[Análisis] Krom Kayle

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Krom es una marca bien conocida por aquí con un catálogo variado y creciente día a día. Hoy, queremos centrarnos en hablaros de sus nuevos cascos, los Krom Kayle. En esta ocasión, la compañía apuesta por la comodidad y lo consigue. Si queréis saber más sobre ellos, no dejéis de leer aún.

Características

  • Ergonómicos e inmersivos: Disfruta de todos los matices y niveles sonoros gracias a la alta sensibilidad de sus altavoces de 50 mm, los cuales te proporcionan una excelente calidad de sonido y un óptimo aislamiento. Además, los auriculares Krom Kayle han sido diseñados para ofrecerte la máxima comodidad durante largas sesiones gracias a sus almohadillas acolchadas y su diadema ajustable que se adaptan de manera suave a cada usuario.
  • Ilumina tu experiencia de juego: Los auriculares Krom Kayle están fabricados con materiales resistentes y flexibles, y cuentan con un diseño agresivo e innovador que contempla iluminación en 7 colores y efecto RGB flow para que experimentes una inmersión gaming absoluta durante tus sesiones nocturnas. Además, Kayle incorpora un micrófono flexible que registra un sonido completamente limpio y que podrás ajustarlo en diferentes posiciones según las necesidades de cada momento para que nada te desconcentre de la partida.
  • Control total e inmediato: Hazte con el control de tus Kayle gracias a sus controles de fácil acceso, ubicados en el auricular, para que puedas ajustar el volumen de los altavoces, mutear el micrófono y cambiar el color/efecto de la iluminación. Además, gracias a su extenso cable mallado (210 cm) podrás tener gran libertad de movimientos durante el juego y disfrutar de tus Kayle durante mucho tiempo ya que este trenzado los hace más resistentes al roce y al desgaste propio del uso.

Especificaciones técnicas

Auriculares:
  • Diámetro: 50 mm
  • Frecuencia de respuesta: 20 Hz – 20.000 Hz
  • Impedancia: 32 Ohm +/- 15%
  • Sensibilidad: 108dB +/- 3dB
  • Compatibilidad: PC, PS4 (estéreo)
  • Conexión: USB
  • Longitud del cable: 210 cm
  • Dimensiones: 190 x 230 x 110 mm
  • Peso: 385 g
Micrófono:
  • Directividad: Omnidireccional
  • Frecuencia de respuesta: 50 Hz – 10.000 Hz
  • Sensibilidad: -48 +/- 3dB
  • Impedancia: ≤ 2.2k Ohm

Unboxing

Los Krom Kayle vienen el packaging habitual, una caja de cartón blando decorado con los colores asociados a la marca, negro y naranja, pudiendo distinguirse en el frontal una imagen del producto, donde se destacan entre otras cosas, la marca y el sello RGB lights, que a buen seguro habréis visto ya en otros productos.

En los laterales aparecen reflejadas algunas de las bondades de los auriculares de Krom, no obstante, el grueso de información aparece en la parte trasera, donde se concentran las características en nueve idiomas diferentes, las especificaciones técnicas, la compatibilidad, contenido del paquete y requerimientos para el uso. Asimismo, puede verse un croquis del apartado donde se destacan las diferentes zonas que lo conforman.

 

Una vez abierto el producto, se disponen ante nosotros los Krom Kayle (concretamente su diadema), encajados en un cartón naranja en el interior de la caja. Acompañándolos, hay una pequeña guía rápida de instalación, aunque ya os adelanto que tampoco es fácil perderse con estos cascos como para necesitarla.

 

Krom Kayle

Exteriormente, los Krom Kayle presentan un diseño sencillo pero elegante, con un cuerpo y micrófono completamente de color negro, a excepción de la parte exterior de las orejeras, donde puede verse el logo de la compañía, que, como bien habréis adivinado, se iluminará una vez enchufemos los cascos al ordenador.

En esta ocasión, Krom ha apostado por una diadema en suspensión realmente cómoda y que se adapta gracias a su diseño a la cabeza del usuario, algo que yo particularmente, puesto que esta banda de piel sintética favorece el poder utilizar los Kayle durante horas sin que tu cabeza tenga que sufrir por ello. Justo en la parte superior a la banda, hay dos estructuras de aluminio que esta se mantenga donde debe. Este diseño puede hacer que pierdan en robustez y fijación, pero te hacen ganar en ergonomía y confort.

Las orejeras circulares de diseño circumaural cerrado de los Kayle, son grandes en tamaño, algo que siempre me ha parecido maravilloso, y es que, nunca he sido demasiado partidario de esas orejeras que no cubren completamente el oído. La almohadilla interior, está generosamente rellena y recubierta, al igual que la banda de la cabeza, de piel sintética. Nuevamente y sumado a lo mencionado anteriormente sobre la banda, es fácilmente visible que la compañía buscaba crear un producto cómodo, y os garantizo que lo consigue con creces. Lo único negativo de esto, es que en verano vais a pasar calor, pero cuando llegue el frío seguramente lo agradezcáis.

Los controles, que no son muchos puesto que se limitan a una rueda para subir y bajar el volumen, así como un botón para silenciar el micrófono, están ubicados en la orejera izquierda de los cascos. Igualmente, el propio botón de muteo sirve para cambiar el color de la iluminación, siempre y cuando lo mantengamos presionado unos segundos (para modificar el micro bastante con una pulsación rápida) A mi juicio y para los que me hayáis leído en alguna ocasión ya lo sabréis, es un acierto posicionarlos aquí, puesto que te ahorras colocar una consola de control en medio del cable, uno de esos armatostes que dan la sensación de estar ante un producto de dudosa calidad y que molestan más que ayudan.

En la orejera izquierda se concentra todo, y es que, también está aquí ubicado el pequeño y flexible micrófono. Tristemente, el micrófono va adherido a la orejera, por lo que, aunque solamente quieras utilizar los Krom Kayle para tumbarte cómodamente a escuchar música, no podrás quitarlo para evitar que te moleste. El micrófono tiene un led que cambiará entre naranja o apagado según esté activo o silenciado.

El cable de más de dos metros que sale desde la orejera izquierda es igualmente muy resistente, aunque viendo el mallado de hilo de nailon es algo que salta rápidamente a la vista. El cable termina en un cable USB 2.0 dorado que irá directamente conectado a nuestro ordenador. Sorprende igualmente, lo livianos que son los Krom Kayle, dado que sus orejeras podrían hacernos pensar otra cosa, aunque claro, teniendo en cuenta la construcción elegida para la cinta, por aquí es normal ganar en ligereza.

El sonido en general es bastante decente, emitido con claridad y destacando los graves y medios, pero siendo algo más flojos al hablar de los bajos. El sonido envolvente 7.1. es igualmente correcto ofreciendo un sonido posicional envolvente, que hace bien su labor sin ser nada espectacular. Asimismo, al ser las orejeras tan grandes, ofrecen cierta insonorización exterior. A modo de resumen, puedo afirmar sin titubear que los Krom Kayle cumplen siempre y cuando tengamos en cuenta la gama de precio en la que nos estamos moviendo.

Software

Los Krom Kayle disponen de un software propio que puede descargarse fácilmente desde la página oficial del producto. Este programa, al igual que el diseño general y las prestaciones de los auriculares, recuerdan a otros cascos que tuvimos la oportunidad de reseñar hace poco, los Rage X40 de Ozone (excepto en el diseño de la banda).

En la pantalla principal al instalar el software, aparecen cuatro perfiles diferentes para guardar nuestras configuraciones, así como la posibilidad de trastear con un ecualizador compuesto por cinco bandas. En la siguiente pestaña, se pueden elegir entre los cuatro efectos ya preestablecidos que ofrece Krom (cine, baño, sala y pasillo). La tercera pestaña permite configurar la ganancia del micrófono, mientras que la última, permite configurar las opciones de los efectos 7.1 virtuales.

 

Conclusión

Los Krom Kayle son una propuesta realmente interesante a un precio bastante accesible, cuyas virtud principal es su comodidad, a la que por supuesto, hay que sumar la iluminación RGB y una calidad de sonido más que decente para cualquier uso que deseemos darles, sea escuchar música, ver una película o jugar.

¿Podrían mejorar algo? Por supuesto, ¿y qué producto no? De poder mejorar algo, me gustaría poder quitar el micrófono o al menos, que fuese retráctil para apartarlo cuando no vaya a utilizarlo. Los bajos o la posibilidad de configurar algo más la iluminación, podrían ser otros buenos puntos de partida.

Kalas

Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.

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