[Análisis] The 18th Attic – Paranormal Anomaly Hunting Game

[Análisis] The 18th Attic – Paranormal Anomaly Hunting Game

The 18th Attic
Fecha de Lanzamiento
23/01/2026
Distribuidora
Steelkrill Studio
Plataformas
PC
Versión analizada
Steam

Si algo nos enseñó el éxito viral de The Exit 8 es que el terror más efectivo a veces reside en lo mundano: un pasillo, una planta fuera de sitio y la paranoia de no saber si estás loco. Desde entonces, Steam se ha inundado de clones de «buscar las anomalías», creando una burbuja similar a la de los Soulslike con Dark Souls. Sin embargo, entre tanta copia carbónica, es difícil encontrar títulos que aporten algo más que un simple ejercicio de agudeza visual. Aquí es donde entra The 18th Attic – Paranormal Anomaly Hunting Game, título desarrollado por Steelkrill Studio (creadores del popular The Backrooms 1998 – Found Footage Survival Horror Game), este título llega para demostrar que el subgénero aún tiene margen para asustar si se le añaden las mecánicas adecuadas y se huye de la fórmula del «simulador de paseo». Olvida el simple «camina, observa y da la vuelta»; aquí tienes una cámara, un gato y una entidad que no perdona, convirtiendo la experiencia en algo más táctico y peligroso.

 

Supervivencia y memoria revelada

Donde The 18th Attic – Paranormal Anomaly Hunting Game se desmarca radicalmente de sus competidores es en su propósito. No subes pisos solo por escapar, sino para recordar. Cada vez que fotografías ciertas anomalías clave, desbloqueas fragmentos de una narrativa subyacente que actúa como hilo conductor. A través de estas fotos, se va desgranando la historia de James y Emily, una trama íntima familiar, las presiones laborales y una culpa corrosiva que es el motor de este bucle infernal. Lejos de ser un decorado vacío, el ático se siente como un purgatorio construido con los remordimientos del protagonista, dándole un peso emocional al juego que va más allá del simple susto.

En lo jugable, el sistema de castigo también innova. Fallar al detectar una anomalía no te devuelve mágicamente al principio. En su lugar, al intentar subir las escaleras, una entidad te atacará restándote 40 puntos de vida (de un total de 100). Si sobrevives, avanzas al siguiente piso igualmente. Si mueres, no reinicias la partida entera, sino que retrocedes unos pocos pisos (sistema de autoguardado), manteniendo las mismas anomalías en su sitio para que puedas corregir tu error. Esto convierte la experiencia en una carrera de resistencia de 55 pisos donde gestionas tu salud y recursos mientras intentas recomponer el puzle de tu pasado. No obstante, en ocasiones, al igual que ocurre con los carretes, en algún que otro piso habrá un bote de medicina que nos ayudará a seguir avanzando un poco más.

 

¿Cazador o presa? Elige tu pesadilla

Dentro de su limitada propuesta, The 18th Attic – Paranormal Anomaly Hunting Game sabe adaptarse a distintos perfiles de jugador mediante dos modos claramente diferenciados desde el inicio. Si prefieres centrarte en la atmósfera y la resolución de anomalías sin un estrés constante, el Modo Historia es tu elección. Aquí, la presión se relaja: no serás perseguido activamente por ninguna entidad mientras exploras, permitiéndote disfrutar de la narrativa y los sustos guionizados a tu propio ritmo. El peligro solo surge si fallas al detectar una anomalía, momento en el que recibirás el castigo correspondiente al intentar avanzar.

Por otro lado, para los que buscan la experiencia de terror completa, el Modo Persecución es el verdadero desafío. Descrito como el «modo original», aquí la tensión se multiplica: algo ha despertado y te está siguiendo activamente. Ya no basta con buscar las diferencias en cada piso; debes hacerlo mientras escuchas pasos a tu espalda y gestionas el pánico de saber que, si te detienes demasiado tiempo a encuadrar una foto, la entidad te dará caza y te golpeará. Es en este modo, la cantidad de carretes que aparecen es también menor, por lo que hay que ser más cuidadoso. No obstante, si vienes a este modo después de jugar al Modo Historia, puedes despreocuparte, ya que vendrás conociéndote la mayor parte de las anomalías y, mientras no te pares excesivamente a darle la espalda a tu perseguidor, es muy improbable que vaya a suponer una amenaza real.

 

Project Zero/Fatal Frame conoce a los Backrooms

La premisa de The 18th Attic – Paranormal Anomaly Hunting Game es familiar: estás atrapado en un bucle temporal dentro de una casa y debes subir pisos detectando qué ha cambiado en el entorno. La novedad radica en tu herramienta de defensa. Al más puro estilo Project Zero (Fatal Frame), tu única arma es una cámara instantánea. No basta con ver la anomalía; tienes que fotografiarla para eliminarla y, de paso, desbloquear fragmentos de tu memoria perdida. ¡Y mucho cuidado! Algunas anomalías pueden interactuar de forma directa contigo y atacarte, restándote así salud en el proceso.

Esto introduce una capa de gestión de recursos tensa. Los carretes no son infinitos (aunque encuentras recambios esporádicamente) y disparar a lo loco te dejará indefenso, incapaz de «limpiar» el piso. Además, las anomalías no son meros cambios estéticos; muchas reaccionan con jumpscares al ser fotografiadas, manteniendo la tensión alta cada vez que aprietas el obturador. Desde sombras sutiles hasta maniquíes que comienzan a andar hacia ti o entidades surrealistas en la televisión, el catálogo de sustos es variado, aunque por lo general son menos sutiles y más fáciles de ver que en otros referentes del género.

 

Compañía felina y aristas técnicas

Para aliviar la tensión, cuentas con un compañero inesperado: un gato totalmente personalizable al que puedes (y deberías) acariciar en cada piso. Es un toque de alivio circunstancial y emocional que permite recuperar cierta cordura perdida, aunque tiene sus fallos: si mueres, el gato pierde su personalización y vuelve a su aspecto por defecto. Ten esto presente antes de intentar hacer una fotografía a tu gato pensando que es una anomalía (sí, yo mismo lo intenté, pero eh, créeme, cuando el gato sea una anomalía te darás cuenta rápidamente). Dicho esto, el gato no deja de ser un gancho, pues realmente cualquier ítem o mecánica similar como, encender una vela, podría hacer la misma función, pero en plena época del «Can You Pet the Dog?» (o en este caso The Cat), siempre tendrá más tirón añadir un animalito a la hora de vender tu propuesta al público general.

Técnicamente, The 18th Attic – Paranormal Anomaly Hunting Game cumple con una atmósfera realista y opresiva, aunque no está exento de asperezas. La traducción al español no está del todo completa (de vez en cuando se cuelan palabras en inglés, aunque tampoco es especialmente sangrante).  A nivel visual, el título exprime bien sus recursos: los gráficos son sólidos, con una iluminación tenue que juega a favor de la tensión, aunque la propia naturaleza del género (visitar la misma habitación en bucle una y otra vez) limita la espectacularidad y variedad de los escenarios. Sin embargo, donde el juego no escatima es en el diseño de los sustos. Los jumpscares están medidos para pillarte con la guardia baja justo cuando crees tener el control, y la entidad que emerge de las sombras para castigar tus fallos tiene un diseño lo suficientemente grotesco e inquietante como para que se te hiele la sangre cada vez que subes un escalón sin estar seguro de tu decisión.

 

Conclusión

The 18th Attic – Paranormal Anomaly Hunting Game es una evolución inteligente y quizás hasta necesaria del género de «búsqueda de anomalías». Al añadir gestión de recursos, salud y la mecánica activa de la fotografía, Steelkrill Studio ha convertido un concepto que solía ser pasivo en una experiencia de supervivencia tensa y emocional. No se conforma con pedirte que mires; te obliga a interactuar cámara en mano. Aunque, a cambio, permite que te equivoques de vez en cuando en la búsqueda de anomalías, ya que no te penaliza devolviéndote al punto de partida (aunque siendo 55 pisos, hacerlo sería como poco «cruel», por no utilizar palabras malsonantes mucho más descriptivas). De nuevo, también es importante señalar que la búsqueda de anomalías es más accesible que en otras propuestas del género (a veces por ser demasiado obvias o por añadir un sonido que ya te pone en alerta antes de dar con la anomalía)

Si te gusta la premisa de observación paranoica de The Exit 8, el ático de The 18th Attic – Paranormal Anomaly Hunting Game merece ser explorado. Es un título que entiende que el verdadero terror no está solo en ver algo extraño, sino en tener que acercarte lo suficiente para sacarle una foto mientras rezas para que no se mueva (o una entidad haga acto de presencia en el momento justo de realizar la foto)

The 18th Attic
Sinopsis
Juegas como un hombre atrapado en un bucle, armado únicamente con una cámara fotográfica instantánea. Caza anomalías paranormales que acechan tomándoles fotografías y detectando su presencia para desentrañar los inquietantes secretos de tu pasado. Cada foto desbloqueará un nuevo recuerdo. ¿Los descubrirás todos?
Pros
Fotografiar anomalías añade una capa de interacción y tensión genial.
No reiniciar al principio al fallar reduce la frustración y lo hace más accesible.
Dos modos de juego para afrontar la campaña.
Contras
Las anomalías son a veces demasiado evidentes para los veteranos del género.
Algún bug visual como los cambios del gato y palabras que han quedado sin traducir al español.
55 pisos pueden hacerse largos y visualmente monótonos.
7
Recomendado

Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.