Wreckreation box
Fecha de Lanzamiento
28/10/2025
Distribuidora
THQ Nordic
Plataformas
PlayStation 5, Xbox Series y PC
Versión analizada
PlayStation 5

Wreckreation es un arcade de conducción ambicioso y disfrutable cuando te suelta un sandbox para crear y jugar con amigos, pero se queda corto por un manejo irregular, físicas caprichosas y un mundo abierto que rara vez late en solitario. En conjunto, Wreckreation clava parte del pulso Burnout y ofrece herramientas creativas potentes, aunque la ejecución impide que sea el regreso soñado al trono del arcade puro.

Wreckreation nace en Three Fields Entertainment, el estudio capitaneado por Alex Ward y Fiona Sperry (veteranos de la serie Burnout), y desde el primer minuto exhibe parentesco con Paradise: mapa abierto, eventos repartidos, progresión por licencias y una capa social que informa de récords y actividad en pantalla como un calco consciente de aquella estructura. El parentesco no es casualidad, porque mecánicas como derribar coches para desbloquearlos, atravesar vallas publicitarias a cientos y encadenar pruebas para subir de rango forman un bucle que apela a la memoria del arcade, aunque el conjunto también deja ver aristas cuando el manejo y las físicas no siempre sostienen la ambición. Es, a la vez, el proyecto más ambicioso del estudio y un juego que pide más pulido: ideas potentes hay, pero la ejecución irregular frena a Wreckreation cuando apunta a ese punto dulce del arcade donde la velocidad, el control y el caos deben encajar como un reloj.

 

Jugabilidad y conducción

La base de Wreckreation es velocidad altísima, adelantamientos con riesgo y eventos que pivotan entre carreras, road rage y contrarrelojes, con derribos que siguen siendo un placer culpable cuando la cámara corta al destrozo con estilo y contundencia arcade. Sin embargo, el derrape es inconsistente: a veces fluye y te agarra a la curva, y en otras ocasiones entra tarde, se siente guiado o directamente no se activa, un vaivén que desluce un género donde el apoyo lateral es el lenguaje básico de placer y control. Las colisiones tampoco ayudan: toques con elementos del escenario pueden mandarte por los aires sin motivo aparente, los “CHECKPOINT” físicos pueden quedarse bajo el coche y desviarte, y hay encuentros con rampas o árboles que resuelven de forma imprevisible, lo que mina la confianza en el ritmo de carrera.

 

Creación, mundo y multijugador

El gran as en la manga de Wreckreation es Live Mix, un editor que te permite plantar rampas, bucles, obstáculos móviles y hasta tramos de pista completos en cualquier punto del mapa, mientras el menú “DJ” te deja cambiar clima, hora del día, tráfico o incluso renombrar carreteras al vuelo, y todo funciona con otros jugadores conectados en la misma sesión. También puedes elevar tu imaginación literalmente: construir carreteras en el cielo y colgar circuitos imposibles sobre el paisaje forma parte del ideario del juego‑juguete, con un lienzo enorme pensado para que la comunidad lo convierta en parque de atracciones rodante.

Ahora bien, cuando juegas solo, esa promesa creativa pierde fuelle porque no hay ojos (ni rivales humanos) que disfruten tus locuras, y lo que queda es un mundo vasto que, sin construcción activa, se percibe llano por su abundancia de rectas larguísimas y colinas indiferenciadas que a menudo restan picante pese a la velocidad. Donde sí brilla es online: el anfitrión puede lanzar desafíos cooperativos o competitivos al estilo Freeburn, todos pueden poner piezas en tiempo real y la mezcla de cachondeo, récords y caos compartido cuaja en sesiones divertidas si te rodeas de gente con ganas de experimentar.

 

Rendimiento y presentación

La sensación de velocidad es potente y el conjunto audiovisual cumple, pero el rendimiento es irregular y puede venirse abajo, especialmente en juego en línea, lo que empaña una conducción que necesita fluidez para sostener la adrenalina sin sobresaltos técnicos. El mundo es enorme y ofrece puntos de interés curiosos, aunque fuera de esos destellos la sensación general al conducir largas rectas entre praderas y bosques genéricos es de “lienzo en blanco” a la espera de que el editor lo anime, más que de escenario memorable por sí mismo. El manejo “casi” está, y cuando encadena bien derrapes y agresividad satisface, pero la combinación de drift caprichoso, físicas mejorables y tirones rompe demasiadas veces la magia que el juego sí consigue en ráfagas cuando todo engrana

 

Muchos kilómetros por recorrer

Wreckreation se queda como un buen patio de juegos si te seduce la idea de crear y destrozar con amigos, porque ahí su editor Live Mix, el menú “DJ” y los desafíos tipo Freeburn generan momentos realmente divertidos y un caos cómplice que sí captura parte del espíritu Burnout. En solitario, en cambio, su mundo enorme pero poco caracterizado y la conducción irregular hacen que el viaje pierda pulso con facilidad si no te implicas activamente en construir y experimentar, algo que la propia estructura del mapa parece exigir para que cobre vida.

Desde el volante, Wreckreation tiene chispazos: la velocidad y los derribos entusiasman cuando todo engrana, pero el derrape inconsistente y unas colisiones caprichosas rompen la inercia del arcade justo donde debería sentirse fino y predecible, con ejemplos tan claros como checkpoints físicos que pueden engancharse bajo el coche y arruinarte una vuelta. Esa suma de sensaciones deja un poso de “casi”: un manejo que está cerca pero no siempre responde, físicas que necesitan ajuste y un rendimiento que puede resentirse, especialmente en juego en línea o en sesiones largas, cortando el subidón cuando más debería sostenerlo.

Como propuesta, Wreckreation brilla más cuanto más lo tratas como un sandbox de conducción y menos como un “open world” tradicional de pruebas prefijadas: construir pistas imposibles, modificar el tráfico, el clima y la hora, y proponer retos a medida da para sesiones memorables, pero esa magia depende de la compañía y de tu propio apetito creativo. Por eso, el encaje es evidente: recomendable si buscas un juguete de velocidad y choques con herramientas potentes para montar locuras en grupo; menos aconsejable si priorizas una campaña variada, una ciudad con identidad propia y una conducción contundente desde el minuto un

A corto plazo, el camino pasa por parchear: estabilizar rendimiento, pulir el derrape y limar colisiones daría oxígeno al bucle base y permitiría que la ambición del editor se apoye en un núcleo de conducción más fiable, elevando Wreckreation del “tiene potencial” al “hay que jugarlo”. Aun con sus aristas, se agradece su personalidad: nadie más te deja plantar una montaña rusa sobre el mapa y competir al instante, y cuando el conjunto no se interpone, Wreckreation consigue rascar esa picazón Burnout que tantos llevamos años persiguiendo.

 

Conclusión

Wreckreation es un sandbox de carreras con ideas valiosas y momentos de auténtico subidón, pero hoy por hoy es más divertido por lo que imaginas y construyes con otros que por lo que el propio mundo te ofrece de serie; entra si quieres crear y reír con amigos, espera si necesitas un arcade redondo de conducción y campaña.

Wreckreation
Sinopsis
¿Y si una sola llave pudiera abrir todo un universo de juegos de carreras de 400 kilómetros cuadrados? Seguro que lo has pensado alguna vez. Todos esos ""y si"" que surgen en tu mente después de pasarte innumerables horas en juegos de carreras, de mundo abierto y de construcción. Wreckreation es justo eso. Desarrollado por Three Fields Entertainment, el equipo con sede en el Reino Unido compuesto por expertos desarrolladores de juegos de carreras arcade, Wreckreation te entrega por fin las llaves de tu propio MixWorld. Será un MixWorld que podrás decorar y personalizar en solitario o en colaboración con tus amigos en línea. Un lugar que te pertenece y en el que podrás esforzarte continuamente para superar a los demás, ser más rápido o incluso chocar contra ti mismo y con el resto del mundo en circuitos y pistas diseñados por ti o por tus amigos. Aunque seguramente los tuyos sean mejores...
Pros
Gran sensación de velocidad y muchos guiños al espíritu Burnout que activan el músculo arcade de inmediato
Mucho por hacer y desbloquear, con herramientas de creación y personalización que dan alas a sesiones locas, sobre todo online
Flexibilidad del “DJ” y Live Mix para modificar clima, tráfico, hora y montar circuitos u obstáculos en tiempo real con otros jugadores
Contras
Derrape inconstante y físicas/colisiones imprevisibles que introducen frustración donde debería haber control y espectáculo
Rendimiento que puede caer (más aún en línea), cortando el flujo donde el género exige estabilidad para brillar
Mundo abierto vasto pero a menudo desangelado en solitario si no te implicas con la construcción, con demasiadas rectas y poca “chicha” de serie
6.5
Aceptable

Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.