[Análisis] Dragon Ball Z: Kakarot

La industria del manga y del anime jamás serían las mismas sin Akira Toriyama. Este autor, tras desarrollar Dr. Slump (en la que sentó las bases de su estilo y humor), decidió realizar una nueva obra centrada más en las aventuras y la acción, y que cogía ciertos elementos de la obra clásica de la literatura china Viaje al Oeste, como el nombre del protagonista, Son Goku. El manga, titulado Dragon Ball, se convirtió rápidamente en un éxito mundial y en uno de los mangas más populares de la época en la revista Shonen Jump, y su adaptación anime tampoco se quedó atrás, siendo la serie más popular del momento. Con el tiempo, y con el fin de la serie presente, Toriyama decidió continuar con la historia de estos personajes, pero dando un giro más centrado en los combates y con un toque más adulto. Es así como surgía Dragon Ball Z, la serie de manga/anime más popular del mundo (junto a One Piece) que desde que comenzó fue recibiendo una gran cantidad de adaptaciones a videojuego. Esto ha llegado a un punto que, casi cada año, hay un juego basado en esta serie. Y eso hizo que, en un primer momento, no viera con buenos ojos este Dragon Ball Z: Kakarot.

Tras el lanzamiento de FighterZ, desarrollado por Arc System Works y que contaba con una jugabilidad y gráficos excepcionales, dudaba realmente que hubiera un título que pudiera superarlo en el sentido de adaptar el espíritu de la serie. Y cuando se anunció Kakarot, al ver que el sistema de combate era similar a Xenoverse (cosa que no me hacía mucha gracia), que el mundo abierto parecía realmente vacío… la cosa no pintaba muy bien. Sin embargo, conforme se acercaba el lanzamiento del título de Cyber Connect 2, empezaron a surgir detalles que hicieron que el título me generara un mayor interés: la música está compuesta por el mismo compositor del anime, se solucionan ciertos errores de la trama, las cinemáticas son calcadas a la serie… Y es por ello que me decidí a jugarlo y analizarlo. ¿Se trata de un buen título? ¿Le hace justicia al material original? ¿Merece la pena jugarlo si no conoces la serie original? Veámoslo.

Luz, Fuego, Destrucción

Comentemos primero, como de costumbre, la narrativa del título. Dragon Ball Kakarot adapta la historia de Dragon Ball Z, es decir, desde la llegada de Raditz a la tierra hasta la batalla final de Goku y Vegeta contra el Monstruo Buu, dejando a un lado las tramas de la Dragon Ball original, de Dragon Ball GT y de Dragon Ball Super. El título se divide, a su vez, en cuatro grandes arcos, que cuentan con su propia intro y créditos, además de coincidir con los arcos del manga, siendo estos la saga de los Saiyans, la saga de Freezer, la saga de los Androides, y la saga del Monstruo Buu. Entre el desarrollo de estas sagas contamos con pequeñas secciones en las que podemos realizar misiones secundarias, explorar el mundo o subir de nivel de forma más “orgánica” (ya que no es muy coherente realizar una secundaria mientras, por ejemplo, quedan 5 minutos para que se destruya el planeta Namek). En líneas generales, el título adapta de buena forma el material original, pues lo poco que se salta no dejaba de tener poca importancia y no añadía mucho a la trama (siendo por lo general fases de entrenamiento o de transición).

Lo que el título añade que no estaba en el manga es bastante poco destacable, siendo por lo general misiones secundarias o conversaciones olvidables. Y es que las misiones secundarias, a pesar de rescatar a ciertos personajes que habían sido olvidados con el desarrollo de la serie, no aportan nada y están totalmente vacías, siendo de los peores tipos de secundarias que he visto en mucho tiempo (porque creo que nadie en su sano juicio le pediría a Goku que recogiera 3 manzanas y se las trajera…). Por lo demás, el título realiza una buena adaptación de la trama, que a pesar de contar con bastantes altibajos (las cinemáticas tienen un nivel de calidad muy superior a la mayoría de conversaciones, que a nivel visual están muy mal desarrolladas por ser muy estáticas) lo cierto es que permite que aquellos que no conocían la historia original puedan conocerla de buena manera, además de que la mayoría de fans estarán encantados por lo general.

“Esta ni siquiera es mi forma final…”

Siguiendo con el apartado jugable, para poder hablar de este tenemos que dividirlo en tres partes: combate, exploración y desarrollo de personajes. Comenzando por el combate, nos encontramos ante el clásico sistema de combate de los títulos en 3D de Dragon Ball, pues manejamos a nuestro personaje siempre en el aire y contamos con un botón de ataque, un botón de teletransporte/esquive, un botón de lanzamiento de ráfagas de energía y un botón para cargar el ki. El mantener nuestro ki cargado será fundamental, pues este nos permitirá realizar ataques devastadores al pulsar el botón de superataques más el botón al que esté asignado (por ejemplo, si con Goku queremos realizar un Kamehameha, tendremos que pulsar L1 y triangulo), movernos con mayor rapidez, lanzar ráfagas de energía o transformarnos. No existe ningún tipo de novedad destacable con respecto a otros juegos, más allá de poder ejecutar superataques de otros personajes cuando estos nos apoyen en los combates pulsando R1 mas el botón asignado, tratándose de un sistema de combate sencillo y fácil de aprender. Sin embargo, nos encontramos ante un JRPG, por lo que cada personaje cuenta con su propio nivel y estadísticas, lo que juega un papel muy importante. Si nos enfrentamos a un enemigo que nos saca varios niveles, por muy buenos que seamos a los mandos lo más probable que ocurra es que acabemos perdiendo. Por ello, es necesario mejorar nuestras estadísticas y subir de nivel. ¿Cómo podemos conseguir esto? Pues para poder subir de nivel podemos acabar con enemigos aleatorios que vayamos encontrando en el mundo abierto, completando misiones, o simplemente avanzando en la historia, que sorprendentemente es lo que más experiencia aporta. En cuanto a las estadísticas, podemos mejorarlas comiendo platos cocinados, que incrementan las estadísticas de forma permanente (un sistema bastante interesante), tomando objetos o colocando emblemas del alma en sus tablones de las comunidades correspondientes.

El sistema de emblemas del alma se traduce, básicamente, en emblemas de los distintos personajes que vamos encontrando a lo largo de la historia y que podemos colocar en distintos tablones de la comunidad. Cada tablón representa una serie de estadísticas concretas, ya sea combate, cocina, exploración… Y según qué personaje coloquemos en cada tablón, se nos dará un mayor o menor bonus. Es un sistema más interesante de lo que a priori puede parecer, y pocas veces he visto algo así, cosa que me ha gustado. Además de todo esto, podemos mejorar el daño de nuestros ataques y superataques y conseguir otro tipo de bonus canjeando las diversas esferas que vamos encontrando mientras exploramos el mundo, lo que incita al jugador a realizar esto. Y es así como llegamos al último punto del apartado jugable, pues toca hablar de la exploración. A lo largo del juego podremos movernos con total libertad por las zonas del mundo, aunque estén separadas por tiempos de cargas entre si. Al principio del juego solo contaremos con un par de zonas que podremos explorar, pero conforme avanzamos en la historia desbloquearemos una gran cantidad de estas, conformando un mapeado de lo más variado e interesante. Por lo general es muy divertido moverse por el mundo volando y consiguiendo las distintas esferas/objetos/bolas de dragón, aunque lo vacío que está el mundo hace que realmente se eche en falta un poco más de profundidad o de contenido. Está bien, pero podría haber estado mejor.

¡Shenron, yo te invoco!

El apartado gráfico es, en líneas generales, más que correcto. La recreación de los personajes, escenarios y demás elementos originales de los bocetos de Akira Toriyama es increible, pues a pesar de no estar al nivel de Dragon Ball FighterZ, siguen contando con un nivel espectacular. Todo el título se ve bastante bien, aunque no está falto de problemas. Así, en el mundo abierto no es extraño que haya popping, además de que hay muchos tiempos de carga o momentos en los que el título se congela (aunque esto solo por unos segundos). No es que sea el título con el mejor apartado gráfico del mundo, por lo que no entiendo que al título le cueste tanto arrancar. Los modelos y la iluminación si que cuentan con un gran nivel, especialmente esto último que, junto a los efectos visuales, conforman lo mejor del apartado gráfico del título. Y lo peor de este es, sin duda, las animaciones, no porque estén mal todo el rato, pues por lo general son correctas, sino porque el título peca demasiado de escenas vacías en las que las animaciones o son horribles o simplemente destacan por su ausencia en la que los personajes sueltan líneas de diálogo como si no hubiera un mañana. Como antes mencioné, son escenas super estáticas y horrendas, que empobrecen un título que de por sí cuenta con un nivel gráfico y de animaciones bastante correcto.

Por último, el apartado sonoro es uno de los mejores de todo el título, y de hecho me atrevería a decir que se trata del más pulido y trabajado. Y es que la banda sonora fue uno de los motivos principales por los que realmente me interesé por el título, ya que recuperaba las composiciones originales de la serie animada y las “remakeaba” el mismo compositor. Y gracias a esto tenemos uno de los mejores apartados sonoros que ha tenido cualquier título de la saga, dotando a cada escena, misión o batalla de la épica e intensidad que necesita. Todo, tanto las melodías como los efectos de sonido, al igual que las actuaciones de voz (en inglés y japonés), cuentan con un gran nivel de calidad, y si tuviera que poner una pega, diría quizá que ciertas melodías se repiten demasiado. Pero por lo general no tengo ningún tipo de queja, pues en este sentido he salido realmente contento. Así se hacen las cosas, Bandai Namco.

Conclusión: Bien hecho, chicos

Dragon Ball Z: Kakarot me ha resultado una agradable sorpresa. Acostumbrado a que los juegos basados en series manga/anime que se alejan del género de la lucha sean… normalitos como mucho, este título sorprende al ofrecer muchos de los elementos que los fans de la serie pedían desde hace mucho: exploración del mundo de la serie, revivir las batallas originales tal y como se podían ver en el anime… Y lo hace de una forma bastante decente. El juego tiene fallos, por supuesto, y no son pocos. Por ejemplo, pasado un tiempo el título se puede volver algo repetitivo, y su sistema de progreso de personajes es poco profundo, por lo que si esperabais un RPG denso… No lo vais a encontrar aquí. Pero si lo que buscáis es sentiros como Goku y los guerreros Z, y revivir las míticas batallas contra Freezer, Célula o Buu en entornos 3D con la mayor calidad vista hasta ahora… Pues este es vuestro título, sin duda.

 

Análisis - Dragon Ball Z: Kakarot

Distribuidora: Bandai Namco

Version analizada: PlayStation 4

Sinopsis: Ponte en la piel de Goku y sus amigos y sumérgete en la historia de Dragon Ball Z, en esta nueva adaptación del exitoso manga y anime desarrollado por Cyber Connect 2.

  • 8.5/10
    Historia - 8.5/10
  • 7/10
    Jugabilidad - 7/10
  • 8/10
    Gráficos - 8/10
  • 9.5/10
    Sonido - 9.5/10
8.3/10
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