bonificaciones por encadenar acciones (críticos garantizados, turnos extra, activación de golpes combinados) recompensa planificar el orden de los movimientos, no solo qué habilidad usar. El resultado es un sistema en el que puedes jugar de forma relativamente directa en dificultad normal, pero que abre mucha profundidad si decides explotar builds, equipo y sinergias en modos más altos.
Fuera de las batallas, Trails beyond the Horizon mantiene el ADN de la saga: mucha exploración de ciudades y rutas, conversación con NPCs que cambian de diálogo con cada capítulo, misiones secundarias que amplían el contexto político y social, y eventos opcionales que desarrollan relaciones entre personajes. Se suma a esto el hub estilo “mazmorra extra” (el equivalente al Grim Garten/Reverie Corridor de esta entrega), donde puedes experimentar con combinaciones de grupo que la historia principal no siempre permite y conseguir equipo potente, artes mejoradas y escenas adicionales.
Esta zona opcional actúa como campo de entrenamiento y parque de atracciones para fans: puedes probar configuraciones locas, optimizar builds y ver interacciones que no encajan en la trama principal pero sí enriquecen al elenco.

En conjunto, la jugabilidad de Trails beyond the Horizon busca un equilibrio claro: hacer que el día a día de la aventura, explorar, hablar, luchar, sea más rápido y directo que en los Trails clásicos, sin renunciar a la complejidad sistémica que espera quien viene de una docena de entregas anteriores. Para alguien veterano, se siente como una caja de herramientas enorme que invita a optimizar; para alguien que solo quiere “seguir la historia”, el juego permite apoyarse en la acción ligera y en las automatizaciones sin perderse.
Un diseño clásico
Visualmente, The Legend of Heroes: Trails beyond the Horizon sigue la línea estética moderna de la etapa Calvard: modelos de personajes limpios, efectos de artes y crafts muy vistosos y una dirección de escenas que busca lucir los momentos “evento” más que competir con el fotorrealismo.
En pantalla se nota una mejora de presentación frente a entregas anteriores (mejor puesta en escena y más énfasis en animaciones de combate/cinemáticas), aunque también mantiene limitaciones típicas del motor de Falcom: detalles ambientales y texturas desiguales y cierta rigidez en animación facial en conversaciones largas. En conjunto, su punto fuerte no es la tecnología punta, sino lo bien que usa el estilo y la claridad visual para sostener un JRPG muy largo y con muchísima lectura y combate.

En el apartado sonoro, Trails beyond the Horizon vuelve a jugar en casa: la música mantiene el sello de la serie con temas de batalla muy energéticos (rock/electrónica) y piezas más atmosféricas para ciudades, escenas tensas y revelaciones de historia. A nivel de voces, el lanzamiento occidental incluye opciones de audio en japonés e inglés, algo importante en una entrega con muchísimo diálogo y escenas de personaje. El resultado es un juego que, incluso cuando no impresiona por potencia bruta, sí se siente “grande” por cómo combina música, efectos y dirección para vender el drama y el espectáculo propio del clímax de un arco.

Conclusión
The Legend of Heroes: Trails beyond the Horizon es una carta de amor a los seguidores que han acompañado a la serie durante 20 años. Es un título denso, largo y narrativamente complejo que cumple su promesa de preparar el escenario para el final de la saga. Aunque sus mecánicas de mazmorra pueden resultar familiares y su apartado técnico no es puntero, la fuerza de su guion y la emoción de ver converger tantas historias lo convierten en uno de los mejores JRPG modernos para su nicho específico.

Yukop_
He visto más animes de los que puedo recordar. Con un mando entre las manos desde que tengo uso de consciencia. Maestra y futura especialista en Asia Oriental. Tengo demasiados hobbies para el poco tiempo que tengo.