[Análisis] The Thaumaturge

Fecha de Lanzamiento
04/03/2024
DISTRIBUIDORA
11 bit studios
PLATAFORMAS
PC
VERSIÓN ANALIZADA
Steam
11 bit studios es una de esas compañías interesantes, y es que la empresa de desarrollo y distribución de videojuegos afincada en Varsovia fundada en 2010, dispone en su haber de algunos de los mejores títulos de los últimos años del panorama independiente, como This War of Mine o Frostpunk, también ha lanzado Moonlighter, Children of Morta o, más recientemente, The Invincible, el juego desarrollado por Starward Industries basado en la novela del escritor Lem Stanisław, del que os hablé en este en análisis. Ahora, 11 bit studios lanza The Thaumaturge, la obra de Fool’s Theory, una desarrolladora quizás poco conocida a nivel general, pues su único videojuego desarrollado enteramente es Seven: Enhanced Edition, aunque han servido de apoyo a otras desarrolladoras en títulos como Baldur’s Gate 3, Outriders y Gord, por proporcionar algunos ejemplos. Asimismo, están involucrados de forma directa en la creación del remake del The Witcher original (bajo la supervisión creativa de CD PROJEKT RED, claro está).

 

Mística demoníaca en la Varsovia de principios del siglo XX

The Thaumaturge nos pone en la piel de Wiktor Szulski, un taumaturgo y… Bueno, vamos por pasos, ¿qué es exactamente un taumaturgo? La RAE dispone someramente que es «persona que practica la magia», mientras que wikcionario arroja la siguiente información en base a los orígenes de la palabra: «Del griego clásico θαυματουργός (thaumaturgós), de θαῦμα (thaûma, «maravilla») y -ουργός (-urgós, «que hace»)». Es decir, el taumaturgo es un «ejecutor de taumaturgia; hacedor de milagros.» El problema es que, posiblemente debido a nuestra herencia cristiana, es fácilmente asumible que los milagros son algo que suele ir íntimamente ligado a los poderes celestiales, ¿no? Bueno, con afán de indagar un poco más y sin ser Wikipedia mi web favorita para buscar información, sí que arroja una definición de la taumaturgia mucho más interesante y amplia, a saber:

Taumaturgia (de las palabras griegas θαῦμα ‘milagro’ ‘maravilla’ y ἔργον ‘trabajo’) es la capacidad y la actitud de realizar prodigios,​ fenómenos considerados sobrenaturales o más allá de las capacidades humanas, por parte de un agente al que se considera extraordinario, como un mago o un santo, o incluso un rey (toque real)… La intervención divina (milagros) o demoníaca suele ser la interpretación cristiana de los fenómenos vistos como taumatúrgicos, que en sus inicios en el cristianismo primitivo derivaba del sincretismo religioso helenístico.

Lo más interesante de esta última información, es que se habla de «intervención divina o demoníaca», y es que, los Salutor, compañeros del bueno de Wiktor Szulski, parecen estar mucho más cerca de lo segundo que de lo primero. De hecho, los Salutor que el taumaturgo emplea están inspirados en criaturas demoníacas de folclores menos explorados, como el eslavo o el turco, amén de reinterpretaciones de antiguo dios paganos; una mezcla de lo más explosiva, ¿verdad? Bueno, volviendo a la historia, Wiktor Szulski, nuestro protagonista, se ve obligado a regresar a Varsovia después de ser ayudado por Rasputín, un místico con fama de hacedor de milagros inspirado en el famoso Grigori Yefímovich Rasputin, que consigue sanar el vínculo de Wiktor con Upyr, el principal Salutor de nuestro protagonista.

Poco antes de partir de vuelta a su ciudad natal, Wiktor recibe la noticia de que su padre, con el que mantenía una relación «complicada» (por llamarlo de alguna forma), ha fallecido. Así pues, después de darle su último adiós al ya difunto cabeza de familia y juntarse con su hermana y su tío, se pasa a la lectura de la herencia, una en la que, contra todo pronóstico, el varón de la familia hereda el grimorio de su padre que, después de su muerte en trágicas circunstancias, parece haber desaparecido. Ahora, Wiktor tiene el objetivo de dar con este libro negro, por lo que tendrá que moverse por las tumultuosas calles de una Varsovia que, bajo el yugo del Imperio ruso, consigue juntar a un crisol de gentes de múltiples orígenes, ideas y credos que, a veces, chocan entre sí. En su búsqueda, Wiktor conocerá a diferentes personas que, de una u otra forma, han conocido e interactuado con su padre, lo cual le llevará a descubrir que el padre de la familia Szulski estaba involucrado en diversas actividades. Y hasta aquí puedo leer. Asimismo, nuestro protagonista aprovechará para someter a varios Salutors con la ayuda de su inestimable compañero Rasputín.

Durante el desarrollo de la historia, es posible escoger entre diferentes opciones conversacionales que, podrán o no estar desbloqueadas obedeciendo a diversos criterios. Por ejemplo, encontrar información en forma de objetos previamente que puedan servir para conducir dicha conversación por ese derrotero, o incluso, que nuestros niveles de orgullo (sí, Wiktor porta una marca de orgullo vinculada a Upyr). Asimismo, las investigaciones pueden ir vinculadas a diversos tipos de percepciones propias de un taumaturgo, como ya veremos a continuación, por lo que su nivel condicionará también en este aspecto. Igualmente, la elección de unas y otras opciones durante las conversaciones puede conllevar que otras se cierren en el futuro debido a nuestro comportamiento. Con todo esto en mente, las conclusiones a las que puedan llegarse a lo largo de una partida pueden ser diferentes a la siguiente, lo cual añade un interesante valor de elección y rejugabilidad. ¿Te dejarás dominar por tu orgullo alimentando tu marca o adoptarás la mesura como método para el diálogo? Forjarás tu propia historia según tus decisiones y cómo lidies con dichas consecuencias.

 

Entre investigaciones y combates se mueve la cosa

A nivel de jugabilidad, The Thaumaturge divide el grueso en dos ramas bien diferenciadas, a saber: investigación y combates. La primera vertiente es la que nos lleva de un punto a otro siguiendo la trama, desplazándonos a pie o por transporte por las diferentes zonas del mapa de Varsovia en un intento por arrojar algo de luz al misterio de nuestra herencia desaparecida. Así pues, mediante la observación a base de interactuar con todo lo que puedas, conseguirás información necesaria para llegar a conclusiones que guiarán el hilo argumental de las conversaciones. En ocasiones, no serás capaz de interactuar con determinados elementos si el nivel de algunas de las percepciones de Wiktor es demasiado bajo, dichas percepciones asociadas a los Salutor son las siguientes: corazón, mente, acto y palabra. Es posible potenciar estas percepciones mediante puntos de habilidad (que a su vez mejoran las habilidades de combate de Wiktor y sus Salutors) que se obtienen al interactuar con distintos elementos (sean o no trascendentales, es aconsejable interactuar con todo lo interactuable, pues proporciona experiencia que granjeará dichos puntos) y en los combates. No te preocupes si te sientes perdido, pues en su rol de taumaturgo, Wiktor puede hacer uso de la percepción, una magnífica habilidad que te guiará para dar con las personas u objetos importantes relacionados con la investigación en curso. De vez en cuando, es también posible manipular a la gente gracias a las habilidades mágicas de Wiktor al más puro estilo Geralt de Rivia en The Witcher.

Hablando ahora del sistema de combate, me viene a la memoria un comentario en uno de los vídeos de YouTube del juego que hablaba de The Thaumaturge como un «Persona eslavo», y si bien podría haber algo de parecido (desde luego más que a Pokémon como algún otro apuntaba), tampoco diría yo que llega a tanto, aunque obviamente comparte más con la franquicia de Atlus que con la de Game Freak y The Pokémon Company. El título de Fool’s Theory utiliza un sistema de combate por turnos con barras de prioridad al más puro estilo JRPG, por lo que según el ataque o habilidad utilizado, tardarás más o menos tiempo en realizarlo (siendo generalmente los más potentes los que más tardan, amén de aplicarse también a los Salutor). Así pues, tendrás que entremezclar las habilidades de taumaturgo de Wiktor y las de sus diferentes Salutor que podrás cambiar a placer durante el combate según la situación, ya que cada uno tiene suficientes elementos diferenciadores como para sentirse completamente diferente al anterior, por lo que el enfoque puede cambiar dependiendo de los rivales que haya enfrente nuestra. Por supuesto, el objetivo es el clásico, reducir la salud de los enemigos a cero y sobrevivir al intercambio de puñetazos, rajas y disparos que el bueno de Wiktor vaya recibiendo en el transcurso de la pelea.

No estamos ante un mero intercambio de puñetazos al estilo de una pelea de bar (aunque a veces pueda parecerlo), entra también muy en juego la estrategia, por lo que no todo es afectar a la salud del rival, sino que a medio-largo plazo, puede ser mucho más interesante intentar dañar la concentración del enemigo para anular completamente su próximo golpe, además de dejarlo expuesto a un durísimo ataque por parte de Wiktor o Upyr, que son los que aprovechan especialmente este estado de incapacidad en los rivales. Por otro lado, hay que cuidarse también de la alteración de estados, que acostumbra a ser potencialmente negativa y, generalmente, positiva en los contrarios. Wiktor puede infligir sufrimiento en sus enemigos, lo cual restará salud de estos al final de cada turno, asimismo, Bukavac, otro Salutor, es capaz de exprimir mucho mejor sus habilidades cuantos más contrarios estén inmersos en ese estado negativo. Por otro lado, es posible eliminar los efectos potenciadores haciendo uso de un Salutor determinado que variará según el rasgo activo en cuestión. Así pues, durante el combate se invita activamente a ir cambiando entre los distintos Salutor al más puro estilo Persona. ¡Ah! Por cierto, no es posible utilizar objetos durante el combate, por lo que habrá que intentar reponer la salud sobre la marcha con diferentes habilidades (Upyr suele ser bastante útil para mantener la salud de Wiktor en niveles seguros)

Combates hay muchos, de hecho, puede que incluso demasiados para el gusto de algunos que vengan más por la propuesta narrativa que por esa otra vertiente, no obstante, es lo que hay. Los más interesantes, son aquellos en los que Wiktor debe enfrentarse a un Salutor salvaje, con el fin de «domarlo». Si bien la realidad es que no llegas a confrontarlo directamente, ya que su presencia es meramente testimonial en el fondo de la escena a esperas de lanzar algún estado alterado negativo al final del turno, el enfrentamiento contra varias oleadas de sombras a la vez llega a ser desafiante y extenuante (y además queda realmente bonito en pantalla, tampoco vamos a engañarnos). Hablando de dificultad, The Thaumaturge dispone de tres tipos de dificultades, a saber: historia, equilibrado y desafío; por tanto, si ves que todo se pone un poco cuesta arriba (u os aburre tanto combate), no dudéis en modificar la dificultad escogida inicialmente. Y como me imagino que os lo estaréis preguntando, ocho son los Salutor que hay disponibles en el juego.

 

Un cóctel explosivo de violencia, alta sociedad, magia oscura y más

Sin duda, lo más atractivo de The Thaumaturge es su ambientación y toda esa mística que rodea a la propuesta, desde la parte histórica, ubicada a principios del siglo XX en una Varsovia bajo el yugo del Imperio ruso, dejando así entrever ese ambiente de tensión e inseguridad constante entre unas y otras facciones; hasta aquella ligada a la aparición del mítico Rasputín y los Salutor, principal pilar de esta interesante propuesta. Gráficamente, el juego se ve bastante bien en su vista isométrica con Unreal Engine 5, especialmente en cuanto a los escenarios se refiere, con una magnífica iluminación y unas buenas texturas. El problema viene con los personajes, especialmente en las caras y aquello relacionado con la barba y el pelo, cuando se enfocan como elemento principal en la cámara durante, por ejemplo, una conversación. Igual pasa con los trajes. Aquí es donde se deja notar un poco más la naturaleza de producción de bajo-medio presupuesto. No obstante, los Salutor cuentan también con un diseño espectacular que resalta especialmente durante las batallas.

Acompañando en la labor de dar vida a este llamativo escenario de The Thaumaturge, está la música, influenciada en gran medida por la música popular de la época, y es que, en ese sentido Fool’s Theory ha llevado a cabo toda una labor de investigación sobre melodías polacas, judías y rusas, que se entrelazan y fusionan en esta experiencia. A esto hay que añadirle que, pese a nivel de voces el juego esté únicamente en inglés, dispone de interfaz y subtítulos al español.

Aparte de que visualmente cumpla mejor o peor según el momento, The Thaumaturge tiene todavía algunos problemas que requieren de un poco de pulido, uno o dos parches post-lanzamiento que vayan corrigiendo los errores que todavía están presentes. Entre ellos, algún que otro texto sin traducir (jugando un español hay un tutorial que está completamente en… ¿polaco? Diría que sí), símbolos de programación asociados a cosas como las cursivas o las negritas que no parecen haberse implementado bien (de ahí que sigan presentes junto al texto) o pantallas de tutoriales que se quedan más tiempo del debido. Asimismo, no es raro que durante las peleas haya público alrededor y, bueno… algunos se mantienen completamente estáticos mientras que otros se mueven, lo cual deja un resultado un poco raro. Ya digo, no son grandes problemas que hagan injugable esta experiencia ni muchísimo menos, son cositas por aquí y por allá, algo que posiblemente se pueda arreglar con cierta facilidad.

 

Conclusión

The Thaumaturge es una interesante propuesta que brilla especialmente por su ambientación histórica y su componente sobrenatural demoníaco ligado a los Salutor y los poderes de Wiktor Szulski, su protagonista. Investigaciones y combates a partes iguales en la Varsovia de principios del siglo XX consiguen hacer de este un título atractivo que, si bien posiblemente no vaya a granjearse una fama mayúscula ni mucho menos, pueda acabar convirtiéndose en una de esas joyitas de culto con el tiempo para cierto grupo de jugadores. Obviamente y como suele pasar siempre, habrá jugadores con los que no logrará conectar, especialmente con aquellos que busquen opciones más directas y, ¿por qué no decirlo? Con menos conversaciones, decisiones y en definitiva, horas de lectura. Sea como fuere, considero que, después de un buen puñado de horas y pese a que todavía haya que limar algunas asperezas a medio pulir, la obra de Fool’s Theory y 11 bit studios merece cierto grado de reconocimiento.

8.2
RECOMENDADO
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Sinopsis
Los taumaturgos disponen de un don que es a la vez una carga, y esto lo sabe perfectamente Wiktor Szulski, nuestro protagonista, que se ve obligado a regresar a las ajetreadas calles de Varsovia para resolver unos asuntos familiares. El don de la taumaturgia también podría considerarse un asunto familiar, ya que lo comparte con sus antepasados. La taumaturgia ha marcado la vida de Wiktor, ligada a la búsqueda de seres de otros mundos y sus anfitriones. Solo los taumaturgos pueden someter a estos seres, conocidos como salutors, para acceder a secretos ocultos en el alma humana y hablar con la oscuridad, y Wiktor es plenamente consciente de que todos tenemos nuestros demonios...
Pros
Su ambientación histórica y su componente sobrenatural demoníaco son sus principales atractivos
La toma de decisiones en las conversaciones y nuestras investigaciones conducirán a diferentes resultados
Cada Salutor es diferente al anterior, lo que invita a cambiarlos y modificar nuestra estrategia durante los combates
Contras
Diversos errores que todavía están sin pulir
Gráficamente hay margen de mejora en cuanto a los personajes se refiere