[Análisis] Nioh 2

Fecha de Lanzamiento
13/03/2020
DISTRIBUIDORA
Sony
PLATAFORMAS
PlayStation 4
VERSIÓN ANALIZADA
PlayStation 4 Pro
Si algo tiene éxito, es común que muchos tiendan a imitarlo. Algunos se conforman meramente con el descaro de una mala copia, otros, buscan el refinamiento, el perfeccionamiento de una fórmula, que, si bien ha demostrado ser vanagloriada hasta el agotamiento por muchos, todavía admite margen de mejora o, al menos, una pequeña reinvención que permita reconocerla, a la vez que la adereza con los suficientes cambios para intentar darle frescura. En esto, estaba Koei Tecmo (y otras tantas compañías) con su equipo de desarrollo, Team Ninja, hace unos años cuando en 2017 lanzaron al mercado Nioh. Las desventuras del samurái inglés en tierras japonesas se embriagaban del brebaje de la saga de FromSoftware creado por Miyazaki; no obstante, planteaban una serie de diferencias en el aspecto jugable aportando un sistema de posturas, que dotaba a la obra de un mayor dinamismo y servía para diferenciarla de su fuente de inspiración. Eso sí, la muerte ligada a la exigencia del juego estaba siempre presente, constantemente acechando al jugador en cada esquina para intentar poner a prueba su temple.

Ahora, pasados poco más de dos años desde el lanzamiento de Nioh, el exclusivo de PlayStation 4 vuelve a la carga con Nioh 2, una entrega que, en principio, se ubica como predecesora del original, por lo que si no habéis combatido a los yokai junto a Williams, no desesperéis, puesto que no os perderéis nada. Sin ánimo de dilatar mucho más este breve presentación, comienzo entrando en materia.

 

Anhelando la paz en tiempos de guerra

Una vez más la narrativa vuelve a transportarnos al Período Sengoku, uno muy recurrente por lo que supuso históricamente hablando para la fundación del Japón moderno, y que, como dejan constancia muchas de las obras de Koei Tecmo, es de gran interés a la hora de producir obras. En esta ocasión, ayudaremos al primero de los tres padres fundadores de Japón, Oda Nobunaga, junto a nuestro compañero de armas, Tokichiro (el futuro Toyotomi Hideyoshi, siguiente regente y segundo padre fundador tras la muerte de Nobunaga) a alcanzar su sueño de unificar un Japón fragmentado en feudos y encerrado en un bucle constante de luchas por el poder.

Si sois amantes de la historia y el folclore nipón, con total certeza disfrutaréis doblemente de vuestro paso por este Japón belicoso y oscuro, ya que son muchas las figuras históricas del período que hacen su aparición (a veces como aliados, otras como enemigos), así como un sinfín de seres mitológicos que forman parte de esos cuentos populares, que quizá hayáis visto en algunos libros relacionados. En cualquier caso, aunque doy por sentado que ninguno lo espera, no vais a toparos con una historia profunda, recordad, que estamos en una era de guerras y que, nuestro cometido, no es otro que ayudar al líder del pequeño Clan Oda a vencer, o al menos, esta es inicialmente la premisa…

 

Un creador de personajes de categoría

La primera diferencia que apreciaremos al comenzar nuestro periplo por Nioh 2, es que en esta ocasión no hay un protagonista predeterminado, puesto que se ha implementado un creador de personajes tremendamente completo que permite personalizar a nuestro héroe o heroína desde los aspectos más básicos, como el sexo, la altura o el pelo; hasta otros añadidos como la posibilidad de utilizar tatuajes o decoraciones varias, pasando por opciones reservadas para los más perfeccionistas, aquellos que no tienen reparos en dedicar dos horas de su tiempo a crear un personaje, y que yo personalmente, suelo evitar tocar. Esta es, sin duda, una de las mejoras más relevantes de esta entrega, y es que, siempre es mucho más disfrutable combatir y cambiar armas y armaduras en esa criatura a la que has dado vida, que en un protagonista plano y carente de personalidad como Williams.

 

 

Preparándose para el combate

Una vez finalizado el proceso de creación, pasamos por un breve tutorial que nos enseña a utilizar desde los ataques más básicos, a los diferentes estilos de combate con Forma Yokai que hay. Y es que, nuestro personaje es un mestizaje entre ser humano y yokai, lo que le confiere unas habilidades de combate diferentes a las que William tenía, volviendo, una vez más, a ofrecer un añadido diferenciador respeto al original, en el que ahondaré más adelante. Asimismo, es en este punto cuando toca decantarse por un par de armas que sirvan a nuestros intereses iniciales y un espíritu guardián.

Hablando de armas, Nioh 2 solamente añade dos nuevos tipos, la guja alternada, que sirve para largo y corto alcance según el uso que hagamos de esta en diferentes posturas; y las hachuelas, un arma doble y ágil que recuerda a las espadas duales. Soy consciente de que puede parecer poco, pero hay que tener en cuenta que el original ya presentaba un total de diez tipos (siete armas físicas y tres a distancia), por lo que tampoco se precisaba mucho más en este apartado. A pesar de esto, no queda ahí la cosa, puesto que existen armas yokai y benditas, impregnadas, una con corrupción y otra con pureza, siendo especialmente efectivas las primeras contra enemigos humanos y las segundas contra yokais.

Aunque el sistema de habilidades sigue presente, se ha renovado asemejándose más a los típicos árboles de habilidades de cualquier RPG. Hay disponible un árbol por cada arma, así como dos generales dedicados al camino del samurái y el cambiante (para mejorar habilidades generales y de Forma Yokai), y, por supuesto, los centrados en la magia onmyo y el ninjutsu, especialmente útiles para la creación de objetos que nos ayuden a avanzar durante nuestro duro viaje.

 

Adentrándose en un mundo de oscuridad

A la jugabilidad ya conocida del primer título basada en cambios de posturas, ataques, esquives, defensas y pulsos de Ki que todos conocemos bien, se suma todo el despliegue de golpes asociados a la transformación en Yokai. El detonante que permite pasar al modo Yokai es un indicador de amrita lleno, algo que se puede conseguir con cierta facilidad. Nuestro poder crece exponencialmente y permite la ejecución de habilidades y ataques ligados a esta transformación. La elección de un espíritu guardián u otro es realmente no importante en este sentido (no os dejéis guiar por la estética, que os veo venir), puesto que hay tres tipos (bárbaro, salvaje y fantasma) que determinan nuestra transformación en un tipo de Yokai u otro. El Yokai Bruto es contundente golpeando y recibiendo daño, por otro lado, el Feral es más ágil y basa su poder en encadenar combos, mientras que, finalmente, la forma Fantasma opta por el uso de magia y proyectiles a distancia. ¿Cuál es mejor? Realmente ninguno, puede que dependiendo del jefe que haya delante sea más útil una u otra transformación, al final, lo aconsejable es probar y utilizar aquel con el que más cómodo se sienta uno.

Siguiendo con aquello relacionado a la inclusión del mestizaje y las habilidades vinculadas a este, es fundamental destacar el contragolpe especial, que es básicamente un parry que debe realizarse cuando el contrincante va a lanzar un ataque poderoso. De esta forma, además de interrumpirlo, dañarás severamente su barra de Ki. El timing para realizarlo es diferente en relación al tipo de espíritu que usemos como principal (bárbaro para Yokai Bruto, salvaje para Yokai Feral y fantasma para Yokai Fantasma), lo cual puede llevar a confusión si vais cambiando de espíritu con cierta frecuencia. Este contraataque es esencial durante todo el juego, principalmente en las peleas contra jefes, ya que si logramos reducir la barra de Ki a 0, será nuestro momento para infligir una buena cantidad de daño realizando una presa.

Por último, para finiquitar esta parte pero no por ello menos importante, debo hacer mención a los núcleos de alma, que no son otra cosa que los corazones que los yokai sueltan al morir y sirven para vincularse al espíritu guardián, dándonos así la posibilidad de hacer uso de parte del poder de este yokai mediante una breve invocación a costa de una cantidad de ánima. Estas destrezas, además de dañar la salud del rival, merman de forma considerable la barra de Ki. Antes de poder hacer uso de estos núcleos, habrá que pasar por un Santuario para poder purificarlos y posteriormente, asignarlos al espíritu.

 

Confía en los espíritus del bosque y los guerreros caídos

Toda ayuda es buena y, aunque casi todo en Nioh 2 intentará liquidarte sin contemplaciones, los Santuarios vuelven a ser lugares seguros y deseados por todos los jugadores. Los juguetones Kodama dan bendiciones a cualquier jugador que se postra ante su Santuario, aunque en esta ocasión, la posibilidad de ofrendarles armas y armaduras no se limita únicamente a las ganancias de amrita, sino que, además, se traduce en una compensación mediante un arroz divino que sirve para surtirnos con algunos útiles básicos para la aventura desde el Bazar Kodama. Puede que esto os parezca insustancial, pero creedme, es un alivio poder reponer elixires, flechas o munición para el mosquete/cañón sin tener que farmearlo constantemente.

Otra novedad presente en el menú rotatorio de los santuarios es la gestión de los núcleos de alma. Las opciones aquí pasan por la simple asignación de los núcleos al espíritu, hasta la fusión de almas si hubiese más de un mismo núcleo en nuestro inventario para potenciarlo, o, finalmente, la liberación de estos para obtener fragmentos de alma que servirán para ganar puntos de habilidad de cambiante.

Es plausible que, si jugasteis alguna de las versiones demo en su momento, os topaseis con unos curiosos Kodama de color morado, los Sudama. Estos simpáticos Kodama corrompidos no son agresivos, únicamente buscan intercambiar objetos con nosotros y, si damos con ellos, pueden pasarse por el Bazar Kodama para vendernos equipamiento destacable. No obstante, recordad que son Aratamas, por lo que si les cedéis ítems que puedan ser perjudiciales para estos, puede que os responden de forma bastante negativa.

A todo esto, hay otra adición que puede ser muy favorable para cualquier jugador, y es la inclusión de Tumbas Benevolentes. Como ya sabéis, las Tumbas Sangrientes de color rojo invocan al espíritu de un jugador caído y permiten ganar honor, Copas Ochoko y equipo, una vez le derrotemos. Ahora, existen también Tumbas Benevolentes representadas en azul, que permiten invocar el espíritu de alguien que lo haya posicionado ahí mediante el uso de un Jaspe Honesto. Por supuesto, toca hacer gasto de Copas Ochoko para ello, y obviamente, no dejan de ser meros muñecos controlados por la IA, por lo que tampoco esperéis un gran despliegue de habilidades por su parte; en cualquier caso, son un buen señuelo para evitar ser el receptor de todos los golpes enemigos. Huelga decir que sigue existiendo la posibilidad de invocar a otros jugadores ofrendando Copas Ochoko en el Santuario.

 

Un largo camino de desolación y muerte

La aventura principal de Nioh 2 puede llevarnos fácilmente entre 50-60 horas (por mi parte, fueron unas 62 horas en total, con algunas secundarias y viajes online para ayudar a otros jugadores). Es, por tanto, más largo que la primera entrega en cómputos totales. Repito que, en cualquier caso, siguen quedándome varias misiones opcionales. Igualmente, una vez finalizada la historia, se abre una especie de versión plus de esta, que sirve para conseguir versiones de armas y armaduras muy superiores a las disponibles hasta el momento.

A la considerable variedad de demonios presentes en el título original se suman otras tantas monstruosidades deseosas de acabar con nosotros, aunque tristemente, no tantas como uno podría desear, ya que, como era de esperar, se reciclan una buena cantidad seres presentes en el primero, así como los aparecidos en sus correspondientes DLC. No así en el caso de los jefes, que son completamente nuevos (a excepción de uno muy concreto y totalmente opcional). Hablando de jefes, cada batalla es un ejercicio de intensidad y tensión constante, estando generalmente bien balanceados en cuanto a dificultad, aunque como en casi cualquier juego del estilo, algunos pueden resultar bastante más sencillos de abatir que otros.

Por otro lado, los diferentes niveles de Nioh 2 son más grandes y diversos, además, siguen bien interconectados entre sí al avanzar por ellos. La presentación de estos es generalmente sombría y lúgubre, aunque incluso en este tiempo de guerras y muerte con un Japón totalmente desolado, hay espacio para ofrecer algunos escenarios con detalles hermosos que llevarán rápidamente a tu dedo al botón de captura de pantalla. En este punto, es interesante agregar que el juego de Koei Tecmo cuenta en su menú de opciones con diferentes modos de juego: Modo Acción (premia los fps a costa de la calidad visual), Modo Vídeo (recorta los fps hasta 30 para ofrecer una mejor imagen) y un Modo FPS Variables (intenta ser una mezcla entre los dos anteriores). A todo esto, hay que sumarle HDR y sus ajustes, que permitirán personalizar un poco más la experiencia en el plano gráfico.

En las composiciones musicales de Nioh 2 repite el compositor Yugo Kanno, quien ya se encargó de la banda sonora del primero, acompañado en esta ocasión de Akihiro Manabe. En la obra hay un total de 51 canciones, algo más de dos horas de música, que, por cierto, pueden disfrutarse íntegramente a través de Spotify. Aunque la mayoría son instrumentales, con violines y flautas entre otros instrumentos, una parte hace uso del acompañamiento vocal, aunque suele ser al comienzo de la composición. Normalmente, el principal cometido de estas notas es producir tensión en el jugador, y no es para menos, un error puntual podría costarte la vida antes de que puedas darte cuenta. Esto, no quiere decir que en según qué zonas o momentos, no haya temas mucho más pausados, relajados e incluso alegres, pero no es la tónica predominante. Cada jefe tiene su propia canción asociada, y, además, si vamos mal de vida durante nuestras exploraciones, el juego nos avisa (como si fuese necesario) cambiando a una melodía acorde.

 

Si el opening de Nioh 2 es una fantástica carta de presentación y una clara declaración de intenciones de lo que nos espera al entrar en su mundo, no puedo evitar hablar de los vídeos con los que el juego tiene a bien premiarnos con cierta frecuencia al derrotar a los jefes, que, además de ser una alegría a la vista, permiten disfrutar con más profundidad del buen trabajo realizado por los actores y actrices de voz japoneses.

 

Conclusión

El primer Nioh ya se presentaba como un buen título, pero Nioh 2 toma la fórmula de este y la mejora en todos los sentidos, gracias a las posibilidades que ofrece la conversión en Yokai y todo lo asociado a esta. Igualmente, es de agradecer la inclusión de algunas opciones que a buen seguro servirán para facilitarte las cosas a los jugadores, como las Tumbas Benevolentes o el Bazar Kodama. Por otro lado, si eres aficionado a la historia y el folclore de Japón, estoy seguro de que disfrutarás al ver y combatir contra figuras históricas del Período Sengoku; además del bueno puñado de criaturas vinculadas a su mitología presentes.

 

Obviamente, no es amrita todo lo que reluce, por lo que hay cosas mejorables. Si en el primer Nioh el sistema de loots era tan abrumador como para estar sustituyendo nuestra arma y armadura de forma constante prácticamente a cada nueva zona, en este todo sigue igual. Independientemente de que este método pueda tener más o menos detractores, hace que la presencia de la Herrería sea absurda, puesto que subir el nivel de armas y armaduras es bastante costoso y, realmente, no tardarás demasiado en cambiarla por otra mejor. Quizás, lo más interesante sean los cambios estéticos que uno puede realizar en su equipamiento.

Nioh 2 es uno de esos títulos disfrutables que gusta jugar, que te enseña cómo has ido evolucionando con el tiempo mostrándote tus progresos a la hora de afrontar los combates. Siempre y cuando tengáis la paciencia para aprender lo que tiene que enseñaros, no lo dudéis, la última obra de Team Ninja merece la pena.

9
Imprescindible
Sinopsis
Domina las técnicas samuráis en este brutal RPG de acción… porque la muerte se acerca. Viaja al Japón de 1555, un país sumido en incesantes guerras, donde los monstruos y los espíritus malignos acechan en una tierra de bella naturaleza y peligros inquietantes. Conviértete en un mercenario que persigue a sus enemigos con los poderes sobrenaturales de los míticos yokai. ¿Serás capaz de sobrevivir al traicionero periodo Sengoku y al nuevo y terrorífico Reino Oscuro?
Pros
Una jugabilidad ya adictiva que mejora con el Modo Yokai y los contragolpes
Su mundo, folclore y personajes, siguen siendo cautivadores, especialmente si disfrutas de la historia y folclore nipón
Algunos añadidos útiles como el Bazar Kodama y las Tumbas Benevolentes
Contras
El sistema de looteo sigue siendo abrumador
Lo anterior, hace que la presencia de la Herrería sea algo meramente testimonial, prácticamente carente de uso
Importante reciclaje de algunos enemigos comunes
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