[Análisis] Rollerdrome

Fecha de Lanzamiento
16/08/2022
Distribuidora
Private Division
Plataformas
PlayStation 5, PlayStation 4 y PC
Versión Analizada
Steam
Uno de los fenómenos más curiosos e interesantes que se han visto en la aún muy joven historia del videojuego es el auge (y la posterior caída) del género del patinaje y los deportes extremos. Y es que, aunque existen exponentes de este género desde la época de Atari 2600, no fue hasta la década de los 90s que comenzaron a despegar esta clase de juegos, en los que se ponía el foco en competiciones de la talla del skate, el ski y demás géneros deportivos. El máximo representante de esta clase de títulos es la serie Tony Hawk Pro Skater, representada a través del legendario patinador y desarrollada por el estudio Neversoft en colaboración con Activision. El motivo del éxito de esta franquicia se debió a su buena cantidad de contenido descargable, a la gran variedad de trucos disponibles y a su genial banda sonora, entre otros elementos que encajaban a la perfección con lo que buscaban los jugadores del momento. Sin embargo, mientras que las tres primeras entregas de la serie fueron auténticos éxitos de crítica y son recordados a día de hoy con un cariño enorme, las entregas posteriores acabaron rompiendo por completo la buena consideración que se tenía de la franquicia. Se podría decir que con Tony Hawk nació y murió el género del skate… Pero entonces hizo acto de presencia el estudio Roll7.

Fundado en Londres en el año 2008, el estudio británico llamó la atención de un buen número de jugadores con un pequeño título lanzado en 2014, el simpático OlliOlli, que proponía una divertida propuesta arcade 2D basada en la realización de trucos subidos en un skate mientras completamos niveles. Exclusivo en un inicio de PSVITA, el título no solo cosechó un gran éxito de crítica y público si no que, además, acabó coronándose como el ganador de un premio Bafta, lo que le valió el desarrollo de varias secuelas, OlliOlli 2 y OlliOlli World. Con OlliOlli el equipo de Roll7 se alzó como el heredero del género de skate, reviviendo el género, y gracias a este status han podido permitirse experimentar y dar pie con ideas novedosas e interesantes. Es así como surge el título del que os vengo a hablar hoy, Rollerdrome, un curiosísimo y experimental título que mezcla los trucos del skate con la precisión y el ritmo de los juegos de acción y disparos, todo ello salpicado por una ambientación que remite de forma directa a los cómics europeos y a las producciones de ciencia ficción propias de las décadas de los 70 y 80. ¿Queréis saber qué tal está el título, y si merece la pena hacerse con él? Pues preparad vuestros patines y vuestras armas, porque nos vamos a adentrar de lleno en el análisis completo.

 

Has sido formalmente invitado a la nueva edición de Rollerdrome

La historia de Rollerdrome nos pone en la piel de Kara Hassan, una joven participante de la competición Rollerdrome, auspiciada por la compañía Matterhorn, en la que deberá acabar con una gran cantidad de competidores a bordo de sus patines. Para obtener la victoria, serán clave tanto un control preciso de estos aparatos como una precisión milimétrica a la hora de apuntar con sus armas, además de contar con una pizca de suerte, pues la organización parece esconder un sucio secreto… Todo parece estar en contra de Hassan, la novata de la competición, y tendrá que demostrar que es la más adecuada para ganar la nueva edición de Rollerdrome. La historia, a pesar de su interesantísimo potencial, acaba presentándose de una forma excesivamente diluida, perdiendo toda la importancia y el impacto que podría tener. Es decir, nos encontramos ante una trama de intrigas y misterio en una distopía futurista que remite de forma directa a obras como 1984 o Rollerball, la curiosísima cinta protagonizada por el recientemente fallecido James Caan, pero que no termina de despegar debido a la escasa exposición que presenta. En sus poco más de 3 horas de duración, solo tendremos unos cuantos minutos de desarrollo de la historia, en la que podremos conocer de forma casi opcional y anecdótica los acontecimientos que se desenvuelven a nuestro alrededor. Lo que se cuenta es interesante y plantea algún que otro personaje bien construido, pero sigo pensando que podría haber dado mucho más de si la historia del título.

Y es que su ambientación y su premisa son algunos de los puntos más fuertes del título, pues no solo están muy bien construidos y planteados si no que consiguen dotar al título de una identidad única y muy definida. Su ambientación me ha ganado especialmente, ya que remite a las grandes obras de ciencia ficción de los 70s y 80s que incluso rozaban la serie B, especialmente la desarrollada en el continente europeo. Entiendo que el juego no tenía por qué presentar una historia especialmente densa y desarrollada, ya que el principal atractivo del título es su apartado jugable y, en menor medida, su estilo visual, pero siento que podríamos haber tenido una historia mucho más interesante y atractiva. Tiene secretos y misterios para cualquiera interesado en adentrarse en el mundo que presenta el juego, pero no son suficientes. Eso sí, el juego viene traducido al español y el trabajo, como viene siendo costumbre, es bastante bueno, por lo que el aprender trucos y conocer los misterios detrás de Matterhorn debería estar al alcance de cualquier jugador de habla hispana.

 

Perfeccionando cada truco y cada disparo

A nivel jugable nos encontramos ante un título que apuesta por un refinado sistema jugable basado en la creación de combos a través de fintas, trucos y disparos para poder alcanzar la máxima puntuación posible, todo ello en misiones separadas y ambientadas en distintos mapas en donde encontraremos diversos tipos de enemigos. Al estar en una competición, tendremos que ir superando diversas misiones estructuradas en rondas: pasaremos de cuartos de final a las semifinales, y de ahí a la gran final. En este sentido, el número de niveles es bastante reducido y deja un poco con ganas de más, especialmente teniendo en cuenta la naturaleza frenética de cada nivel, que podrán ser resueltos cada uno en menos de diez minutos. A pesar de esto, que se podría decir que es lo único negativo en cuanto a lo jugable se refiere del título, no hay duda de que se trata de un título divertidísimo que aprovecha hasta el final cada una de sus mecánicas y de sus sistemas de juego. El control del juego es fácil de aprender y complejo de dominar, teniendo en todo momento que estar atentos a los ataques enemigos, la munición de nuestras armas y a las zonas en las que podemos realizar trucos. Si bien es cierto que se controla mucho mejor con un mando, el control de PC sigue siendo igualmente válido y permite un control preciso de cada movimiento. Volviendo a las misiones, cada una parte de una sencilla premisa: tendremos que acceder a una arena de combate de un tamaño reducido en el que encontraremos a un gran número de enemigos divididos en clases, y deberemos acabar con ellos mientras realizamos trucos. Estos no solo nos ayudará a ganar puntos, si no que también nos permitirá recargar nuestras armas, por lo que será clave aprender a utilizar trucos rápidos. También podremos esquivar, y si realizamos un esquive perfecto podremos, al más puro estilo de un hack ‘n’ slash, ralentizar el tiempo para realizar disparos más potentes.

Contamos con cuatro tipos de armas diferentes que cuentan con estilos de disparo absolutamente distinguibles, haciendo que variemos en todo momento de arma para adaptarnos a cada situación y cada enemigo. Hablando de esto, hay una gran variedad de enemigos en el título y su utilización y colocación en el escenario hace que cada nivel se sienta como una especie de rompecabezas frenético y realmente loco: sin poder parar, tendremos que hacer mil movimientos distintos mientras esquivamos y elegimos las armas adecuadas para acabar con cada enemigo. Además, en cada nivel contamos con ciertas misiones que deberemos completar para poder acceder al siguiente nivel, por lo que tendremos que adaptarnos a aún más requisitos. El título es una locura, pero una realmente divertida y adictiva. De hecho, os diría que es de los juegos que más me han enganchado en lo que llevamos de año, ya que su sorprendente simpleza jugable hace del título una experiencia que entra bien en cualquier momento y que destaca por no haber ninguna otra experiencia similar. Es un juego que se disfruta mucho, y que a pesar de la breve duración de su modo campaña cuenta con modos extra que potencian la duración del título. No vendría mal la inclusión a posteriori de niveles extra, pero el contenido que tiene el título actualmente es más que decente. En definitiva, se trata de un título realmente divertido e interesante que engancha como pocos y que destaca especialmente por el diseño de sus niveles, que plantea desafíos complejos pero muy bien estructurados, permitiéndonos aprender a la perfección cada uno de los sistemas que presenta el juego.

 

La escuela franco-belga en movimiento

Es a nivel visual donde el juego más llamó la atención en un primer momento, y no es para menos: su estilo artístico busca recrear y homenajear el estilo de los cómics europeos de los años 50 en adelante, acercándose fuertemente al trazo de la escuela franco-belga cultivado por autores de la talla de Moebius o Jean-Claude Mézières. Su estilo es realmente colorido, y funciona muy bien a la hora de distinguir a los personajes en el escenario y de mostrar ambientes originales y definidos. Es todo muy bonito de ver, las cosas como son, y los modelos de personajes gozan de una definición bastante destacable. Es, sin lugar a dudas, el título de Roll7 más trabajado y mejor conseguido a nivel artístico y técnico, siendo una maravilla visual que ojalá se imite en el futuro. Oh, y si digo que a nivel técnico está conseguido no es por nada: el título se mueve de escándalo, sin ningún tipo de problema de rendimiento o sin presentar errores destacables. Muy buen trabajo en este sentido.

Y también se ha realizado un trabajo excepcional en el apartado musical y sonoro, gracias en parte a su genial elección de efectos sonoros y a la dirección de sonido que consigue realzar fuertemente la sensación de estar en un distopía futurista. La banda sonora funciona muy, muy bien, y consigue elevar de forma precisa y trabajada la ambientación del título.

 

Conclusión: el futuro es hoy en Rollerdrome

Desde su anuncio, Rollerdrome se configuró como una sorpresa redonda: su inesperada aparición auspiciaba la llegada de un título frenético, entretenido y muy original, que no tiene miedo en ocultar sus raíces y que le da un giro de tuerca al género que la buena gente de Roll7 lleva desarrollando desde hace varios años. Pocas pegas le puedo poner a este título, uno que me ha enganchado como pocos lo han hecho en los últimos años. Aunque no es una experiencia muy larga, y se le puede echar en falta un mayor desarrollo de la historia, lo cierto es que se trata de un juego que no se puede no recomendar, os guste o no el género deportivo. Su absurda y sublime mezcla consigue generar una obra única y, posiblemente, atemporal. Un gustazo de juego que os animo a probar.

9
Imprescindible
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Sinopsis
Rollerdrome es un shooter de acción en tercera persona que combina combates viscerales de alto octanaje con movimientos fluidos y mecánicas de trucos de skate en un todo complementario y desafiante para crear una experiencia frenética inigualable.
Pros
Ambientación trabajada y muy interesante, a la altura de las grandes obras de la ciencia ficción europea del pasado siglo
Jugabilidad adictiva y muy bien aprovechada, original como pocas
El diseño de niveles funciona a las mil maravillas
Su estilo artístico es de lo mejorcito que veremos en todo el año
Contras
La historia se podría haber desarrollado mucho más
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