
Creo que ya veis por donde van los tiros: si Tekken triunfa tanto es porque, sencillamente, no hay nada similar en toda la industria. Su sistema de combate en 3D basado en el control de cada articulación de forma individual convierte a Tekken en la experiencia más arcade y técnica de toda la industria, un juego de lucha que es fácil de aprender y difícil de dominar. Quizá por eso también cuenta con una base de jugadores tan extremadamente fiel, pues cuanto mejor se comprenden sus mecánicas más se disfruta. Tekken ha sido desde su inicio toda una revolución en el género, y es por eso que cada nuevo lanzamiento se vuelve un auténtico bombazo. Tras varios años de espera, Bandai Namco por fin ha finalizado el desarrollo de Tekken 8, la nueva y ansiada entrega dentro de su legendaria franquicia, y aunque debería ser el juego de lucha más codiciado de los últimos años… El título de Harada y compañía no lo tiene nada fácil para hacerse con el liderazgo del género. Por desgracia para Bandai, y por suerte para los jugadores, nos encontramos viviendo una nueva época dorada dentro del género de lucha gracias al lanzamiento de los maravillosos Street Fighter VI y Mortal Kombat 1, y muy bueno tiene que ser un juego del género para despuntar. ¿Tendrá Tekken 8 lo necesario para marcar un antes y un después tanto en su franquicia como en el género? Veámoslo en el análisis completo que, como de costumbre, podéis encontrarlo a continuación.

Bienvenidos al nuevo Torneo del Puño de Hierro
Han pasado seis meses desde que Kazuya Mishima consiguió derrotar a su padre, Heihachi, asestándole un golpe mortal y arrojándolo al corazón de un volcán activo. El mundo se encuentra al borde del colapso debido a la creciente amenaza que supone Kazuya, quien ha conseguido perfeccionar su control sobre el gen demoníaco. Su hijo, Jin Kazama, buscará poner punto y final tanto a los planes de su padre como a la maldición del gen familiar. Así, este participará una vez más en el Torneo del Puño del Hierro para acabar con la tiranía de Kazuya, ayudado en esta ocasión por Lars Alexandersen y su desaparecida madre, Jun Kazama. Todo esto se narra en el principal modo de juego para un jugador del título, El Despertar de la Oscuridad, en donde se intercalan secuencias cinemáticas de alta calidad con batallas mientras seguimos el viaje del bueno de Jin. Aunque es un modo que recompensa enormemente a los jugadores conocedores de la historia de la franquicia (tanto por la presencia de determinados personajes como por el cierre de ciertas tramas que provienen de otras entregas), es importante señalar que el juego cuenta con resúmenes de todos los juegos de la franquicia para evitar que ningún jugador novato se sienta perdido. Independientemente del conocimiento que uno tenga de la franquicia, lo cierto es que la historia de Tekken 8 resulta tanto interesante como emocionante, presentando un conflicto personal que deriva en una enorme guerra de corte mundial digna de las mejores películas de acción y ciencia ficción. ¿Lo mejor? Ver a Kazuya en el papel de villano sin remordimientos, ofreciéndole posiblemente el mejor rol que ha tenido en la franquicia hasta el momento.
Es importante señalar que El Despertar de la Oscuridad no es el único modo de juego para un jugador que presenta Tekken 8, puesto que en Bandai Namco han querido apostar como nunca por el contenido individual para evitar quejas similares a las que surgieron durante el lanzamiento de Tekken 7. Así, junto al modo Historia podemos encontrar el Modo Arcade, en donde tendremos que superar un conjunto de combates con un mismo personaje; o el modo Episodios de Personaje, en donde tendremos que hacer algo similar… Pero esta vez acompañado de pequeñas secuencias y de finales personalizados. Al completar ambos modos se podrán obtener diversas recompensas que permitirán personalizar a los personajes, siendo esta una de las mayores diferencias con respecto a sus competidores en el género: podremos alterar el aspecto de los personajes de formas insospechadas, contando con tantas opciones que las posibilidades son infinitas. También podremos personalizar el aspecto de nuestro avatar, un personaje «cabezón» que nos representará tanto en el lobby online (del que os hablaré más adelante) como en el modo Misión Arcade. Aunque su nombre sea similar, este modo de juego poco tiene que ver con el Modo Arcade puesto que lo que presenta es una suerte de modo carrera con un marcado carácter meta. Así, nuestro avatar es un jugador de Tekken que tendrá que ir escalando puestos en los distintos salones recreativos mientras obtiene premios, forja alianzas y derrota a los mejores jugadores de la zona. Aunque el modo es interesante y aporta un buen puñado de horas de juego, lo cierto es que acaba resultando algo repetitivo y simplón, haciendo gala además de una escritura poco inspirada que solo enganchará a los fans más acérrimos de la franquicia por sus referencias. En relación a este modo encontramos el curioso Supercombate Fantasmal, en donde podremos realizar combates contra personajes controlados por una IA que ha tomado en cuenta tanto nuestro estilo de lucha como el de nuestros rivales. El trabajo de aprendizaje y combate de la IA es sorprendente, siendo una herramienta más que decente para mejorar nuestras técnicas y evitar tácticas erróneas. Para terminar con los modos de juego incluidos en Tekken 8, se ha recuperado el emblemático Tekken Ball, una alocada mezcla de volleyball y combate que, aunque no resulta revolucionaria, entretiene más de lo que uno podría imaginar. En general, Tekken 8 se plantea como uno de los juegos más completos de la franquicia en cuanto a modos de juego se refiere, haciendo que sea una experiencia perfectamente válida tanto en solitario como en competitivo.

Aprendiendo el rigor del combate cuerpo a cuerpo
Que haya una buena variedad de modos de juego es una noticia excelente, pero si no hay un sistema de combate que acompañe, de poco sirven. Por suerte, Tekken 8 ofrece uno de los sistemas más completos y pulidos de toda la franquicia, manteniendo algunas de las mecánicas más celebradas de las entregas anteriores e incorporando nuevas ideas que, con total seguridad, se mantendrán fijas en el futuro de la serie. Este es el caso del sistema Heat, que permite desatar un breve estado en el que se potencian tanto nuestros ataques como nuestra defensa (teniendo incluso «superarmadura» a la hora de realizarlo) y que, además, ofrece la posibilidad de realizar un enorme y espectacular combo a cambio de sacrificar el tiempo restante del estado. Disponible una vez por ronda, este sistema permite darle la vuelta a los combates más complicados o demostrar nuestra supremacía sobre el rival, siendo una herramienta indispensable que resulta tan divertida como satisfactoria. Tampoco se puede obviar la presencia del Tornado (una mecánica que sustituye y mejora el screw de la entrega anterior), la posibilidad de recuperar una pequeña porción de vida mientras se combate, o el Wall Blast, a través del cual podremos hacer que la pared explote tras golpear a nuestro rival (generando así un combo más extenso de lo esperado). En relación a esto, es importante señalar que la interacción con los escenarios se ha amplificado de forma satisfactoria, ofreciendo en todos varias zonas disponibles y un sorprendente nivel de destrucción. Es más que probable que nunca acabéis un combate en el mismo lugar en el que lo empezasteis. Y hablando de escenarios… Encontramos una buena y variada selección de zonas disponibles, algunas de estas ya vistas en entregas anteriores, y aunque hacen uso de lugares únicos y muy memorables… Siento que la cantidad de escenarios es algo escasa. No ocurre lo mismo con la cantidad de personajes disponibles, estando muy por encima de sus competidores actuales al presentar la friolera de 32 personajes entre los que no hay ni un solo personaje reciclado… Salvo por Panda y Kuma. Quizá se podría echar en cara que el juego no arriesga al incorporar solo 3 personajes nuevos (4 si contamos el regreso de Jun Kazama, a quien no veíamos desde Tekken 2), pero es innegable que los cambios realizados tanto en jugabilidad como en aspecto visual a los personajes clásicos los hacen sentirse completamente distintos con respecto a sus apariciones anteriores. Además, brilla con especial fuerza el hecho de que cada personaje haga uso de su propio estilo de combate, explorando las enormes posibilidades que ofrecen las diversas artes marciales presentes en todo el mundo. Sobre los nuevos personajes, estos se amoldan a la perfección tanto al estilo ágil y complejo de Tekken, abordando estilos no vistos en la franquicia hasta el momento: Azucena, originaria de Perú y amante del café, hace un vibrante uso de las artes marciales mixtas; Victor, originario de Francia y perteneciente a la Unidad Raven, hace gala de un estilo de combate refinado en el que se mezclan las armas cuerpo a cuerpo y la más avanzada tecnología; y Reina, una misteriosa chica japonesa heredera del estilo Mishima. La mezcla de buenas mecánicas de combate y gran elenco de luchadores hacen de Tekken 8 una experiencia increíblemente divertida de lucha en 3D que sorprende con sus novedades y deja el listón muy alto con respecto a las entregas siguientes de la franquicia. En mi humilde opinión, ningún juego de la serie ha conseguido presentar un sistema de combate tan divertido y variado como este, y todo gracias a su carácter más ágil y agresivo fruto de la inclusión del Heat.
Pasemos ahora a hablar del apartado visual del juego. Tekken 8 supone la entrada de la franquicia en la nueva generación de consolas, y teniendo en cuenta que han pasado cerca de 9 años desde que se lanzó la entrega anterior, es lógico pensar que se ha dado un gran salto en su apartado técnico y gráfico. A pesar de estar preparado para ver un buen trabajo gráfico, me fue imposible no sorprenderme cuando vi por primera vez el juego en movimiento: sus cuidados y detallados modelos de personajes, su excepcional uso del color, su enorme variedad de elementos en pantalla, su cuidado diseño de menús, su increíble tratamiento de las físicas y de los efectos que surgen con cada golpe… Tekken 8 es una muestra impresionante de las posibilidades de Unreal Engine 5, un motor que parece responder a la perfección a las necesidades de una franquicia tan compleja como Tekken. Si a nivel gráfico sorprende y resulta impresionante, a nivel visual no se queda atrás: el trabajo realizado para actualizar el diseño de los personajes más emblemáticos de la serie resulta sobrecogedor, contando así con nuevos aspectos de personajes tales como Paul Phoenix, Hwoarang, Yoshimitsu (de mis diseños favoritos de este personaje) o Nina Williams. Sin duda, un excelente trabajo de dirección de arte que resulta consistente con el historial de la franquicia. En lo técnico, Tekken 8 consigue mantener una increíble estabilidad (algo especialmente necesario en los títulos de lucha de corte competitivo), con un rendimiento que no cae en ningún momento y con una excelente falta de bugs y errores. Vaya, que se ha realizado un esfuerzo enorme en relación al pulido general del juego. El modo online también brilla con especial fuerza puesto que incorpora dos elementos que, hasta el momento, no se habían visto en la franquicia a pesar de las peticiones de los jugadores: el juego cruzado y el rollback netcode, lo que permite una fluidez inmejorable en los combates en línea y la posibilidad de jugar con cualquiera independientemente del sistema en el que juegue y del lugar en el que se encuentre. Por último, es necesario señalar que el trabajo musical realizado mantiene el alto nivel de la franquicia, ofreciendo un conjunto de composiciones vibrantes y emocionantes que encajan a la perfección con el tono de los combates. En caso de que no sean de vuestro agrado, estáis de suerte, pues el título permite reproducir temas de las entregas anteriores.

Conclusión: Get Ready For The Next Battle
Tekken 8 es todo lo que se le podía pedir a un juego de lucha y más. Bandai Namco ha aprendido de sus errores, impulsando en esta nueva entrega un mayor enfoque en los modos de juego para un jugador y apostando más que nunca por el componente online. Si bien el juego tiene carencias y elementos que no terminan de cuajar, es innegable que se trata de una de las entregas más sólidas y completas tanto de la franquicia como del género. Tekken 8 es un imprescindible, y nunca ha sido tan divertido participar en el Torneo del Puño de Hierro.

Antonio Gallardo
Normalmente escribiría algo profundo que contara más sobre mi... ¿Pero de verdad alguien lee esto? Bueno, en ese caso... Me gustan los videojuegos y el cine. A veces unos más que otros, ya sabéis como funciona. Si queréis saber más, solo tenéis que leer lo que escribo.