[Análisis] Forspoken

Fecha de Lanzamiento
24/01/2023
Distribuidora
Square Enix
Plataformas
PlayStation 5 y PC
Versión Analizada
PlayStation 5
Empezar una generación de consolas nuevas con títulos que aprovechen al máximo las capacidades de las nuevas máquinas nunca es fácil, y pocas son las compañías y los estudios que se lanzan a la aventura de crear obras innovadoras y superiormente técnicas a los juegos de la generación anterior. Solo hace falta echar un vistazo al catálogo de lanzamiento de la mayoría de consolas para comprobar que no hay casi ningún juego puntero, ya que es realmente complejo crear títulos que supongan saltos de calidad técnica notables. No todos los juegos acaban siendo títulos tan legendarios como Super Mario 64 o Soul Calibur, que demostraron el enorme potencial de Nintendo 64 y Dreamcast (respectivamente) desde su lanzamiento. No es si no hasta varios meses después de la llegada de la consola que comienzan a mostrarse una mayor cantidad de títulos exclusivos que buscan explotar las posibilidades de cada consola. Los estudios han tenido mucho más tiempo para experimentar con las plataformas, y esto se ve reflejado en un tratamiento técnico y jugable mucho más pulido y menos experimental. Así, con PS5 nos encontramos en una situación algo peculiar: si bien se han lanzado títulos que aprovechan el potencial técnico de la consola, estos han estado irremediablemente atados a la generación anterior. Las versiones de PS4 no han dejado de producirse y, hasta cierto punto, han lastrado las posibilidades técnicas de algunos grandes títulos, todo ello debido a las escasas unidades disponibles de la nueva consola de Sony (y a la enorme cantidad de PS4 existentes en todo el mundo, para que nos vamos a engañar).

En este contexto surge Square Enix, uno de los gigantes de la industria del videojuego que, aprovechando todo lo aprendido en el desarrollo de su motor Luminous y de Final Fantasy XV, decidió producir un nuevo título de rol y mundo abierto: Forspoken. Este ha llamado la atención desde el primer minuto, pues se trata de una nueva IP producida con el presupuesto de un auténtico triple A y construida por algunos de los artífices del ya citado FF XV. Podrá gustar más o menos, pero la odisea de Noctis dejó embobada a una enorme cantidad de jugadores gracias a sus efectos de iluminación, su enorme mundo abierto y su hermoso diseño de escenarios, además de que sorprendió gracias a sus geniales mecánicas de combate. Y la verdad es que la idea de un RPG de mundo abierto que toma las mejores ideas de este juego, al mismo tiempo que experimenta con la movilidad y aprovecha el potencial de la nueva generación, suena de escándalo. Así pues, tras disfrutar de las posibilidades que ofrece el mundo de Athia, hoy tengo el placer de contaros qué tal está Forspoken. ¿Queréis saber si merece la pena este título? ¡Pues dentro análisis!

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Me da a mí que esto no es Nueva York…

La historia de Forspoken nos presenta a Frey Holland, una joven chica que, por azares del destino, es transportada desde su natal Nueva York hasta la extraña y mágica tierra de Athia. Los motivos de que esto ocurra son desconocidos, y parecen estar relacionados con un brazalete parlanchín que la joven encuentra poco antes de ser transportada. Tras encontrar criaturas hostiles, Frey acaba descubriendo que es capaz de utilizar magia y que este mundo está dominado por las malvadas thantas, una serie de matriarcas y hechiceras corruptas que no dudarán en poner fin a su existencia. Estas fueron afectadas por el Desgarro, una vil corrupción que azotó a humanos, animales y plantas por igual. Curiosamente, Frey es inmune a esto, por lo que junto a sus recién adquiridas habilidades deberá acabar con la tiranía presente en este lugar al mismo tiempo que halla la forma de huir. Dicho esto, os tengo que ser completamente sincero: la historia no es nada del otro mundo, y algunos diálogos dejan mucho que desear. La idea de explorar un mundo de fantasía completamente nuevo y alejado de las grandes IPs de la industria suena tentador, pero el problema está en que la protagonista puede llegar a ser realmente cargante. Al venir de los bajos fondos de Nueva York, esta reaccionará de una forma algo… pintoresca ante las hazañas mágicas que presencia durante su aventura. Así, los insultos están a la orden del día, y estos chocan bastante con el tono general del juego. De hecho, toda la parte de Nueva York y el trasfondo de la protagonista no terminan de cuajar, dando la sensación de estar ante un personaje poco creíble a pesar de que, claramente, el objetivo detrás de Frey era hacerla lo más humana posible. Por suerte el personaje va evolucionando, y aunque esto se da muy poco a poco, a partir de la segunda mitad del juego sí que funciona más como una protagonista interesante.

Lo que mejor funciona en el ámbito narrativo es todo lo relacionado con Athia, puesto que el juego construye de una forma muy orgánica e interesante este rico universo mágico. Si bien no nos encontramos ante la profundidad narrativa de mundos tales como los de las series The Elder Scrolls o Trails, sí que se puede afirmar que el universo de Athia está repleto de historias interesantes y conceptos bien aprovechados. Da gusto ir explorando el mundo mientras conocemos más acerca de sus héroes, sus grandes batallas o sus hazañas más recordadas. Así, la historia del juego no es nada del otro mundo, y lo cierto es que los diálogos cuentan con un enorme margen de mejora, pero hay que ser justos: todo lo relacionado con el lore y con los villanos del título está realmente bien. La historia puede llegar a resultar especialmente floja en los primeros compases del juego, pero por suerte esta va evolucionando y volviéndose algo más interesante con el pasar de los capítulos. Por otro lado, cabe destacar que el juego llega a nuestro territorio traducido al español, y el trabajo de localización realizado es excepcional. Por supuesto, no esperábamos menos de Square Enix, ya que nos han demostrado a lo largo de los años que ponen un gran empeño en la localización de sus títulos, pero siempre viene bien señalar que se ha realizado un gran trabajo.

 

Dominado el arte de la magia

A nivel jugable nos encontramos ante un RPG de acción y mundo abierto dividido en varios capítulos de extensión variable, que apuesta por su sistema de combate y su movilidad como pilares fundamentales. Así, el sistema de combate se centra en el uso de magias, seleccionables con los gatillos R2 y L2 y divididas en varios grupos según su afinidad elemental. Lo cierto es que hay una variedad enorme de hechizos, y estos se van desbloqueando durante la aventura de forma gradual, lo que hace que la progresión del juego se sienta absolutamente natural. Resulta interesante como el sistema de combate va de menos a más, pues si bien en las primeras horas puede resultar algo flojo (e incluso un refrito de los third person shooter), en cuanto le pillamos el truco a los hechizos y desbloqueamos nuevos este acaba demostrando su enorme potencial. Es muy divertido probar combinaciones de hechizos contra los diversos tipos de enemigos presentes en el escenario, y lo cierto es que es un sistema tan entretenido que no se nos hará pesado en las poco más de 20 horas de duración del juego. Si os soy sincero, el título las tenía todas en su contra, pues si el sistema de combate no terminaba de cuajar, todo el título se caía por completo. A fin de cuentas, casi todas las actividades que tenemos a nuestra disposición giran única y exclusivamente en torno al combate y a la exploración. No hay mucha variedad en las cosas que podemos hacer, más allá de algún que otro puzle que no presenta dificultad alguna.

Como juego de mundo abierto cae en los mismos problemas que los grandes títulos de Ubisoft, planteando un enorme mapa a nuestra disposición que está repleto de pequeños iconos y localizaciones que podremos visitar de forma opcional. Si bien el tratamiento de estos es, hasta cierto punto, orgánico, lo cierto es que puede llegar a cansar el tener que repetir constantemente las mismas actividades, y se hecha en falta un poco más de inventiva y creatividad de cara a la concepción del mundo abierto. Por suerte, en este sentido ocurre lo mismo que con el sistema de combate, pues la movilidad salva por completo al juego. ¿Y por qué digo esto? Porque el título apuesta por un sistema de parkour mágico que acaba resultando hasta hipnótico, con un sinfín de posibilidades que nos dejarán enganchados. Ocurre como en Spider-Man: es divertido hasta el correr por el escenario sin un objetivo claro. De hecho, a veces es hasta más divertido esto que continuar en la historia, lo que demuestra que el juego ofrece una de cal y otra de arena: sus mecánicas son realmente buenas, pero el título peca de repetir ideas constantemente y de no aprovechar su potencial. No innova dentro de lo que es el diseño del mundo abierto, pero sí que plantea ideas interesantes en el ámbito de la movilidad y el combate. Es un juego divertido en su base, pero que no aprovecha para nada lo que tiene entre manos.

 

Un espectáculo visual

Donde el juego sí que aprovecha al máximo su potencial es en el apartado visual, presentando una obra que quita el aliento gracias al uso del Luminous Engine. Aquel motor que ya nos sorprendió en su día con el apartado gráfico de Final Fantasy XV vuelve con más fuerza que nunca, destacando el tratamiento de las partículas y los efectos de la magia, la iluminación general, o elementos tales como el agua o la niebla. Es un juego muy vistoso que aprovecha de una forma más que adecuada el potencial de PS5... A pesar de que su rendimiento podría ser algo mejor. El juego cuenta con tres modos distintos de rendimiento: dos centrados en la calidad gráfica, y uno centrado en la tasa de frames por segundo. Y aunque en los dos primeros el juego no deja indiferente a nadie, es con el tercero con el que recomendaría jugar, pues es el que ofrece más estabilidad. 

Por último, a nivel sonoro nos encontramos una BSM creada por Bear McCreary, quien ya nos deleitó con las partituras de las últimas entregas de la serie God of War. Y aunque no nos encontremos con un trabajo a la altura, el juego sí que consigue presentar temas espectaculares que casan a la perfección con el universo de Athia. Las actuaciones son realmente buenas, destacando especialmente a la protagonista y a Cepo.

 

Conclusión: Un exclusivo interesante, pero que podría haber sido mejor

Forspoken es, a todas luces, un juego interesante. Con un sistema de combate profundo y un sistema de movimiento absolutamente adictivo, Forspoken peca de tener una historia floja y un diseño de mundo arcaico, que no innova dentro de un género que ya se siente algo quemado. Quizá no es el gran exclusivo que muchos ansiaban, pero esto no hace que el juego no merezca la pena: su alto valor de producción demuestran el gran trabajo que hay detrás del título, y ante todo, es un juego muy divertido. Si os interesa probar algo nuevo en cuanto a manejo del personaje, dadle una oportunidad, pues no os decepcionará. 

7.8
Recomendado
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Sinopsis
Guía a Frey en un viaje inolvidable para encontrar el camino de vuelta a casa desde el impresionante mundo fantástico en el que ha aparecido inexplicablemente. Desentraña los misterios de Athia mientras Frey recorre el catastrófico Desgarro y aprende a dominar un poder extraordinario.
Pros
El mundo de Athia es realmente interesante, y su lore está bien construido
La exploración es genial, todo gracias a sus maravillosas mecánicas de movimiento y parkour
Su sistema de combate va de menos a más, y funciona a las mil maravillas
Gran apartado visual y gran BSO
Contras
La historia, los diálogos y la protagonista son realmente flojos
El diseño del mundo abierto es flojo y arcaico
Hay problemas de rendimiento