
Xenoblade Chronicles llega por cuarta vez a una consola Nintendo. Desde su debut en Wii en 2010, pasando por New 3DS y la Definitive Edition de Switch, el juego de Monolith Soft ha demostrado una resistencia envidiable. Xenoblade Chronicles: Definitive Edition – Nintendo Switch 2 Edition no es un remake ni una revisión en profundidad, sino una actualización técnica con contenido nuevo que busca ser la versión definitiva de un RPG que ya era muy sólido. La pregunta relevante no es si el juego es bueno (lo es) sino si esta versión (Xenoblade Chronicles: Definitive Edition – Nintendo Switch 2 Edition) justifica el precio, ya sea como primera compra o como mejora.
El mundo de Bionis y Mekonis
La historia arranca cuando los Mekon, una raza de seres mecánicos, atacan Colonia 9. Shulk, el protagonista, empuña la Monado, una espada misteriosa que le otorga la capacidad de ver destellos del futuro, una mecánica que afecta tanto a la narrativa como a ciertos combates. Junto a sus compañeros, emprende un viaje de venganza que se expande hasta abarcar los propios cuerpos de los dos titanes que conforman el mundo del juego.
La ambientación es uno de los grandes activos del juego. La idea de habitar literalmente sobre los cadáveres petrificados de dos colosos genera entornos con una identidad visual única, desde praderas orgánicas hasta ruinas metálicas. La historia tiene una profundidad y una dirección narrativa que sostienen las más de ochenta horas que puede durar la aventura principal, incluyendo el capítulo adicional Futuros Conectados.
El único punto débil reconocible del relato es su forma de contarlo: hay demasiado diálogo, y en algunos momentos los personajes se dedican a analizar en voz alta lo que el jugador acaba de ver con una minuciosidad que roza la parodia. Que la escritura sea buena no siempre compensa que haya demasiada.

Un combate que pide paciencia
El sistema de batalla de Xenoblade Chronicles es uno de los más debatidos del género. Los ataques básicos son automáticos: el personaje golpea solo mientras el jugador gestiona las Artes, habilidades con tiempos de recarga que funcionan de forma similar a los cooldowns de un MMO. El posicionamiento respecto al enemigo importa, ya que ciertas Artes son más efectivas desde flancos o por la espalda, y el movimiento en tiempo real añade una capa táctica que no siempre es evidente al principio.

El sistema tiene una curva de entrada real. Puede parecer demasiado pasivo en los primeros compases y demasiado frenético cuando hay varios enemigos en pantalla y múltiples Artes disponibles. Afortunadamente, el juego incorpora un tutorial progresivo que va introduciendo mecánicas sin abrumar, y las opciones de dificultad permiten ajustar la experiencia tanto para novatos como para veteranos que buscan un reto mayor. Morir no es especialmente penalizador: el juego te devuelve a un punto cercano y te permite decidir si repites el enfrentamiento o grindeas un poco antes de reintentar.
Fuera del combate, el sistema de personalización es amplio y satisfactorio. Cada pieza de equipamiento tiene estadísticas propias, las gemas pueden incrustarse en los huecos disponibles para mejorar atributos específicos, y la mejora de Artes al subir de nivel da sensación de progreso constante. Es el tipo de profundidad que cualquier aficionado al JRPG espera y aprecia.

La actualización técnica: luces y sombras
Xenoblade Chronicles: Definitive Edition – Nintendo Switch 2 Edition promete 4K a 60 fps en modo televisor y 1080p a 60 fps en modo portátil, con tiempos de carga reducidos y mayor densidad de vegetación. El resultado general es desigual. Los modelos de personajes y criaturas aguantan bien el paso del tiempo y el juego se ve notablemente más nítido que en la Switch original, pero algunos entornos empiezan a mostrar su edad con geometrías escasas y texturas sosas. Las animaciones, especialmente en cinemáticas, resultan claramente anticuadas: las armas se cruzan sin impacto físico y los personajes caminan con un movimiento que recuerda involuntariamente al moonwalk.

El rendimiento es el punto más controvertido. Los 60 fps se alcanzan pero no siempre se mantienen: el framerate puede oscilar bruscamente entre 60 y 30, y la interfaz de usuario parece anclada a 30 fps, lo que hace que la experiencia se sienta más lenta de lo que debería en determinados momentos. A eso se suma una imagen que en ocasiones aparece con cierto blur, consecuencia del método de upscaling utilizado, aunque menos problemático que el que afectó a la Switch 2 Edition de Xenoblade Chronicles X. En conjunto, sigue siendo técnicamente superior a jugar la versión original de Switch incluso en Boosted Mode, pero los problemas son lo suficientemente visibles como para no ignorarlos.

El Jet etérico y las novedades
La adición más sustancial es el Jet etérico, un vehículo aerodeslizador que se desbloquea completando una misión sencilla en el Campamento de Refugiados de la Pierna de Bionis, a partir del capítulo cuarto. Se invoca en cualquier momento pulsando ZL y ZR, y permite recorrer los enormes escenarios del juego a una velocidad muy superior a la habitual. La contrapartida es que atrae más atención de los monstruos cercanos, lo que obliga a cierta precaución. También funciona en Futuros Conectados una vez desbloqueado en el juego principal.

Con el Jet etérico llega el Grand Prix Nopon, una serie de minijuegos de carreras que premian con nuevo equipamiento exclusivo para cada miembro del equipo y se convierten en la mejor fuente de farmeo de Piedras Nopon del juego. No es un contenido que vaya a revolucionar la experiencia, pero agiliza los desplazamientos de forma notable y añade una razón adicional para explorar.
La otra gran novedad de Xenoblade Chronicles: Definitive Edition – Nintendo Switch 2 Edition es el doblaje completo de todas las escenas Heart-to-Heart, los momentos opcionales de desarrollo de personajes que antes eran solo texto. Ahora están completamente interpretados por el elenco original en inglés y japonés. Es una mejora que transforma estas escenas de algo que muchos jugadores saltaban en contenido que merece la pena detenerse a disfrutar.

Conclusión
La pregunta es, ¿vale la pena Xenoblade Chronicles: Definitive Edition – Nintendo Switch 2 Edition? Para quienes llegan por primera vez a Xenoblade Chronicles, la respuesta es sencilla: sí. Es uno de los mejores JRPGs disponibles, con un mundo con identidad propia, una historia que engancha y un sistema de progresión satisfactorio. Esta es la versión más completa disponible, con el capítulo Futuros Conectados incluido y todas las mejoras de la Switch 2 Edition.
Para quienes ya lo jugaron en Switch, la mejora que aporta Xenoblade Chronicles: Definitive Edition – Nintendo Switch 2 Edition a 9,99 € tiene más matices. Las mejoras técnicas son reales pero imperfectas, y el contenido nuevo (el Jet etérico, el Grand Prix nopon y las Heart-to-Heart dobladas) es bienvenido, aunque tampoco suponen una transformación profunda de la experiencia (aunque, siendo francos, tampoco es que la necesite). Si el juego os dejó con ganas de más o simplemente queréis la excusa para rejugarlo (como ha sido el caso de un servidor, a esperas de hacer lo propio con Xenoblade 2 y Xenoblade 3), el precio es razonable. Por último, señalar que la versión física del juego se lanzará el 30 de julio.

Kalas
Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.