[Análisis] Keystone: Norteamérica

Tiempo de juego
40-90 minutos
Edad
10+
Editorial
Arrakis Games
Lanzamiento
14/07/2022
Número de jugadores
1-4
Diseñadores
Jeffrey Joyce, Isaac Vega
Género
Puzle
Cuando se trata de juegos de animales mi trabajo es siempre probarlos y analizarlos porque son de los que más me gustan en general para disfrutar un buen rato de sus ilustraciones. En esto da en el clavo Keystone: Norteamérica, el debut como diseñador de Jeffrey Joyce junto con el veterano Isaac Vega, al que conocemos por juegos como Dead of Winter o Forgotten Waters.

Arrakis Games ha decidido traer el juego en nuestro idioma a nuestro país y él tendremos el papel de biólogos que quieren conservar la flora y la fauna de Norteamérica, con mecánicas de tipo puzle y mucho ojo a la hora de juntar a los animales.

 

Componentes

Los componentes mayoritarios en Keystone son las cartas. Tendremos muchísimas cartas llenas de un arte increíble con animales y flora que encantará a niños y mayores y que nos enseñará un poco más de las especies, incluyendo si están protegidas, en peligro de extinción, etc. Creo que aprender sobre fauna y flora nunca fue tan entretenido como ahora.

Las cartas que encontramos en el juego son de tamaño 70×70, es decir, cuadradas, algo que no suele verse mucho en los juegos de mesa pero que para las mecánicas que tiene este título, vienen muy bien. Si las queréis enfundar, las marcas principales de fundas tienen este tamaño por lo que no tendréis que preocuparos.

También llama la atención los componentes de la variable en solitario, ya que cuenta con su propio libro de aventuras para ir descubriendo la historia y con sobres sellados con nuevas cartas para dar más emoción a las partidas.

A continuación os dejamos una lista de todos los componentes:

  • 4 tableros de jugador
  • Cartas
    • 8 cartas comodín
    • 154 cartas de especie (2 de cada)
    • 10 cartas de objetivo secreto
  • 1 libreta de puntuación
  • 1 cuaderno de campo (modo solitario)
  • 10 losetas de habilidad
  • 66 fichas de investigación/historia
  • 6 sobres sellados
  • 80 fichas de sinergia
  • 1 indicador de primer jugador
  • 1 marcador de tiempo
  • 1 ficha de tiempo

Las fichas de cartón de las que se compone el juego tienen buena calidad y un grosor aceptable. Todas ellas son de doble cara mostrando diferentes dibujos según su lado, de modo que aprovechemos mejor el cartón y fastidiemos un poco menos el medio ambiente, que es de lo que se trata el juego.

En general, el juego viene bien producido y la calidad de los materiales es perfecta, por lo que no hay ninguna queja en este ámbito.

 

Jugando en multijugador

La primera forma en la que podemos jugar a este Keystone es en modo multijugador, es decir, todos contra todos. Podremos jugar hasta cuatro personas y nuestro papel es el de crear ecosistemas a través de combar distintas especies entre si para, al final de la partida, ser los biólogos con más puntos de la partida.

En nuestro turno, solo habrá dos cosas que podremos hacer. La primera es coger una carta de las seis disponibles boca arriba en el centro de la mesa. En principio, tendremos que quedarnos con la que esté más a la derecha, si queremos otra, tendremos que usar fichas de sinergia, poniendo una encima de cada carta desde la derecha hasta que la que queramos coger.

Cada jugador tendrá su tablero de 4×4 con cuadrículas que tendremos que rellenar con cartas de especies. Cada carta tiene un número del 1 al 5 y uno o varios símbolos a la izquierda y la derecha de la carta. A la izquierda encontramos los hábitats en los que vive la especie, y es importante fijarnos en ellos porque para crear un ecosistema válido los animales tienen que compartir el mismo hábitat. Si la carta tiene varios símbolos de hábitat, bastará con que comparta al menos uno con el resto del ecosistema. Además, el ecosistema debe llevar un orden numérico, ascendente o descendente, sino, tampoco será un ecosistema válido. En la parte derecha de la carta encontramos otros símbolos que son importantes para la puntuación final y que explicaremos cuando hablemos de las cartas de objetivo.

Como ejemplo, si tenemos en nuestra primera columna cuatro cartas del 2 al 5, y todas tienen el hábitat de bosque, se considerará un ecosistema válido. Al final de la partida, recibiremos un punto por cada carta en el ecosistema, que se multiplicará por el número de símbolo de llave que haya en el propio ecosistema. Este símbolo es uno de los que puede haber a la derecha de la carta. Apuntaremos la puntuación en el hueco correspondiente de la libreta de puntuaciones según la fila y la columna.

Cuando coloquemos una carta, recibiremos fichas de sinergia, tantas como hábitats coincidan con las cartas de alrededor de la que acabamos de poner.  Como podéis observar, esto de crear ecosistemas es una tarea ardua y complicada. Por eso en el juego existen unas cartas de comodín. Las cartas comodín tienen cada una un hábitat pero el número tiene un símbolo de brújula. Tendremos que hacer coincidir el hábitat del comodín con las cartas del ecosistema, pero en cuanto al número, puede ser el que nosotros queramos, facilitando así un poco la labor de crear los ecosistemas. El comodín puede tener un valor para la puntuación de columna y otro diferente para la de fila, según nos convenga. Para conseguir una carta de comodín, tendremos que pagar 10 fichas de sinergia.

La otra acción que podemos hacer en nuestro turno es la de usar una habilidad. En cada partida se usarán 5 losetas de habilidad al azar que se colocarán por su lado blanco. En estas losetas, encontramos diferentes acciones que nos serán útiles durante la partida o la puntuación. Una de las cosas que podremos hacer con las habilidades es colocar fichas de investigación en nuestros ecosistemas. La habilidad nos pedirá que coloquemos una o más fichas de investigación en cartas con símbolos o hábitats concretos, si tenemos varias cartas que cumplan el criterio, nosotros podremos decidir en cual ponerla.

Las fichas de investigación darán, cada una, un punto más a los ecosistemas de los que sean parte, por lo que merece la pena usarlas en la medida de lo posible, llevando un ritmo adecuado entre coger cartas y usar habilidades.

Existen otras habilidades como coger fichas de sinergia, mover cartas, robar cartas boca abajo para quedarnos con una, etc. Cuando la habilidad esté por su lado blanco, solo podremos hacer una habilidad y le daremos la vuelta a su lado amarillo, que contiene una habilidad distinta. Si lo que queremos es hacer las habilidades amarillas, podremos hacer todas las que haya en el momento que decidamos hacer las habilidades, devolviendo todas a su lado blanco. Cuando esto pase, avanzaremos el marcador de tiempo una casilla. Si el marcador de tiempo llega al final, terminará la partida.

Otra forma de acabar la partida es que alguno de los jugadores termine su tablero entero de 4×4. Si esto pasa, se terminaría la ronda actual y se acabaría el juego, pasándose a la puntuación final.

A la hora de la puntuación final, a parte de los ecosistemas por filas y columnas como comentaba antes, también puntuaremos una carta de objetivo secreto que nos repartirán al inicio de la partida. Esta carta contendrá cuatro objetivos que, si los cumplimos, nos darán muchos puntos, por lo que merece la pena centrarse un poco en ello. Los objetivos son un número de símbolos concretos en una posición concreta, o un número de símbolos en general en el tablero en cualquier posición. Estos símbolos pueden ser de hábitat o alguno de los que hay a la derecha de las cartas, por lo que hay que estar atentos.

Esto es todo lo que hay que saber para jugar a Keystone en modo multijugador. Como veis, es un juego de mucha paciencia y visión espacial para hacer puzles y cumplir todos los objetivos que se nos encomienden, de modo que al final seamos los vencedores de la partida.

 

Jugando en solitario

Hay muchos juegos de mesa que se trabajan muy bien los modos en solitario, Keystone es uno de estos juegos. Nos encontramos con un diario de campo en el que podremos ver 20 desafíos distintos que habrá que hacer en orden para conseguir llegar al final de esta mini campaña que nos han preparado para que conozcamos aún más sobre la flora y la fauna del lugar.

En cada página encontraremos una tarea con una introducción histórica, donde nos contarán un poco de que va cada desafío y que es lo que está haciendo la persona que escribe el diario. Estas entradas son perfectas para entrar en ambiente y aprender un poco sobre todo lo que nos podemos encontrar en la naturaleza que se describe.

Luego tendremos una preparación del desafío. Cada uno de ellos tendrá una preparación diferente que dependerá un poco de lo que quieren que hagamos en el escenario. Esto nos lleva a las reglas especiales, habrá escenarios que las tengan y escenarios que no, estas reglas dificultarán un poco nuestro periplo de conseguir todos los desafíos, pero no hay que rendirse.

Por último, se nos dirá que tarea tenemos que cumplir para cumplir el desafío y pasar al siguiente. Por ejemplo, y para no hacer mucho spoiler, el primer desafío nos pide que terminemos el juego con 50 puntos al menos.

La forma de jugar, a no ser que haya reglas especiales, es la misma que en el modo multijugador.

Aunque es verdad que esta campaña está preparada para jugar en solitario, se puede jugar en cooperativo si así se quiere, pero se jugará con un solo tablero, turnándose para colocar cartas y hacer habilidades. Este modo está muy bien para jugar con la familia y los más pequeños de la casa, así también pueden aprender mientras los guiamos por las historias.

Durante los desafíos, pueden pedirnos que abramos una serie de sobres en orden que vienen sellados en la caja. Estos sobres contienen cartas de especies diferentes a las que vienen en el juego y tiene un sentido histórico que los abramos cuando nos pidan, por lo que es importante no dar rienda suelta a nuestra vena cotilla y no abrirlos antes de tiempo. Por si queremos repetir la campaña, al final del cuaderno de campo nos dicen que cartas venían en cada sobre, por si queremos volver a armarlos.

 

Conclusión

Keystone: Norteamérica es un juego para toda la familia donde disfrutaremos aprendiendo sobre la flora y la fauna y no podremos apartar los ojos de sus preciosas cartas ilustradas que llenarán de vida nuestro tablero.

Aunque en un principio puede parecer un juego sencillo en reglas, es cierto que nos propone un desafío bastante complicado a la hora de crear ecosistemas y tener una buena puntuación final, por lo que no es recomendable despistarse mucho de la partida o puedes cometer errores fatales que rompan tus ecosistemas.

En general, un buen juego al que le doy una puntuación de Zafiro o Meeple Mago.

(Si queréis conocer nuestra forma de valorar juegos de mesa, os dejamos aquí un enlace a nuestra política de reviews para comprender nuestro sencillo sistema de meeples)

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