[Análisis] Pillars of Eternity II: Deadfire

Cuando me dieron la oportunidad de analizar este título tenía cierto miedo de que, como ocurre en muchas ocasiones, la segunda entrega de Pillars of Eternity no estuviera a la altura de su predecesora. Sin embargo, me ha sorprendido muy gratamente este nuevo juego, ya que Obsidian Entertaiment lo ha vuelto a hacer: nos sumerge en una historia emocionante en la que cada decisión que tomemos definirá cuáles serán los siguientes acontecimientos, haciéndonos pensar muy bien por cuál optar, ya que todas ellas harán que el futuro cambie. La narrativa en Pillars of Eternity II: Deadfire es sencillamente espectacular.

Conviene indicar que sería interesante jugar antes a la primera entrega ya que Pillars of Eternity II: Deadfire tiene lugar tras los acontecimientos sucedidos en ella, permitiéndonos importar nuestra partida y continuar la historia tal y como la concluyésemos en Pillars of Eternity, algo que es muy interesante, ya que podremos seguir avanzando con nuestro personaje en esta nueva aventura. Pero no os preocupéis si no habéis tenido o tenéis la oportunidad de jugarla, ya que Deadfire nos ofrecerá diferentes opciones para crearnos un pasado como punto de partida de esta nueva entrega.

Historia

La historia se sitúa cinco años después de los hechos acontecidos en Pillars of Eternity, por lo que puede ser un poco difícil al principio para aquellos que no lo hayan jugado, porque habrá cosas que puede que no se comprendan en un primer momento. Por este motivo, como ya he mencionado en la introducción, Obsidian ha pensado en todos los jugadores, independientemente de que hayan disfrutado o no del título anterior, dándonos la oportunidad de ir decidiendo y definiendo nuestro pasado.

Eothas, el Dios de la Renovación y la Luz al que se creía muerto, ha renacido ocupando una estatua gigante de Adra puro (material con capacidad de contener almas) que se encontraba debajo del castillo de Caed Nua y emerge destruyendo todo a su paso y absorbiendo las almas de todos aquellos que se encontraban en sus inmediaciones. Además, también captó gran parte de la energía de nuestro personaje pero sin llegar a matarle, haciendo que nos encontremos en un plano intermedio. En este momento, Berath, otra deidad, nos invoca ante su presencia porque ella y otros dioses quieren que acabemos de una vez por todas con Eothas. Nos explica que seguimos siendo el Observador de Caed Nua y que no estamos muertos, ya que podemos respirar aunque carecemos de piel. De este modo, Berath nos propone convertirnos en su heraldo para acabar con el Dios de la Luz, siendo esta en realidad la única opción a elegir, ya que si no queremos nos devolverá a la Rueda.

A partir de este momento, comenzará nuestra aventura y nos llevará a viajar con nuestra tripulación por todo Eora con la intención de parar al Dios que contiene las almas de todos los humanos que se interpongan en su camino.

Jugabilidad

En este punto hay que decir que Obsidian sabe como complacer a sus jugadores, permitiendo que todos puedan acceder a él pese a no haber jugado nunca a nada de este estilo. Antes de empezar a jugar nos darán a elegir entre varios modos de juego que os voy a detallar a continuación:

  • Modo historia: para jugadores interesados en la exploración y en el desarrollo del argumento en sí. Los enemigos en este modo serán los mismos que en el modo normal, pero la mecánica del juego está orientada para que favorezcan al jugador. Además, el grupo puede transportar una cantidad ilimitada de artículos de acampada.
  • Bajo: será necesaria una microgestión mínima y se suelen perdonar los errores en el combate para evitar pérdidas. Este modo es el que Obsidian recomienda a los nuevos jugadores de RPG en tiempo real.
  • Medio: se necesitará tener conocimiento sobre la estrategia y la eficiencia, pero en el que se perdonarán algunos errores en combate.
  • Alto: ideal para los expertos en Infinity Engine que buscan retos. La supervivencia requiere de un gran nivel de microgestión y optimización de recursos, hechizos y habilidades.
  • Camino de los Malditos: hay más enemigos que en los otros modos y además recibirán una bonificación para la mayoría de las estadísticas. Es importante recalcar que una vez elegido este modo no se podrá cambiar.

Además de los modos explicados, tendremos la posibilidad de añadir dos modificadores en cualquiera de ellos:

  • Prueba de hierro: sólo dispondremos de un archivo de guardado para toda la partida, por lo que si morimos en algún punto, la partida se borrará y deberemos comenzar desde cero. No se puede desactivar una vez comenzada.
  • Difícil: desactiva las funciones de ayuda haciendo que tengamos que usar toda nuestra intuición y experiencia para seguir avanzando.

Como podréis ver, tenemos modos de juego para todos los gustos, algo que hay que agradecer a la compañía, ya que podremos jugar las veces que queramos combinando modo y modificador y tener una experiencia totalmente diferente en cada una de ellas. Además, con las distintas opciones que nos dan en cada conversación, es difícil que repitamos la historia.

La mecánica del juego no varía con respecto a la entrega anterior. Controlaremos a nuestro protagonista y a sus compañeros de viaje haciendo que se vayan moviendo por la pantalla marcando el lugar con el ratón. En los combates ocurrirá algo parecido, en ellos marcaremos a nuestro enemigo y podremos lanzarle ataques normales o habilidades especiales con las que estén equipados nuestros héroes, siempre teniendo muy en cuenta el tiempo de reutilización (aparecerá una barra debajo de la barra de salud del personaje que se irá vaciando hasta poder lanzar dicho ataque).

Por otra parte, hay que destacar que dispondremos de un amplio abanico de posibilidades para crear a nuestro personaje. Podremos elegir el sexo, la raza (Aumaua, Enano, Elfo, Divino, Humano y Orfano) cada una de ellas con dos opciones de personalización disponibles y la clase (Barbaro, Dedamador, Cifrador, Druida, Luchador, Paladín, Monje, Explorador, Poscrito y Hechicero) con varias subclases por las que decantarnos. En cuanto a las clases, es importante comentar que tendremos la posibilidad de tener o una única o ser multiclase (se recomienda empezar con una sola clase para adaptarnos mejor al juego).

Además de todo esto, podremos definir a nuestro personaje físicamente con una amplia gama de opciones de pelos, colores, voces, retrato, etc. En definitiva, que nos podemos pasar un buen rato personalizándolo si somos de esos jugadores meticulosos con el aspecto de nuestro protagonista. Y por último, pero no por ello menos importante, tendremos que seleccionar dos armas con las que nos equiparemos inicialmente y que podremos cambiar a lo largo del juego.

Gráficos y sonido

En mi opinión, el apartado gráfico de Pillars of Eternity II: Deadfire es impresionante. Obsidian ha mimado mucho los paisajes que han creado para que el jugador pueda disfrutar plenamente de esta nueva entrega: ciudades cuyas casas están construidas de forma minuciosa, bosques donde nos adentraremos sintiendo el murmullo de los árboles o la hierba al pisarla, e incluso ver como las olas al llegar a la orilla dejan su arena húmeda al volver mar adentro. Además de esto, cabe destacar el cuidado en los cambios en la meteorología según avanzada el día, claramente marcados, pudiendo pasar de días soleados a nublados que pueden terminar en precipitaciones. También es importante decir que la desarrolladora se ha esforzado en crear un mundo lo más fiel posible a la realidad, ya que por el día será habitual ver a ciudadanos trabajando o paseando por sus calles, mientras que por la noche, dichos encuentros serán más esporádicos, pues nos encontraremos con menos personajes.

En definitiva, estamos ante un trabajo muy bien elaborado del que se pueden decir pocas cosas negativas, ya que funciona muy bien en todos sus aspectos. Mencionar que he probado este juego en dos ordenadores (uno de ellos portátil) de características distintas y en ambos ha iba muy bien, fluido y sin bajadas de frames. Para que sepáis si el juego se adaptará o no a vuestros equipos, os dejamos con los requisitos mínimos y recomendados para Windows/Linux/Mac OS para que os hagáis una idea de como funcionaría.

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En cuanto al sonido nos encontramos con diversas melodías que nos acompañarán durante todo nuestro periplo, todo ello ambientado con unos efectos sonoros bastante destacables, como son las pisadas de nuestros personajes por diferentes suelos o el ruido de los animales que nos acechan. Todo en definitiva, hace que en conjunto sea prácticamente perfecto.

Conclusión

Nos encontramos ante una gran historia desarrollada por parte de Obsidian, que ha logrado superarse a si misma y mejorar lo ya ofrecido en su anterior entrega. Unos gráficos impresionantes acompañados de una épica melodía y de un relato verdaderamente emocionante, hacen de esta mezcla una auténtica obra maestra. Para todos los fans de los RPG es un título imprescindible y una compra obligada, pues en mi opinión, es de lo mejor que podremos encontrar de este género en el mercado. Desde mi punto de vista, yo recomendaría a los jugadores empezar por la primera entrega para conseguir una mejor inmersión en la saga, aunque como ya mencioné anteriormente no es imprescindible.

Pillars of Eternity II: Deadfire salió a la venta el pasado 8 de mayo en PC, tanto en formato físico como en digital. Además, tenéis a vuestra disposición a través de la plataforma de Steam el DLC Rum Runner’s Pack de forma gratuita para añadir más elementos a vuestra experiencia en el juego.

Para terminar, os dejamos con uno de los vídeos que la compañía publicó hace unos meses para que disfrutéis algo de este impresionante título.

 

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