[Artículo] De crisálida a mariposa, tributo a Isao Takahata

[Artículo] De crisálida a mariposa, tributo a Isao Takahata

Esta noche brillará una estrella más en el cielo. Isao Takahata ha fallecido hace apenas unas horas, dejando a sus espaldas un legado junto a Hayao Miyazaki, que será recordado en la historia de la animación por aquel género único del que solo con echar un vistazo sabías quienes eran los autores, marcando la infancia (y no tan infancia) de muchas personas, y convirtiéndose en un icono de nuestra generación.

Hoy, muchos estamos de luto, y en GaminGuardian queremos conmemorarle haciendo un repaso por su vida, y como aquel muchacho de una ciudad llamada Ujiyamada revolucionó la industria del anime.

Isao nació en la ciudad de Ujiyamada, (desde 1954 llamada Ise) en la prefectura de Mie un 29 de octubre de 1935, viviendo una infancia mas o menos tranquila debido a los tiempos que corrían. Una de las experiencias mas duras de su infancia fue cuando, con 9 años, un 29 de junio de 1945 sobrevivió a un ataque aéreo del ejercito americano en la ciudad Okayama.

Con el paso del tiempo vería una película francesa que marcaría su vida: Le Roi et l’Oiseau (El rey y el pájaro), cuya animación le intrigó y le animo a que años mas tarde, tras acabar la carrera de Literatura Francesa en 1959 en la Universidad de Tokyo, se presentara como asistente de dirección en Toei Animation, bajo la consigna de «Si se trata de animación, puedo hacer algo interesante también». Diez personas se unieron a la compañía ese año, haciendo mas complicado su deseo de alcanzar el puesto de Director en algo relacionado con las animaciones. Tras una recomendación de su instructor, Yasuo Ōtsuka, y mucho esfuerzo logro su debut con Hols: Prince of the Sun, el cual logró… ser todo un fracaso, lo que causó que el equipo fuera desplazado a otro proyecto. Tras ver que sería imposible una promoción, decidió marcharse con Yōichi Kotabe (Super Mario, Pokémon) y Hayao Miyazaki para hacer la parte animada de Pipi Calzaslargas. Para llevarlo a cabo, se fueron a un estudio llamado «A Production» (También conocido como Shin-Ei Animation), creada por su jefe Daikichiro Kusube. Cuando ya estaba todo preparado lo que se encontraron fue que, en su viaje a Suecia, se toparían con la negativa del creador Astrid Lindgren.

Al volver y con sus esperanzas hundidas, tras algún tiempo, lograron un acuerdo con Yasuo Ōtsuka, debido a que un anime que se estaba llevando a cabo estaba teniendo una baja aceptación del público. En dicho acuerdo, sus nombres no aparecerían en la animación y simplemente aparecería «Un grupo de directores».
Así fue pues como nuestro particular protagonista ayudó a que Lupin III siguiera adelante a partir del episodio siete hasta el final de la primera temporada, teniendo un público bastante significativo. A pesar de todo, en la segunda temporada dejó su participación en la serie, siendo Miyazaki quien se encargó.

En 1971, Zuiyo Enterprise invitó a Kotabe, Miyazaki y Takahata a dirigir la animación de la serie Heidi. Estos aceptaron y el resultado fue el éxito mundial bajo el nombre de «Heidi, la chica de los Alpes«. Tras esto, dirigió dos obras que también tendrían renombre mundial: «Marco, de los Apeninos a los Andes» y «Ana de las Tejas Verdes«.

En 1985, él y Miyazaki  se independizaron y formaron Studio Ghibli, en el cual dirigió La tumba de las luciérnagas (1988), considerada por muchos una de las obras maestras del cine animado japonés, Recuerdos del ayer (1991), Pompoko (1994), Mis vecinos los Yamada, (1999) y El cuento de la princesa Kaguya (2013).

También colaboró en otros proyectos como Nausicaä del Valle del Viento (1984), El castillo en el cielo (1986), y Nicky, la aprendiz de bruja.

Su vida ha acabado hoy 5 de abril de 2018 en un hospital de Tokyo debido a problemas del corazón.

Por ello no nos gusta pensar que se ha marchado para dejarnos un gran legado, preferimos pensar que, al igual que él en su juventud vio Le Roi et l’Oiseau y dejó en él el sueño de la animación, sus obras han sido capaces de dar a luz a miles de personas en las que se mantiene su espíritu y cariño a este pequeño mundo, el cual aun vivirán generaciones capaces de apreciar su arte. Nunca te olvidaremos, maestro.

Me guste o no, una oruga primero debe vivir como una crisálida antes de convertirse en mariposa. Quizás recuerdo esos días porque estoy pasando por una etapa de crisálida

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