![[Análisis] Triangle Strategy [Análisis] Triangle Strategy](https://gaminguardian.com/wp-content/uploads/2022/09/Triangle-Strategy.jpg)

Desarrollado entre Artdink y Square Enix, Triangle Strategy se presentó en sociedad como una vuelta a la época de PS1 de la compañía japonesa, en la que brillaron especialmente dentro del género de la estrategia gracias a joyas de la categoría de Final Fantasy Tactics o Tactics Ogre (que, curiosamente, regresará a consolas el próximo mes). Y no solo destacó el juego desde un primer momento por su estilo artístico y por su género, si no que también interesaba su narrativa, que buscaba apostar por un enfoque más cercano a novelas de la talla de Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin. Todos estos ingredientes auguraban un gran éxito, y aunque el juego cautivó a tanto al público como a la prensa, tristemente no consiguió la atención de otras IPs nuevas de la compañía como Bravely Default o la ya citada Octopath Traveler. Pero el juego tiene ahora una nueva oportunidad para triunfar, y esto es gracias a su lanzamiento (algo tardío) en Steam. ¿Gozará aquí el juego de un mayor reconocimiento? ¿Y qué tal está la versión de PC de este título? ¿Convencerá a los fans del género? No hace falta que esperéis a vuestro turno; Si queréis conocer la respuesta a estas preguntas, tan solo tenéis que echar un vistazo al análisis completo, que podréis encontrar a continuación.
La paz tras la Guerra Ferrosalina pende de un hilo
La historia de Triangle Strategy nos traslada hasta el continente de Norselia, una antaño próspera tierra que se vio azotada por una cruenta guerra entre los tres reinos que la habitan. Esta fue conocida como la Guerra Ferrosalina, conflicto desatado por la posesión de las reservas de sal de la Sacra Sede de Dunálgida y de las reservas de hierro del Archiducado de Fraguahelada, además de por la ruptura del comercio con el Reino de Glaucoburgo. Pero el conflicto ya pasó, y poco a poco las tres naciones han comenzado a acercar posturas. El matrimonio entre Serinoa, el heredero de la casa Wolffort, y Frederica, hija del archiduque de Glaucoburgo, supone un intento por mantener una cierta cercanía, y lo mismo ocurre con la inauguración de una mina compartida entre las tres naciones. Sin embargo, la tensión aún se palpa en el ambiente, y un solo malentendido puede desencadenar una nueva guerra. Como podéis observar, nos encontramos una historia que, ya desde el primer minuto, demuestra su acercamiento más realista al género abordando ideas más cercanas a la intriga palaciega que a la fantasía a la que Square Enix nos tiene acostumbrados. No encontraremos héroes en busca de cristales mágicos o grandes invocaciones que salvan el mundo, si no que todo se mantiene en un tono mucho más terrenal. Y, en mi humilde opinión, esto hace que el juego se mantenga mucho más fresco e interesante que otros RPGs de la compañía. Nos aventuramos, a nivel narrativo, en un tipo de historia no tan explorada por la compañía, y el trabajo realizado es encomiable.
La historia engancha muy pronto, y no solo por su premisa. Los personajes, en su mayoría, resultan muy interesantes y tienen unas motivaciones muy bien planteadas, que en ningún momento se sienten forzadas o innecesarias. ¡Hasta las escenas secundarias funcionan muy bien, permitiéndonos ahondar en su agradable construcción de universo! Quizá la única pega que pondría es referente a nuestro protagonista, que tarda mucho en despegar y se mantiene durante mucho tiempo siendo un personaje algo cliché. Es el protagonista de buen corazón y de personalidad firme, sin muchas capas. Pero el resto de personajes, tanto secundarios como antagonistas, me han funcionado realmente bien. La historia no baja el ritmo en ningún momento, aunque hay que tener una cosa en cuenta: os tocará leer mucho. El juego presenta muchas escenas de diálogos y, debido a su estilo artístico y su cercanía a los RPGs clásicos, la mayoría del tiempo estaremos leyendo las escenas sin que pase mucho en pantalla, teniendo incluso pequeños toques de visual novel (aunque nada tan evidente como, por ejemplo, el reciente Digimon Survive). Quizá esto pueda asustar a alguno, pero no temáis. Simplemente, nos encontramos ante un RPG de estrategia que se centra mucho en su narrativa, ganando esta tanto peso como los combates. ¡Ah, y cabe mencionar que el título nos llega traducido al castellano! El trabajo de localización es formidable, aventurándose incluso a traducir términos inventados para la ocasión que casan como anillo al dedo.
Buscando la estrategia ideal para triunfar en combate
Dejando a un lado la narrativa del título, a nivel jugable nos encontramos ante un RPG táctico de corte clásico, que no teme ni por un minuto en mostrar sus raíces. ¿A qué me refiero con esto? Pues que es innegable que el título se plantea, a nivel jugable, como una secuela espiritual del icónico Final Fantasy Tactics: la presentación de los escenarios, la posibilidad de usar la altura a nuestro favor, la recogida de objetos tras derrotar a los enemigos… Todo tiene su reflejo en el clásico juego de PS1, y la recuperación de estas mecánicas le sienta al juego como un guante. Destaca también la presentación de las clases, pues cada uno de los personajes cuenta con una clase pre-asignada que les hace ser idóneos para ocasiones concretas. Todo depende, por tanto, de conocer muy bien lo que hace cada clase y de saber a la perfección cómo utilizarlas para completar los combates sin recibir mucho daño. Hay una variedad muy buena de clases, y estas están perfectamente distinguidas entre sí. Lo que quizá no me ha convencido tanto es que, si vamos solo a la historia, no encontraremos tantas batallas, pues hay más o menos una por capítulo. La verdad es que me habría gustado disfrutar algo más de los combates, y algo similar me ocurre con las fases de exploración. Y es que durante los capítulos, y principalmente antes de las batallas, podremos explorar libremente los escenarios para hablar con los personajes (lo que se conoce en el juego como pesquisas), conocer bien el campo de batalla y obtener objetos extra. Sobre el papel la idea me gustaba, pero en su ejecución se siente como un modo algo desaprovechado y soso.
Queda algo mejor su sistema de campamento, pues entre capítulo y capítulo podremos visitar nuestro propio campamento militar. Aquí, y como suele ocurrir en muchos juegos del género, podremos hacer todo lo necesario para poner a punto a nuestro equipo: forjar nuevas armas, entrenar para subir de nivel, leer ciertos documentos y subir de rango a nuestros compañeros. Aunque no inventa la rueda, sí que se perfila como un sistema preciso y bien planteado en el que es imposible perderse. Otro aspecto que me ha gustado mucho es su diseño de niveles, creativo y variado, pues consigue hacer un gran uso de los distintos entornos que vamos explorando durante el desarrollo de la historia principal. Hay que tener muy en cuenta los cambios en el escenario, ya que tienen un gran impacto sobre el combate, y en pocas veces he tenido que repetir estrategias debido a los cambios del escenario. Por último, queda mencionar el sistema de elecciones del juego. Y es que en ciertos momentos tendremos que elegir entre tres frases o acciones distintas, lo que repercutirá en una balanza moral. Según nuestras elecciones, contaremos con el apoyo de ciertos personajes e iremos orientando nuestro progreso hacia uno de los múltiples finales. El sistema no es nada del otro mundo, pero funciona bien y aporta un componente de rejugabilidad al título que le sienta de lujo.
El retorno del pixel-art
Triangle Strategy es, a todas luces, un juego muy bonito de ver. El uso del estilo HD-2D le sienta de maravilla, potenciando ese carácter tan minimalista que se plasma en cada uno de los escenarios. Su iluminación y sus efectos brillan por encima de todo, especialmente en los combates, y junto a su buen diseño pixel-art el juego consigue presentar postales realmente hermosas y fascinantes. Sin embargo, creo que de cara a PC se podía haber trabajado más a nivel artístico, pues hay ciertas texturas que se presentan con muy poca definición y esto empaña un poco el resultado final. No obstante, a nivel técnico el juego sí que se mueve a las mil maravillas, y no he podido encontrar fallos o problemas técnicos reseñables.
Por último, el hablar de la banda sonora musical es hablar de uno de los mejores trabajos que nos ha ofrecido este año Square Enix. Compuesta por un sinfín de temas sinfónicos, estos consiguen generar una ambientación cruda realmente buena e hipnótica. La música funciona a las mil maravillas en cada momento, y no desentona nunca. Su doblaje no está nada mal, aunque se queda por debajo de otros presentes en la compañía.
Conclusión: El RPG táctico de Square Enix regresa por la puerta grande
Triangle Strategy no solo es un RPG táctico formidable, si no que además consigue traer de regreso un tipo de juegos que parecían perdidos. Square Enix nos brinda una aventura distinta, más madura de lo que cabría esperar y realmente profunda, que es perfecta para los amantes del género y para quienes disfrutan de buenas historias medievales y palaciegas. Un juego muy recomendable que, desde ya mismo, pueden disfrutar los jugadores de PC en una versión demasiado fiel a la original pero igualmente buena.

Antonio Gallardo
Normalmente escribiría algo profundo que contara más sobre mi... ¿Pero de verdad alguien lee esto? Bueno, en ese caso... Me gustan los videojuegos y el cine. A veces unos más que otros, ya sabéis como funciona. Si queréis saber más, solo tenéis que leer lo que escribo.