[Análisis] Penny-Punching Princess

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Hoy os vengo a hablar de Penny-Punching Princess, título de NIS America, longeva compañía de videojuegos japonesa de la que os hablábamos hace poco, y que a buen seguro os sonará. Mi compañero aludía en su análisis de The Witch and the Hundred Knight 2, a un toque muy personal de la marca, un sello Made in NIS bastante inconfundible en algunas de las mecánicas de sus juegos, pero sobre todo, en en el apartado audiovisual. Después de haber tenido el placer de jugar a algunas de sus obras, aunque estoy en cierto modo de acuerdo, creo que esa identidad propia se está difuminando un poco, y entendedme, me refiero al plano gráfico. No hace mucho os hablé de The Longest Five Minutes, un título de estilo retro 8 bits; mientras que The Witch and the Hundred Knight tiene un marcado tono anime para sus personajes, al menos durante las secuencias conversacionales, que personalmente me encantan; por otro lado, tenemos The Silver Case, la serie de títulos detectivescos con un mayor acercamiento al estilo de dibujo occidental, de un tono más serie y oscuro; finalmente y prosiguiendo con el tono más lúgubre, no puedo dejar de mencionar a Yomawari, saga que vino a romper un poco más este molde, con ese arte tan bonito que casi parece dibujo a mano. Podría proseguir con Birthdays the Beginning o el futuro Liar Princess and the Blind Prince, pero creo que la idea ha quedado clara, y tampoco es menester aburriros antes de comenzar si quiera con el análisis per se. ¿Comenzamos?

¿Tienes dinero? Entonces tienes poder

Penny-Punching Princess es básicamente una crítica al capitalismo en toda regla. La historia nos habla de una época pasada donde el poder lo era todo, y los monstruos gobernaban con puño de hierra gracias a un tirano que se hacía respetar mediante el miedo, al menos, hasta que el héroe de turno se alzó y acabó con todo esto. Como en la vida misma, el fluir del tiempo es inevitable, y los valores de la gente cambian, y et voilà, ¡ha llegado el capitalismo, y está llamando a la puerta!

Ahora la balanza cambia, el poder entendido como fuerza física, ya no es poder, ahora el dinero es poder, es justicia, lo es todo. En esta preciosa era, puedes ser un don nadie muerto de hambre, que mientras consigas amasar una buena fortuna, esto cambiará, puesto que con dinero puedes derrotar a cualquiera, y es que, ya lo decía Francisco de Quevedo en su famosa frase “Poderoso caballero es Don dinero”.

El nombre del título está fantásticamente escogido, ya que tenemos una princesa cuyas principales armas son sus puños y el dinero. Y hablando de la princesa, ¿qué pinta en todo esto? Bueno, según cuentan las historias era una joven de buen corazón, pero cayó en desgracia debido a la deuda que contrajo su padre, que le costó sus tierras y su familia. Ahora, nuestra amiga busca venganza por lo que le sucedió a su padre, y quiere pagarle con la misma moneda a la corrupta familia dominante, los Dragoloan.

Tus puños y tu cartera, los mejores aliados

Las armas con las que va equipada nuestra protagonista, no son otras que sus puños y una calculadora para hacer uso del dinero. No os dejéis engañar por la pequeña princesa, ya que es capaz de repartir unos golpes envidiables, contando con unos golpes más rápidos y flojos, otro que le permite cargar su puño para golpear con mayor dureza, y un empujón para desplazar a los enemigos más cercanos. Además de esto, tiene algún que otro ataque especial como puede ser rodearse de fuego y embestir contra lo que tenga por delante, o lanzar algún tipo de magia, que puede usarse ocasionalmente. Para terminar con el combate cuerpo a cuerpo, aunque no puede defenderse como tal, puede rodar para intentar evitar los ataques.

El punto más interesante del juego reside en la calculadora que porta la princesa en su mano. Pero antes de meternos de lleno en eso, debéis saber que para poder darle uso tendremos que ir consiguiendo dinero por las diferentes pantallas por las que pasemos. Este puede conseguirse golpeando enemigos y derrotándolos, así como en los cofres que hay repartidos por el escenario. De hecho, cuando peleemos contra los monstruos, llegará un punto en el que les hagamos un break, quedando unos segundos inconscientes, momento que podemos aprovechar para tocar al enemigo en la pantalla táctil y ver como deja caer unas cuantas monedas, que nunca están de más.

Bueno, ya tenemos dinero, ¿ahora qué? ¡Es el momento de darle uso a la calculadora! Este magnífico instrumento nos permite a cambia de una módica cantidad, poder comprar (literalmente) enemigos, haciendo que desaparezcan del combate para que nosotros podamos convocarlo y usarlo en contra de sus compañeros, normalmente soltando un ataque hasta en 2-3 ocasiones y marchándose. Por supuesto, el coste de los minions no es igual para todos, no es lo mismo comprar un esqueleto de 100 monedas, que un hermoso dragón de 500 monedas, ya que el daño que inflige uno no lo hace el otro ni de casualidad.

No solamente podemos “fichar” a nuestros contrincantes, ya que los escenarios están plagados de trampas que debemos sortear, pero que también podemos adquirir siempre y cuando tengamos batería en la calculadora y efectivo disponible. Esto es posiblemente lo que más me ha gustado, y es que ver como una rueda de pinchos o un cañón por los que acabas de pagar, golpean a los monstruos tocando un solo botón, hace mucho más fácil nuestro camino hasta el final de la fase.

Otra de las mecánicas que ofrece la calculadora, son los conocidos como “Coin miracles”, mediante los cuales podemos introducir una cantidad de dinero en la calculadora, y pedirle al Dios gatuno del dinero, Zenigami (un Maneki Neko en toda regla, también llamado ese gato del chino que mueve la patita hacia arriba y abajo). Estos milagros pueden salvarnos de más de un aprieto, bien recuperando nuestra salud, lanzando una brutal tromba de meteoritos contra los enemigos, haciendo de nuestra princesa una gigante, o incluso, librarnos de un Game Over siempre y cuando podamos costearlo. Lo que nos lleva a lo siguiente, ¿hay algo más maravilloso que el dinero? La respuesta es NO, al menos en este juego.

Los diferentes escenarios son pasilleros y es imposible perderse en ellos, puesto que siempre hay una flecha que nos indica hacia donde debemos ir en cada momento. ¿Mi consejo? No le hagáis caso a la flecha, el juego premia la exploración, puesto que las zonas que visitamos están llenas de cofres con dinerito y otras cosas chulas que esperan ser conseguidas, y ya os adelanto que nuestra amiga la flecha no os va a llevar por esos senderos. Por cierto, además de los enemigos y las trampas, podemos pagar por abrir unos círculos de sanación para recuperarnos en momentos críticos, y por abrir algunas puertas, que suelen llevar a algún premio interesante.

Hogar, dulce hogar

Cuando no estemos invirtiendo nuestro tiempo en darle mamporros a los enemigos o sometiéndoles a nuestra voluntad gracias al omnipotente dinero, seguramente estaremos pasando el rato en nuestro ruinoso castillo, en el cual tenemos algunas que otras cositas que podemos toquetear para llevar a cabo mejoras, que os cuento en detalle más abajo.

Hola de nuevo. Vamos a comenzar hablando del “Workshop”, un lugar fantástico donde podremos crear armaduras para nuestras protagonistas. Para poder crearlas vamos a necesitar dos cosas, una básica y que seguramente os sorprenda a todos, dinero; y la otra, enemigos y reliquias, y es que aquello que compremos en los escenarios, se viene con nosotros a nuestro reino (enemigos y artefactos, es decir, trampas, puertas y portales de salud), puesto que ya que hemos pagado, ¿cuantos más seamos en el reino mejor, no? Es por tanto recomendable que intentéis hacer un buen uso del dinero en los escenarios y vayáis comprando todo lo que podáis, aunque seamos sinceros, despilfarrar es muy divertido y aunque no hubiese dicho esto, seguramente lo haríais igual, aunque al menos ahora tenéis una justificación para ello. Por cierto, habilidades especiales que podemos usar en batalla, algo que siempre está bien tener en cuenta a la hora de crear y equipar una u otra.

Otra de las cosas que podemos llevar a cabo en el “Workshop” es construir estatuas a Zenigami (el maldito gato codicioso) y que nos otorgarán puntos de habilidad, aunque para crearlas nos hace falta material, el mismo que para las armaduras. Estos puntos de habilidad sirven para subirle las estadísticas (HP, ataque, defensa, etc) a la princesa y a Isabella, algo que nos vendrá genial para ir aguantando los envites de los enemigos y las trampas.

Por útlimo, tenemos un apartado llamado “Control Center” donde podemos ver a nuestros residentes, es decir, enemigos y reliquias que hemos convertido en súbditos mediante el buen dinerito. Podemos incluso ver detalles sobre estos como, una pequeña descripción, el coste de reclutarlos, y el número de usos que podemos darle si los adquirimos en una fase. La opción final, “System”, sirve para guardar o cargar la partida, tocar algunas opciones del juego, y poco más.

Apartado audiovisual

Gráficamente, hay dos vertientes. Cuando está teniendo lugar alguna conversación en el juego, que suele ser antes de entrar al escenario, y los personajes aparecen una estética mucho más pixelada; y otra que es la que se desarrolla dentro de los escenarios, mucho más refinada y simpaticona. Destacaría los sprites, me gustan los gestos que hace la princesa, la cara de concentración que pone cuando saca la calculadora, o los momentos en los que empieza a golpear. Los enemigos y trampas que he podido ver hasta ahora han sido muy variados, aunque este juego no está exento de algo muy habitual, y es el reciclado de monstruos, cambiando el tamaño entre dragones, o los colores entre otros que parecen unas cebollas.

En el apartado sonoro, no puedo decir más que me ha parecido correcto, puesto que no hay ningún tema en concreto que haya despertado en mi interés alguno, más allá del simple acompañamiento que representan. Por otra parte, la voz del narrador me ha sorprendido, es la típica voz potente y épica que me suena haber escuchado ya en algún otro sitio. Los efectos sonoros, como los porrazos que suelta la princesa o el sonido al coger dinero, están bien trabajados. Hay una cosa que desde el minuto 1 me ha dejado un poco frío, y es que en los textos hay algunas letras que quedan horribles, como la w o la m, ya que mientras todo parece estar en negrita, esas no, y sobresalen un montón.

A modo de consejo, me gustaría contaros que tras probar el título tanto en modo portátil como con la consola insertada en el Dock, me ha quedado claro que este es un juego para ser jugado de la primera forma, básicamente porque como ya he mencionado, la calculadora es un instrumento indispensable para nuestro éxito. El caso, es que si jugamos de forma portátil, para usar este artilugio necesitaremos la pantalla táctil, mediante la cual introducimos la cantidad de dinero necesaria y aceptamos, algo sencillo y que podemos hacer con cierta soltura. Ahora imaginad que mientras estáis en una pequeña zona llena de enemigos y trampas, tenéis que moveros mientras usáis la cruceta del mando para ir buscando los números en la calculadora… es tremendamente complicado ir moviéndote con el mando, mientras buscas los números en la cruceta, si además quieres esquivar o golpear mientras lo haces, así como aceptar la cantidad en la calculadora.

Conclusión

Penny-Punching Princess es un Beat’ em Up divertido que nos propone algo sencillo, diversión directa y sin rodeos gracias al poder del dinero, que nos proporciona una cantidad de opciones interesantes durante nuestra travesía. La jugabilidad es rápida y adictiva, y la dificultad va escalando conforme vamos avanzando. Pero hay que tener en cuenta que no hay nada más aparte de entrar a una fase, darte de ostias y comprar cosas, y repetir el proceso, amén de pasar alguna vez por el castillo, lo cual puede hacer que la experiencia se vuelva repetitiva más pronto que tarde.

Tal y como está planteado, para mi es un juego de uso portátil que te invita a encender la consola, jugar un par de fases, guardar y dejarlo con afán de retomarlo luego, puesto que las fases se pueden hacer en 10-15 minutos a lo sumo.

De todas formas, me cuesta recomendar el juego por su precio de salida (39,99€), igual que me costó hacerlo con The Longest Five Minutes. Igualmente, si estáis interesados no lo dudéis, aunque yo personalmente me esperaría a una oferta que lo rebajase a la mitad de su precio actual.

 

Análisis - Penny-Punching Princess

Distribuidora: NIS America

Sinopsis: ¡En un mundo gobernado por el capitalismo, el dinero es el rey! Utiliza el dinero que recojas para sobornar enemigos para que luchen por ti, activar trampas mortales, y cuando todo lo demás falla, aplastar todo lo que se oponga ante ti con tus puños! Lucha en tu camino y acumula tesoros para tomar cargo de la poderosa familia Dragoloan y recuperar su reino!

  • 6/10
    Historia - 6/10
  • 8/10
    Jugabilidad - 8/10
  • 8/10
    Gráficos - 8/10
  • 6/10
    Sonido - 6/10
7.0/10

Kalas

Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.

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