[Análisis] The Dark Pictures: The Devil in Me

Fecha de Lanzamiento
18/11/2022
Distribuidora
Bandai Namco
Plataformas
PlayStation 5, Xbox Series, PlayStation 4, Xbox One y PC
Versión Analizada
Steam
Parece mentira, pero hace ya más de tres años dio inicio lo que es conocido a día de hoy como The Dark Pictures Anthology, una serie de videojuegos centrados en el desarrollo de historias de terror de toda índole. Esta iniciativa corre a cargo de Supermassive Games, el estudio británico que revolucionó el género del terror y el ámbito de la narrativa ramificada en la industria gracias al excepcional Until Dawn, título exclusivo de PlayStation 4 desarrollado en conjunto con la mismísima Sony. Era precisamente gracias al enorme éxito de este título que el equipo inglés pasaba de ser trabajar en títulos menores a ponerse manos a la obra con títulos de mayor escala y presupuesto. A fin de cuentas, el estudio, compuesto por veteranos de la industria, había trabajado hasta el momento en productos menores como el contenido descargable de LittleBigPlanet o en juegos de dispositivos menores como el PlayStation Move o el olvidadísimo Wonderbook. Por este motivo, desde el lanzamiento de Until Dawn este estudio decidió dedicarse en cuerpo y alma al desarrollo de títulos de terror que expandieran aún más la fórmula que les había llevado al éxito. Sin embargo, a pesar de las buenas ventas y de la genial recepción crítica del título antes citado, Sony decidió no volver a contar con ellos, al menos por el momento, y menos aún se plantearon hacerse con el estudio. Supermassive quedaba libre, y comenzó su viaje para colaborar con otras grandes distribuidoras.

Por supuesto, la marca Until Dawn no se quedó parada. Se lanzaron varios juegos en realidad virtual, pero el equipo británico pronto descubrió que la fórmula no encajaba con esta clase de juegos. Era hora de volver a las aventuras interactivas de terror, y por este motivo decidieron aliarse con Bandai Namco para desarrollar una propuesta única en la industria: The Dark Pictures, una antología de juegos de terror que, al más puro estilo de series clásicas del horror como Alfred Hitchcock Presenta o Cuentos de la Cripta, contarían historias únicas con ambientaciones y personajes variados a través de un mismo narrador. La idea es, sin lugar a dudas, interesante, y ha dado pie a juegos que, sin ser tan sorprendentes como Until Dawn o el reciente The Quarry (desarrollado en conjunto con 2K), han conseguido hacerse un hueco en el corazón de los jugadores. La anterior entrega de la serie, House of Ashes, abandonaba el terror un poco para centrarse más en la acción, lo que dejó un sabor agridulce en muchos jugadores. Como respuesta directa a esto, el equipo inglés presenta ahora The Devil in Me, la última entrega de la primera temporada de esta antología que pone al terror como el auténtico protagonista. Dejamos a un lado a los demonios y toda clase de criaturas espectrales para adentrarnos en los seres más oscuros y malvados: los asesinos en serie. ¿Estará a la altura esta nueva entrega? ¿Habrá mejorado con respecto a sus antecesores? Veamos qué tal ha salido el juego en el análisis completo, que podéis leer a continuación.

 

Dadle la bienvenida al señor Holmes

Como os comentaba en la introducción, The Devil in Me se aleja mucho del terror fantástico para sumergirse en el género del slasher y de las casas encantadas, acercándose mucho a la figura real de H. H. Holmes, conocido por ser el primer asesino en serie de la historia de los Estados Unidos. Así, la introducción del juego nos traslada hasta el siglo XIX, cuando una joven pareja decide hospedarse en el Castillo Holmes, la enorme fortaleza del terror edificada por el propio Holmes debido a su incesante necesidad de acabar con la vida de cualquiera que se le pusiera por delante. Esta nos ayuda a visitar la complejidad detrás tanto de este edificio como de la mente de este diabólico asesino, capaz de construir los más enrevesados artificios con el fin de cumplir con el asesinato de cientos de personas. Su oscuridad ha atraído, con el paso de los años, a una enorme cantidad de personas interesadas en conocer más acerca de su historia. Se han escrito libros y se han realizado series al respecto. Y ahora, ha llegado el turno del equipo de Charlie Lonnit, un veterano director de televisión desesperado por reflotar su más reciente programa de investigación paranormal. Estando ante las cuerdas, tanto Charlie como el resto del equipo decidirán aceptar la invitación de un misterioso sujeto que les asegura poder visitar una réplica exacta del hotel del Dr. Holmes, en donde se guardan muchos de los objetos que pertenecían a esta lunática estrella del asesinato. Sin embargo, nada más llegar las cosas comienzan a ponerse extrañas: los maniquíes parecen seguirles con la mirada, hay una extraña persona que ronda el lugar y el hotel parece tener vida propia. Pronto descubrirán que el mal no murió con el Dr. Holmes, y que todo puede salirse de control cuando menos lo esperan.

Como podéis observar, nos encontramos con una historia mucho mas arraigada en la realidad, que presenta una conexión directa con una figura real tan interesante como la del Dr. Holmes. Lo cierto es que el juego no ha podido llegar en mejor momento, pues nos encontramos ante una ola de interés enorme por los asesinos en serie gracias al lanzamiento de la serie de Jeffrey Dahmer y al desarrollo de una centrada en la figura de, precisamente, H. H. Holmes. El tratamiento de las figuras antagonistas (que, como comprenderéis, no desvelaré para evitar spoilers) resulta realmente interesante, y aunque se tocan muchos de los clichés del género, consigue funcionar muy bien al dotarles de una personalidad muy marcada y distintiva. Es como en Scream: se tocan abiertamente ciertos clichés, pero consiguen funcionar debido a que la obra habla precisamente de esto. Y sí, el juego no consigue plasmar esta idea tan bien como la cinta de Wes Craven, pero resulta igualmente interesante su ejecución. El plantel de personajes principales, aunque algo más pequeño de lo que esperaba, acaba funcionando realmente bien. Su reducido número permite que, a lo largo de sus poco más de 5 horas de duración, podamos ahondar mucho en sus relaciones y en sus personalidades, conociéndolos bien desde primera hora. De nuevo, se tocan muchos clichés pero están bastante bien llevados, por lo que el casting de personajes no acaba aburriendo. Y sí, algunas decisiones tomadas en la historia son algo predecibles y repetitivas, pero seamos justos: la historia del juego está muy bien tratada, mejor que la de otros juegos de la compañía. Ah, y que os quede claro: en ciertos puntos asusta mucho más que sus predecesores.

 

¿Quiénes sobrevivirán a la masacre?

Pero si por algo resultan interesantes los juegos de Supermassive es por sus ramificaciones, y este título no iba a ser la excepción. En The Devil in Me tendremos que estar constantemente atentos a lo que ocurre, ya sea para tomar la decisión que más se apegue a nuestra forma de jugar o para reaccionar en el momento adecuado. A fin de cuentas, un mal movimiento o una mala decisión nos podrán llevar a perder a un personaje, y salvo que este no te caiga especialmente bien… Lo ideal es que sobrevivan todos a la experiencia. Así, resulta muy interesante la forma en la que el juego busca hacernos culpables de cómo se desenvuelven los acontecimientos de la historia, destacando en este sentido a la figura del Conservador, quien nos guiará y nos incitará a conocer más y más sobre el destino de los personajes. Ya os decía que la historia me ha resultado bastante convincente, pero… ¿Qué hay de las ramificaciones de la historia? Pues lo cierto es que he disfrutado bastante de estas, a pesar de que su número es, cuanto menos, limitado. Me habría gustado elegir más y, en general, interactuar más con los personajes y con el entorno, pero cuando hay elecciones importantes se nota mucho su peso. La brújula moral nos ayudará en todo momento a conocer la situación de los personajes que controlamos, y el hecho de que estemos cambiando constantemente entre personajes no me ha molestado, pero sí que es cierto que esto hace que no todos los personajes tengan en la historia el mismo peso.

Lo que no me ha gustado nada es el control de los personajes, que es excesivamente tosco y pesado. No costaba nada hacer un sistema de control más sencillo y cómodo, pero este nos insta, directamente, a avanzar más rápido para poder dejar de mover al personaje. Lo siento, pero tras un par de horas jugando ya había aborrecido el tener que manejar a los personajes. Tampoco se ha aprovechado mucho el hecho de que cada personaje cuente con habilidades únicas (Charlie puede abrir ciertas cerraduras, Kate puede relajarse y concentrarse, y Erin puede registrar sonidos), ya que solo se usan estas en un par de ocasiones contadas. Hay que tener en cuenta que ningún personaje es fijo, por lo que no se podían arriesgar a colocar puzles que requirieran sí o sí las habilidades de ciertos personajes a partir de ciertos puntos en la trama. Al menos, el ritmo del juego es bueno y no termina de cansar en ningún momento. Simplemente, le habría sentado de escándalo un mayor mimo en lo jugable.

 

Un reparto de lujo

Donde también le habría sentado un mayor mimo es en el apartado gráfico, pues aún sigo sin entender lo que ha pasado. Teniendo en cuenta que los juegos de Supermassive siempre han destacado por contar con apartados gráficos cautivadores y fotorrealistas, aquí nos encontramos un claro paso atrás que destaca para mal debido a las rígidas expresiones faciales de sus personajes y a los movimientos algo robóticos que estos muestran. Los escenarios no están todo lo pulidos que deberían, y aunque elementos tales como ciertos efectos o la iluminación sí que se sienten como de nueva generación, el resultado final se queda por debajo de lo visto anteriormente en el estudio. Además, en lo técnico el título también sorprende de forma negativa: me he encontrado algún que otro bug, y la optimización en PC está poco trabajada.

El reparto de personajes está muy bien casteado, y me ha gustado especialmente la elección de Jessie Buckley. Por último, en lo sonoro encontramos un doblaje más que decente, que aunque presente puntos algo flojos (especialmente en la introducción), lo cierto es que se acaba desarrollando de forma adecuada. Las voces del elenco principal están bien elegidas, y mantienen un buen nivel a lo largo del juego. La banda sonora no está nada mal, y aunque no destaca especialmente cumple su función.

 

Conclusión: Una entrega algo superior, pero problemática

The Devil in Me es una experiencia de terror realmente divertida, que funciona especialmente bien gracias a su buen elenco de personajes, su genial ambientación y su siempre adictivo juego de supervivencia. Sin embargo, el título deja que desear en lo referente a las novedades jugables, al manejo del personaje y al apartado gráfico, que parece haber dado un paso atrás con respecto a los juegos anteriores. No es el mejor título de la compañía ni de lejos, pero esto no quita que no sea una obra muy entretenida.

 

7.5
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Sinopsis
Un grupo de realizadores de documentales recibe una misteriosa invitación a una réplica moderna del «Castillo de los asesinatos» del asesino en serie H. H. Holmes. Pero, nada más llegar, descubren que los están observando y manipulando, y de repente se juegan mucho más que la audiencia...
Pros
Buena historia, que os tendrá pegados a la pantalla
El casting de personajes funciona muy bien, al igual que las ramificaciones de la historia
Su iluminación es genial
Su doblaje, que es de calidad
Contras
En lo jugable fracasa estrepitosamente, y el manejo de los personajes es muy malo
En lo gráfico es un paso atrás
Necesita de algo de pulido en lo técnico