Fecha de Lanzamiento
12/10/2021
Distribuidora
Warner Bros. Games
Plataformas
PlayStation 5, Xbox Series, PlayStation 4, Xbox One y PC
Versión Analizada
Xbox One
El género zombie es, en cualquier representación cultural, uno de los géneros más incombustibles e interesantes jamás desarrollados, capaces de mostrarnos lo mejor y lo peor del ser humano al estar expuestos a situaciones extremas, y a ciudades y entornos plagados de no-muertos caníbales sedientos de sangre y huesos. El interés que evoca este género proviene, indudablemente, de su origen cercano en el tiempo y de su  matiz social, explotado y perfeccionado en el cine por el maestro George A. Romero. Y es que si bien la figura del zombie ya existía con anterioridad, como demuestran las leyendas haitianas y películas tales como La Legión de los hombres sin alma(White Zombie, 1932, Victor Halperin) o la ya tardía El Último Hombre Sobre la Tierra (1964, Ubaldo Ragona y Sidney Salkow), será el antes citado Romero quien le otorgue a estas criaturas la identidad y el matiz terrorífico que el resto de películas y producciones imitarán. Así, en La Noche de los Muertos Vivientes (1968, George A. Romero) y en Amanecer de los Muertos (1978, George A. Romero) ya veíamos obras en las que un grupo de supervivientes se atrincheraban y luchaban contra los no-muertos, estableciendo ideas como que estos atacan en hordas, que solo pueden ser dañados de formas específicas, o que si te muerden… Digamos que no duras mucho. En los 80s, gracias a la serie Z, el género ganó una mayor popularidad que acabaría explotando en los 00’s con el desarrollo de grandes superproducciones de la talla de The Walking Dead (2011-2022, AMC) o Guerra Mundial Z (2013, Marc Forster), y de obras de menor presupuesto pero mayor calidad como 28 Días Después (2002, Danny Boyle). Se trata de uno de los géneros de terror más populares e interesantes, adaptable a cualquier otro subgénero y capaz de transmitir un sinfín de mensajes distintos, pudiendo decirse de este que se trata de la tercera gran revolución del cine de terror tras las primeras cintas de terror de Universal y del cine de terror de ciencia ficción de los 50’s.

Pero, ¿Qué ocurre en el ámbito de los videojuegos? En este medio se han absorbido muchas influencias del cine de terror Z, y desde las primeras consolas ya podíamos observar videojuegos centrados en acabar con los no-muertos. Encontramos así títulos de la talla de Zombies ate my Neighbors (SNES, 1993, Lucasarts), que proponía una historia de acción con vista cenital en la que debíamos rescatar supervivientes y acabar con estas y demás criaturas espectrales, o la emblemática serie Resident Evil, que desde su primera entrega otorgaba una nueva e imborrable identidad al mito del zombie. Sin embargo, desde hace un par de generaciones de consolas el género z ha derivado en un tipo específico de títulos, los juegos de acción con toques multijugador, tras la demostración por parte de Call of Duty de que matar zombies con amigos es mucho más divertido de lo que podría parecer. Resident Evil dio el salto a la acción, la antes citada CoD empezó a darle más importancia al género z, y nuevas series como Dead Rising primaban la diversión y la destrucción de oleadas y oleadas de zombies frente a la atmósfera y el terror. Sin embargo, si un nombre destacó durante estos años no fue otro que Left 4 Dead, la divertidísima y desenfadada serie de acción multijugador en la que, mapa tras mapa, cuatro jugadores debían acabar con cientos y cientos de criaturas no-muertas mutantes. Desarrollada por Turtle Rock Studios en colaboración con Valve, tanto la primera como la segunda entrega fueron éxitos absolutos que demostraron el potencial de los mods en PC, de los juegos como servicio y de las posibilidades multijugador inherentes en Steam, al mismo tiempo que demostraban lo divertido que era matar y destrozar zombies a diestro y siniestro. Todo el mundo esperaba una tercera entrega de la serie, pero sabiendo la alergia que tiene la gente de Valve al número tres… Nunca llegamos a verla. Turtle Rock tiró por su propio camino, intentando innovar con Evolve, un nuevo título que también apostaba por la acción multijugador… Pero que fue un fracaso estrepitoso. El estudio necesitaba volver a sus raíces, demostrar su calidad con lo que mejor saben hacer. Y así, tras una década, el estudio californiano regresa por todo lo alto con Back 4 Blood, una secuela espiritual en la que podremos volver a arrasar con hordas y hordas de zombies aprovechando nuevos y curiosos sistemas inspirados, curiosamente, en el género RPG. ¿Qué tal ha salido el título, está al nivel de las dos entregas anteriores? ¿Tiene la personalidad de la carismática franquicia de Valve, o se siente como un título de marca blanca? ¿Y qué tal están los nuevos sistemas implementados, funcionan bien o se sienten fuera de lugar? Preparad vuestras armas y recursos, montad vuestra baraja con las cartas que necesitéis y armaos de valor, pues vamos a avanzar a través del análisis completo, plagado de zombies, que podéis leer a continuación.

 

Mata y remata

Intentando alejarse de lo que caracterizó a otros títulos del género, en esta entrega se opta por utilizar nuevos nombres para definir a los personajes y a los enemigos. Así, nos ponemos en la piel de un exterminador de infectados, que deberá ponerse manos a la obra junto a sus compañeros para rescatar supervivientes y sobrevivir durante una nueva oleada de la infección, que durante un tiempo se creyó controlada. Conforme progresemos en el juego iremos avanzando a través de diversas zonas de los Estados Unidos mientras recuperamos fuerzas en Fort Hope, un campamento de supervivientes que nos servirá como base de operaciones, permitiéndonos comprar mejoras, probar nuestras armas, desbloquear cartas e interactuar con algunos de los supervivientes, al mismo tiempo que es el lugar donde podremos seleccionar las misiones y modos de juego que queramos jugar. El juego cuenta con una historia que se va narrando a través de cuatro actos (tres longevos, y uno final a modo de epílogo) y que, a mi parecer, resulta interesante pero poco original, siendo una trama que toma elementos e ideas ya vistas tanto en el género como en otros juegos del estilo. Ha habido ciertos momentos y zonas que, indudablemente, me han recordado a momentos clave de la trama de Left 4 Dead 1 y 2. Contamos, además, con un total de 8 personajes jugables, cada uno con una personalidad marcada y con habilidades concretas, y si bien el título no me convencía por la originalidad de la trama, sí que consigue convencerme más por el desarrollo y personalidad de sus protagonistas. Cada uno cuenta con elementos que los hacen fácilmente reconocibles, y se alejan mucho de los personajes vistos en las entregas anteriores de Turtle Rock. En líneas generales, la campaña no es para nada extensa, pudiendo durar cerca de 7 horas aproximadamente, pero esto no es un problema, pues lo interesante del juego es jugar con amigos y arrasar con todas las hordas posibles. La cantidad de mapas disponibles hace que el juego no se acabe sintiendo algo tedioso o aburrido, aunque sí que es cierto que echo en falta una mayor variedad, pues todo parece indicar que se acabarán incluyendo más en forma de actualizaciones gratuitas o DLCs. Sea como sea, el contenido del juego es suficiente para disfrutar de un buen número de horas tanto en solitario como con amigos… A pesar de que la primera opción es muy poco recomendable debido al bajísimo nivel de calidad de la IA amiga, que se dedica principalmente a seguir al jugador y a ponerse delante de él para impedirle acertar os disparos.

¿Y cómo funciona el multijugador de este título? Pues la verdad es que he quedado muy aliviado y satisfecho al comprobar que este funciona realmente bien, la conexión es muy buena y en ningún momento he notado problemas de lag o derivados en ninguna de las partidas que he jugado. Además, el juego es bastante directo e intuitivo a la hora de mostrar al jugador las opciones de juego y los menús, siendo muy cómodo sumergirse en sus modos de juego y en sus propuestas. El hub principal, Fort Hope, también se nos presenta como un lugar interesante y sencillo, donde es cómodo moverse mientras que nos sumerge de lleno en la propuesta del juego y conocemos más y más de sus personajes, entornos y universo. En general, notamos una evolución en la presentación del título, siendo todo mucho más refinado, orgánico y cuidado que en las propuestas anteriores, que es quizá uno de los puntos en los que más fallaban los L4D. Su capacidad para jugar con usuarios de otras plataformas gracias al crossplay y su excelente capacidad de conexión hacen de Back 4 Blood una propuesta sólida para jugar tanto con amigos como con otros jugadores a través de internet. ¡Y el juego viene perfectamente traducido en nuestro idioma, por lo que esta no debería ser una barrera para ningún jugador! La traducción es bastante buena y fiel al material original, siendo esto algo ya característico de los juegos distribuidos por Warner Bros. Games.

 

Abriéndonos paso a través de las hordas de los no-muertos

A nivel jugable Back 4 Blood mantiene un interesante continuismo al mismo tiempo que apuesta por incorporar nuevos y complejos sistemas que se alejan bastante de la base original. Así, creo que si por algo se caracterizaban los Left 4 Dead eran por su marcado carácter arcade, donde era muy fácil entrar en cualquier partida y disfrutar sin ningún tipo de experiencia previa. Sin embargo, en B4B se abandona esta idea al incorporar un curioso sistema de cartas y mazos que nos permiten mejorar nuestras características y obtener nuevos movimientos o habilidades. Y aunque esto podría parecer algo opcional, conforme avanzamos en el título se vuelve realmente obligatorio configurar el mazo que mejor se adapte a nuestra forma de jugar. La estructura de los niveles es la misma siempre: Partimos de un punto A hasta un punto B, el refugio, avanzando por mapas lineales en los que nos atacaran un gran número de zombies. Por el camino podremos encontrar nuevas armas, objetos y secretos, además de ciertos elementos enemigos (como los grupos de pájaros) y ciertas acciones que podrán complicarnos mucho las cosas. Hasta aquí todo bien, pero con el tema de las cartas se añade un marcado componente RPG que hace que el juego no sea tan accesible como cabría esperar. La mezcla de ideas es, cuanto menos, curiosa y extraña, y creo que se presenta como una propuesta interesante para todos aquellos jugadores interesados en echarle muchas horas al título. Si preferís apostar por partidas rápidas y casuales, quizá este sistema pueda echaros un poco para atrás, y con razón: La cantidad de opciones es abrumadora y no es todo lo sencilla de comprender y manejar que podría parecer viendo el historial de la compañía. En mi opinión, considero que este debería haber sido un elemento opcional, dedicado a un modo de juego concreto y no a todos los modos de juego disponibles, limitando así la propia accesibilidad del título con un sistema de juego que no está todo lo pulido y desarrollado que debería. Sí, las opciones de juego con este nuevo sistema son ilimitadas, pero al mismo tiempo se siente realmente agotador. Me pasa algo parecido con la serie Borderlands: Es divertido comenzar desde el inicio, aprendiendo sus sistemas, pero llega un punto en el que todo se siente muy abrumador, limitando poder jugar con cualquier amigo si no van a mi ritmo. Si bien esto no ocurre de forma tan directa con B4B, sí que tenía un sentimiento similar mientras lo jugaba.

Pero… ¿Entonces el juego no está a la altura de los L4D? No es eso, simplemente creo que son propuestas mucho más distintas de lo que podía parecer en un principio. Mientras que los juegos de Valve son experiencias absolutamente arcade y frenéticas, B4B plantea un sistema de juego más pausado, con un interés mayor en desarrollar nuestro mazo de cartas y elaborar estrategias de juego concretas con nuestros compañeros. Eso sí, hay ciertos aspectos en los que B4B es muy superior a sus predecesores, como ocurre con el excelente gunplay del título, que es maravilloso, adictivo y me recuerda de forma directa a lo visto en los FPS de Bethesda, o en el diseño de niveles, donde se nota que el estudio ha aprendido bastante de sus errores al plantear una serie de niveles perfectamente diseñados, originales y divertidos en los que el único error lo encontramos en su señalización, que no es tan vistosa y directa como debería, haciendo que sea fácil perderse en ciertas secciones. Cada arma se maneja de forma única, y es muy divertido probarlas y experimentar con las posibilidades de inventario que ofrece el título, además de que ahora contamos con un sistema de economía que nos permitirá, al inicio de cada nivel, poder acceder a una tienda en la que podremos comprar munición, armas principales y secundarias, y demás objetos que nos ayudarán a sobrevivir un día más. Se han añadido también niveles de calidad de las armas, que están representados a través de los colores, y que recuerda indudablemente a los sistemas vistos en títulos como Destiny o Fortnite. Y es que con esto llegamos a uno de los puntos que más me llamaban la atención del título: Todo se ha modernizado, los sistemas se han adaptado a los intereses de los jugadores en la actualidad, y hay sistemas y características que, si bien pueden gustarnos más o menos, son lo que la gran mayoría de jugadores piden. Se ha perdido algo de identidad, tristemente, para poder acercarse a los grandes shooters multijugador que a día de hoy triunfan en todo el mundo. La mezcla es curiosa, y podrá gustaros más o menos, pero no esperéis un Left 4 Dead 3 literal; Esta nueva entrega se trata de una evolución fuertemente influenciada por los intereses de los jugadores actuales, un título complejo y muy divertido que, al incorporar sistemas propios del mundo del RPG, hacen del juego una experiencia más profunda pero menos accesible. Su jugabilidad sigue siendo muy divertida, pues arrasar con hordas de zombies nunca va a dejar de molar, pero hay que tener muy en cuenta que ha dejado de ser la experiencia arcade que triunfaba en su día en Steam.

 

Arrasando a través de un apartado técnico… cuestionable

A nivel técnico, Back 4 Blood se presenta como un título sólido tanto en la actual como en la nueva generación, permitiendo así a los usuarios de Xbox One (consola en la que he jugado al título) disfrutar de una experiencia inmersiva sin ningún tipo de problema derivado al rendimiento. Nada de lag, caídas de frames o problemas similares, lo que es digno de aplauso, aunque también es cierto que los tiempos de carga podrían haber sido algo más breves. A nivel gráfico sí que sufre algo más, presentando algunos problemas de dientes de sierra o texturas en baja resolución. Pero más allá de esto, el juego mantiene un muy buen nivel en la actual generación, mirando de tú a tú al resto de versiones. Donde no me ha convencido tanto el juego es en su diseño artístico, pues si bien los entornos y los personajes principales cuentan con diseños decentes, los infectados y demás criaturas me han parecido bastante sosos y poco inspirados, teniendo un nivel muy inferior a los diseños de zombies de otros títulos.

Por desgracia, a nivel sonoro el título me ha dejado algo más frío. Tanto la banda sonora como el sonido de los enemigos me ha parecido algo genérico y flojo, bajando mucho el nivel que el estudio nos ha ofrecido en otros juegos. Lo que sí que me ha gustado más es su excelente doblaje al castellano, con un repertorio de actores y actrices de voz increíble que representan lo mejor de la industria del doblaje de voz en nuestro país.

 

Conclusión: Abríos camino a base de escopetazos, siempre con amigos a vuestro lado

Back 4 Blood se trata de una interesante propuesta que plantea un nuevo punto de vista a lo ya establecido por la serie Left 4 Dead, dejando a un lado su componente arcade para dotarle de un mayor matiz RPG y haciendo de este un juego como servicio que vale la pena seguir de cerca. La pérdida de su componente arcade se debe al importantísimo y complejo sistema de cartas y barajas, que será clave para el desarrollo de cada partida y que impide la entrada de cualquier clase de jugador al título. Si os interesa el género, os gusta masacrar zombies y contáis con amigos a los que también le guste acabar con las hordas, este es vuestro título, un título en el que la constancia recompensa a los jugadores interesados en sus sistemas. No esperéis algo como los juegos de Valve, si no algo distinto, pues si lo hacéis quedaréis decepcionados con un título que, más allá de las comparaciones, merece la pena probar. 

 

*El código para la realización de este análisis ha sido cedido por Warner Bros Games España.

7.8
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Sinopsis
Los creadores de la aclamada saga de Left 4 Dead presentan Back 4 Blood, un emocionante juego de disparos en primera persona cooperativo. Te encuentras en medio de una guerra contra los Infectados. Estos humanos, huéspedes de un parásito letal, se han convertido en terroríficas criaturas dispuestas a devorar lo que queda de civilización. Con la humanidad a punto de extinguirse, tus amigos y tú deberéis enfrentaros al enemigo, exterminar a los Infectados y recuperar el control del mundo.
Pros
Gran diseño de niveles y excelente gunplay
Sus personajes son identificables, y la historia es entretenida
El multijugador funciona a las mil maravillas, y no hay problemas técnicos destacables
Contras
El sistema de cartas no termina de convencer, siendo muy complejo
A nivel sonoro y artístico el juego decepciona
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