[Primeras Impresiones] New Cycle

Fecha de Lanzamiento
18/01/2024
GÉNERO
Estrategia / Construcción de ciudades
DESARROLLADORA
Core Engage
Distribuidora
Daedalic Entertainment
Plataformas
PC
¿Qué haríais vosotros en el caso de que sucediera un evento apocalíptico? Suponiendo que sobrevivierais, claro está. ¿Podríais armaros de valor para intentar recomponer vuestra vida con la mayoría de comodidades actuales, o acabaríais irremediablemente volviendo a la edad de piedra? Siendo sinceros, es más que probable que muchos de nosotros no sobreviviéramos más de una semana en una situación así. Admitámoslo: no somos supervivientes, no nos han criado para poder aguantar en condiciones extremas en las que escasean bienes tan básicos como la comida, el agua o la electricidad. Sin embargo, estoy seguro de que, aunque nosotros no sobreviviéramos, el ser humano como especie sí que conseguiría salir adelante. Si algo nos caracteriza es nuestro inquebrantable espíritu de superación, y por mucho que la sociedad cayera en desgracia seguro que alguien saldría adelante con el objetivo de reconstruirla.

Pero bueno, ¿Y esto qué tiene que ver con la industria del videojuego? Veréis, hace un tiempo me encargué de analizar un juego de gestión que me resultó especialmente interesante por su premisa y su ambientación. Este era Terra Nil, título distribuido por la indescriptible Devolver Digital y que suponía un interesante giro de 180º a las clásicas propuestas del género al invitar al jugador a cuidar la naturaleza en vez de destruirla para crear una civilización. Esa sencilla idea de reconstruir me atrapó desde primera hora, y me ha sido imposible quitarla de mi cabeza desde que me puse manos a la obra con el título del que hoy vengo a hablaros puesto que parte de una idea algo similar. Así, en New Cycle no tendremos que construir una civilización porque sí, si no que tendremos que reconstruirla bajo las cenizas de la anterior con los pocos recursos que quedan en la tierra. Vale, el juego de Core Engage y Daedalic propone una visión mucho más pesimista que el de Devolver, pero ambos plantean premisas tan interesantes como frescas en un género que, a día de hoy, podría sentirse un tanto oxidado. El juego acaba de llegar a Steam en forma de acceso anticipado, y he tenido el placer de poder disfrutar de sus primeras horas de juego. ¿Queréis saber qué tal está el juego, y si merece la pena darle un tiento? ¡Pues seguid leyendo!

 

Sobre las cenizas de la vieja civilización

Muchas civilizaciones a lo largo de la historia han considerado al sol como un dios, otorgando vida a las plantas y asegurando la presencia de un clima ideal para el desarrollo del día a día. Sin embargo, ninguna de estas civilizaciones podría haber previsto que el sol se acabaría convirtiendo en el mayor enemigo del ser humano, causando la caída de la civilización moderna a partir de sus nefastas erupciones. Fueron estas las que hicieron que los seres humanos quedaran relegados a una vida casi prehistórica, en el que ni el internet ni la electricidad tienen cabida. Pero esta situación debe cambiar, y en nuestro papel de arquitectos del futuro de la humanidad tendremos que dar los pasos necesarios para que la civilización vuelva a salir adelante haciendo uso de todos los recursos que aún siguen en la tierra. Así, iremos poco a poco conjugando todos los pasos necesarios para recuperar los ecos de la antigua civilización, haciendo uso de los escasos bienes que aún ofrece la tierra para poder desarrollar una tecnología tan puntera como la que uno podría encontrar en IPs post-apocalípticas del estilo de Mad Max o Fallout.

En su actual estado de early access, el título de Core Engage ofrece dos modos de juego que oscilan sobre una misma idea, teniendo como principal diferencia la existencia de objetivos concretos a completar. Así, en el modo Campaña tendremos que ir superando diversas misiones que guiarán el desarrollo de nuestra civilización, siendo una experiencia algo más lineal que, en cierto modo, se plantea como la opción más adecuada para los jugadores menos experimentados en el género, mientras que en el modo Sandbox podremos avanzar de forma libre realizando los cambios y las edificaciones que consideremos más adecuadas para el desarrollo social y tecnológico. Ambos modos son buenas formas de abordar la premisa inicial del juego, si bien se echa en falta una mayor variedad de opciones a la hora de jugar. Por suerte, el estudio ya ha asegurado que irán incorporando nuevas opciones y modos de juego, por lo que habrá que esperar a ver con qué nos sorprenden. Ojo, con esto no quiero decir que el juego se sienta ahora mismo vacío; ambos modos ofrecen una buena cantidad de horas de juego, pero siento que son demasiado similares para las posibilidades que realmente puede ofrecer el título. Hay espacio para la experimentación, y espero que el estudio sepa aprovecharlo.

 

Caminante, no hay camino

Independientemente del modo en el que juguemos será indispensable tener un control absoluto de los elementos presentes en el escenario. Aprovechar cada recurso disponible y establecer un buen sistema de caminos será esencial para sobrevivir, pues cada uno de los edificios que podamos construir dependerán precisamente de lo que pueden extraer del terreno y de su conexión con el resto de los edificios. Construir «al tun-tún» y sin una estrategia en mente es un grave error, pudiendo condenar desde primera hora lo que podría haber sido una buena partida. Eso sí, tampoco vayáis a pensar por esto que el juego es extremadamente difícil o exigente: en el estado actual en el que se encuentra, New Cycle es una experiencia sorprendentemente amigable con los jugadores novatos, que si bien exige jugar con algo de estrategia sabe como presentar y describir bien todas sus mecánicas sin que se sienta complejo o confuso. Dentro del juego no solo tendremos que encargarnos de localizar bien los edificios, si no que también estará en nuestra mano distribuir bien a los trabajadores, suplir sus necesidades e investigar nuevas tecnologías (esto a través de un intuitivo menú que remite al de juegos como Victoria 3). Como juego de gestión de ciudad me ha resultado convincente e intuitivo, ofreciendo una buena cantidad de recursos y edificios para dar rienda suelta a una civilización solvente y detallada. Sin embargo, donde el juego me ha dejado algo más frío es en el campo de la gestión de los ciudadanos, pues esta es algo confusa y no tiene todo el impacto que uno podría esperar. Vale, podemos promulgar ciertas leyes y tomar decisiones en según que eventos, pero más allá de eso hay poco interés por el aspecto social.

Donde tampoco me ha convencido el título es en su inexplicable falta de traducción al español, pues me niego a pensar que Daedalic no podía permitirse un trabajo de localización decente a nuestro idioma, y más teniendo en cuenta que no es tanta la cantidad de texto presente en este título. Por suerte, el juego me ha dejado unas mejores sensaciones en lo referente al trabajo visual y sonoro, pues no solo consigue hacer gala de un buen trabajo sonoro y de un diseño artístico brillante en el que los tonos marrones y grises gozan de un enorme protagonismo y en donde los edificios brillan por su creatividad, si no que también mantiene un buen trabajo gráfico en lo referente al modelado de los escenarios y la calidad tanto de los efectos como de las texturas. No esperéis un portento gráfico, pero teniendo en cuenta que es el primer juego del estudio se nota el esfuerzo y el cariño que se le ha puesto al apartado visual. En lo técnico el juego también cumple, si bien es cierto que hay elementos por pulir en relación al rendimiento.

 

Conclusión: Potencial en el fin del mundo

New Cycle es un juego de gestión que promete más de lo que uno podría esperar. Incluso en early access, el título de Core Engage sorprende y engancha gracias a su buena variedad de elementos de gestión y a su ambientación post-apocalíptica repleta de personalidad. Por supuesto, al título aún le queda mucho por implementar, echándose en falta un mayor trabajo en el apartado social y en lo referente a los modos de juego, pero es innegable que se trata de un juego al que los fans del género no pueden perder la pista.