
El calendario cambió de de dígito hace muy pocos días (algunos todavía estamos intentando terminar de procesar el pasado año), pero la resaca de un 2025 espectacular para el género metroidvania todavía se siente en el aire. Dejamos atrás un año que será recordado por hitos como el finalmente lanzado (y real) Hollow Knight: Silksong, la elegancia artística de Ender Magnolia: Bloom in the Mist o la sorpresa jugable de Constance. Con el listón así de alto, cualquier nuevo aspirante que llegue en estos primeros compases de 2026 tiene la difícil tarea de destacar en un mercado que rebosa calidad y propuestas consolidadas. Es en este contexto exigente es donde aterriza Kotama and Academy Citadel, intentando hacerse un hueco con una mezcla de acción frenética y estética anime que busca enamorar a quienes aún tienen hambre de mapas laberínticos y secretos por descubrir.
Así pues, Kotama and Academy Citadel emerge en la escena independiente como una propuesta ambiciosa del estudio Atomstring Games (un desarrollador de videojuegos con sede en China que se estrena con esta obra) en colaboración con 2P Games (distribuidores de, entre otros, videojuegos como Sultan’s Game, Hungry Lamb, Immortal Life), intentando hacerse un hueco en el saturado mercado de los metroidvania. Presentado con fuerza durante el Tokyo Game Show 2025, el título busca diferenciarse no solo por su estética sci-fi vibrante, sino por fusionar la exploración laberíntica 3D con un combate hack and slash técnico y elementos de simulación social propios de un JRPG escolar, todo ello aderezado con una estética al más puro estilo anime. Es una mezcla arriesgada que apunta alto, tratando de casar la soledad de la exploración con el bullicio de una academia de élite.
La carrera por la cima en la Academia Carmel
La narrativa de Kotama and Academy Citadel nos transporta a la Academia Carmel, una utopía futurista donde la tecnología punta y la magia conviven en un equilibrio inestable. En este ecosistema, la meritocracia es absoluta: rige la ley del más fuerte y el estatus social se decide por la capacidad de combate. Todo gira en torno a la inminente celebración del centenario de la institución y la elección de la nueva Carmel Star, el título de prestigio definitivo que otorga poder absoluto sobre la ciudadela.

Aquí entra en juego Kotama, una misteriosa estudiante de intercambio que llega con una mochila cargada de secretos y una constitución física «fluida» única. Lejos de ser una simple turista, decide lanzarse de lleno a la competición, desafiando a las élites estudiantiles mientras desciende a las profundidades de la ciudadela. Lo interesante de su viaje es que no es solitario: la academia está poblada por un elenco de estudiantes excéntricos con sus propias agendas. El juego introduce un sistema social donde ayudarles, resolver sus problemas o ganar su lealtad no es solo contenido secundario, sino que influye directamente en el desarrollo de la trama y en el destino final de la academia, pues, a fin de cuentas, es preciso granjearse los votos de la máxima cantidad posible de estudiantes de cara a las elecciones.

Explorando mientras el tiempo avanza
La estructura base de Kotama and Academy Citadel es la de un metroidvania 3D clásico: un mapa interconectado lleno de biomas temáticos (desde laboratorios asépticos de alta tecnología hasta academias de arte surrealistas repletas de trampas mortales) que se van abriendo a medida que desbloqueas habilidades. Kotama no solo salta y corre; su naturaleza fluida le permite adquirir poderes de desplazamiento únicos, como transformarse en líquido para atravesar rejillas o realizar dashes invencibles para cruzar peligros.

Por supuesto y como es habitual en el género, el diseño de niveles fomenta el backtracking inteligente, escondiendo atajos, tesoros y rutas alternativas detrás de paredes ilusorias que solo se revelan con las herramientas adecuadas. Así pues, Kotama and Academy Citadel esconde secretos esperando a ser descubiertos por los jugadores más curiosos. Desde zonas que requieren una dosis de habilidad extra en relación a las distintas habitaciones por las que irás pasando obligatoriamente para avanzar en la historia (sí, es exactamente lo que piensas, zonas cargadas de pinchos que requieren de saltos y habilidades milimétricamente estudiadas tras varios momentos de prueba y error), hasta lugares inaccesibles hasta conseguir cierta habilidad. Mejoras para el escudo de Kotama (que es básicamente su salud), recursos para mejorar las armas de Kotama con nuevas habilidades o más daño, Memocards que hacen las veces de potenciadores equipables y, por supuesto, un largo etcétera de coleccionables relacionadas con el lore del juego. Y claro está, ayudar a personajes secundarios es imprescindible para hacerse con los votos para optar a ser la Carmel Star, por lo que no dudéis en rebuscar a conciencia por el mapa (ojo, en el mapa se señalan los puntos clave para avanzar, pero os aconsejo desviaros en busca del contenido secundario si queréis optar a conseguir el Final Verdadero)

Por último, Kotama and Academy Citadel introduce una capa de tensión extra con su mecánica temporal. Cada sala nueva que visitas hace avanzar un reloj interno, y el paso del tiempo tiene consecuencias tangibles: al caer la noche (a partir de las 22:00), la academia se vuelve hostil. Los enemigos se endurecen, los patrones de los jefes se vuelven más agresivos, pero a cambio, las recompensas y el botín mejoran sustancialmente. Este sistema de riesgo/recompensa te obliga a planificar tu ruta: ¿te conviene volver a la base y usar una estación de rebobinado (Rewind Station) para resetear el día y jugar seguro, o prefieres aprovechar la noche para farmear recursos raros a costa de tu supervivencia? Es una dinámica que mantiene la exploración fresca y estratégica.

Fluidez letal y técnica
En el enfrentamiento directo, Kotama and Academy Citadel abandona la pausa para abrazar la velocidad y la técnica de un hack and slash. Kotama dispone de un arsenal versátil compuesto por tres armas principales: la Lanza-Paraguas (que permite flotar y atacar a distancia), el Látigo-Martillo (ideal para control de masas y daño pesado) y la Hoja Líquida (rápida y letal). El juego te anima a cambiar entre las distintas armas disponibles al vuelo para adaptarte a los distintos tipos de enemigos, creando una danza ofensiva constante donde machacar botones rara vez es la solución.

La profundidad real del sistema reside en las mecánicas de «estado». Al golpear a los enemigos, los cubres de Chronofluid, marcándolos con puntos de detonación (Detonation Points). Usar ataques pesados en este estado rompe su postura, dejándolos vulnerables y abriendo la puerta a combos cinematográficos. A esto se suma un sistema defensivo exigente basado en el parry perfecto: bloquear en el último instante no solo anula el daño, sino que activa un tiempo bala (bullet time) que te permite castigar con precisión al rival. Por ende, tendrás que prestar atención a las gamas de colores asociadas a los ataques de los rivales, ya que, mientras que un brillo naranja previo a un ataque te asegura la posibilidad de un parry con su ventana de apertura para el contraataque; el color rojo se encarga de señalar que estás ante un ataque imposible de parar, por lo que esquivarlo será tu única opción (dash mediante, por ejemplo). Dado que Kotama es frágil y curarse cuesta dinero (Luminite), dominar estas mecánicas no es opcional, sino vital para sobrevivir a los jefes y élites que pueblan la academia.

Entre lo «Kawaii» y lo Letal
Visualmente, Kotama and Academy Citadel entra por los ojos gracias a una dirección artística vibrante que abraza sin complejos la estética anime. Los modelos 3D de los personajes, especialmente el de Kotama y el resto de compañeras ligadas a la escuela y demás candidatas, están detallados con mimo, destacando por unas animaciones fluidas que dan mucha vida al movimiento y al combate. Hay un claro énfasis en el diseño de las chicas, que combina uniformes escolares futuristas con armas sobredimensionadas y toques de sci-fi, buscando ese equilibrio entre lo adorable y lo peligroso.

El juego no rehúye cierto componente de fanservice (con especial énfasis en los muslos y el trasero, aunque sin olvidarse de los pechos, muy a lo GODDESS OF VICTORY: NIKKE), evidente en algunos diseños de vestuario «reveladores» y en las poses de las protagonistas durante las secuencias de diálogo o ataques especiales. Lejos de desentonar, este estilo encaja con el tono ligero y a veces exagerado de la academia, recordando a muchas producciones de anime de acción donde el espectáculo visual y el carisma de las heroínas son tan importantes como la trama. Los retratos de diálogo estilo visual novel terminan de redondear una presentación que sabe exactamente a qué público quiere conquistar. Por supuesto, esto supondrá para algunos una alegría y para otros un impedimento terrible que sirva de excusa para tacharlo de una posible lista de intereses… Bueno, yo me limito únicamente a mencionar su existencia.

A mi pesar, lamento señalar que Kotama and Academy Citadel no dispone de textos en español… aunque hablando de un título independiente es algo que puede llegar a entenderse perfectamente, puesto que no hablamos de Square Enix y Octopath Traveler 0, por ejemplo. Lo que sí me parece más sangrante es que no haya ninguna actuación de voz que acompañe a los momentos conversacionales, y cuando digo ninguna es ninguna. Ni en chino, ni en japonés, ni en inglés, nada de nada. Coincidiréis conmigo en que esto carece de sentido en cualquier tipo de juego, prácticamente, pero pesa todavía más en un título de estética anime en el que, claramente, se ha puesto un gran empeño en el diseño de personajes. ¿Por qué no complementar esos diseños con unas voces acordes?

Conclusión
Kotama and Academy Citadel es una grata sorpresa para los amantes del género. Consigue fusionar la exploración metroidvania con un combate técnico muy satisfactorio, todo envuelto en una estética anime llena de personalidad. Su sistema de tiempo y las interacciones con las demás chicas de la academia dan una capa de profundidad extra que lo distingue de la competencia. Si te atrae su propuesta visual (y, claro está, no te molesta la presencia de cierta cantidad de fanservice o incluso lo consideras algo positivo, lo cual es también totalmente respetable) y buscas un reto ágil donde la habilidad manda, la escalada hacia la cima de Carmel es una aventura que merece la pena.

Kalas
Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.
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[Análisis] Constance
KalasDic 13, 2025