[Análisis] Monster Hunter World: Iceborne (PC)

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Reconozco que mi relación con la popular franquicia de caza de monstruos de Capcom ha sido prácticamente inexistente hasta hace unos días, de hecho, cuando quise darle la oportunidad por primera vez en mi New 3DS, fue gracias a Monster Hunter Generations, título al que creo que no dediqué más de una hora de juego. Vivíamos en una época convulsa donde Nintendo acostumbraba a venderte todo utilizando una frase del tipo: “Si te gusta Pokémon, este te encantará” (extrapolable igualmente a Yo-Kai Watch, que se dejaba caer por nuestras tierras por aquel entonces).

Mi experiencia quedó lejos de ser satisfactoria por diversos motivos, el primero de ellos, tenía que ver con que me encontraba más perdido que un pulpo en un garaje. Me soltaban en una misión con límite de tiempo y una buena serie de ítems cuando apenas sabía blandir una de las muchas armas que me ofrecían. El problema, es que me sentí abrumado rápidamente. A esto, hay que sumarle que las pantallas de cargas entre zonas delimitadas dentro de un mismo mapa, al igual que el componente más centrado en el multijugador online que, por ejemplo, God Eater, me parecía menos atractivo como jugador que disfruta más de los títulos para una sola persona.

Ahora que vuelvo a reconciliarme un poco más con mi PC a la hora de jugar, la oportunidad para volver a Monster Hunter se presentaba gracias a Iceborne. Al contrario que en el caso de Generations, mi experiencia se podría resumir en: “vine buscando cobre y encontré oro” (a tenor de la frase ya habréis deducido que mi periplo fue mucho más placentero). Para que os hagáis una idea, mientras que en el de 3DS apenas dediqué una hora de juego hasta abandonarlo, World consiguió volverse suficientemente adictivo como para terminar su historia principal en cuestión de unos 10 días. Nada mal, ¿no?

 

La caza definitiva llega a PC

Mi intención es hablaros de Monster Hunter World: Iceborne en PC, aunque como mi compañero David ya os habló largo y tendido de las novedades que traía esta magnífica expansión en su versión de consola, intentaré que mi enfoque sea diferente en la medida de lo posible, hablando de mi experiencia con este y su funcionalidad en ordenador. Si queréis leer un análisis exhaustivo de su contenido, os dejo aquí el link.

Como ya sabéis, Iceborne añade una buena cantidad de contenido al juego base, desde el Arroyo de Escarcha, hasta nuevos monstruos y subespecies, misiones, y por supuesto, el Rango Maestro (con armas, armaduras y demás opciones). Aunque no soy muy amigo del contenido adicional, es justo reconocer que algunos se lo curran bastante más que otros a la hora de añadir novedades de pago. Iceborne, es similar al caso de Torna: The Golden Country; y es que, la cantidad de contenido presente en esta expansión justifica sobradamente el precio.

La transición del juego base a Iceborne, no siendo excesiva, se deja notar. De hecho, es posible que cazar tus primeros monstruos en Arroyo de Escarcha, te cueste más o menos lo mismo que dar caza a los dragones ancianos finales de World. Pronto, te das cuenta de que esa hermosa armadura y arma que has farmeado durante horas, que sienta tan bien a tu personaje y que se presentaba como lo mejor de lo mejor, queda relegada al baúl por una espada simple y una armadura básica de Iceborne forjadas con huesos o minerales simples. Cada uno se tomará esto con más o menos filosofía, pero particularmente, si Iceborne supone una aventura nueva en terreno inhóspito contra bestias más poderosas, el “reinicio” no me supone pesar alguno.

Al elevarse la dificultad con Iceborne, se acentuó uno de esos puntos negativos particulares que me llevaban a tener un interés nulo en Monster Hunter, la necesidad del multijugador en línea. Mientras que pasé por el juego base sin necesidad de lanzar una sola bengala, acabando con todos los monstruos por mi propia cuenta y sin necesidad de trampas o barriles explosivos, la cosa cambia en la expansión helada. Cuando llevas varios intentos dando caza a la bestia de turno aguantándole y golpeándole una y otra vez hasta que el tiempo toca a su fin, haciendo uso de drogas varias, trampas y barriles explosivos, caes en la cuenta de que igual esto queda fuera de tu alcance. Lanzar una bengala es sencillo, esperar por ayuda, no tanto. Desconozco si en consola sea igual, pero aquí las esperas hasta que alguien accede a ayudarte se hacen largas, muchas veces tenía que reiniciar la misión y volver a probar suerte esperando que alguien me echase una mano. Si a este tedio le sumas que, sobre todo los primeros días, el online iba y venía (dejándote en solitario en mitad de una partida en línea), la frustración se volvía cada vez más palpable.

Uno de los añadidos claros en esta versión de PC, es la opción de utilizar teclado y ratón para jugar. Al principio, no tenía demasiado claro si optar por el mando de Xbox One o por la dupla teclado y ratón. Tras probar ambos, finalmente y aunque tenía mis reticencias, me decanté por lo segundo, y confieso que fue más cómodo e intuitivo de lo que esperaba. El ratón permite golpear con el arma y utilizar la eslinga (esto último también es accesible mediante el teclado), así como navegar por nuestros objetos cuando estamos de expedición con la rueda de este. El teclado, permite acceder al resto de acciones. La navegación por los menús es rápida, y, además, se pueden crear atajos opciones para los ataques.

Las mejoras en la versión de PC están enfocadas casi en su totalidad al plano gráfico. Una de ellas es un pack de texturas de alta resolución que puede descargarse gratuitamente desde Steam (es necesario disponer mínimo de una GTX 1070 o AMD Radeon RX Vega56). Por otro lado, disponemos de una amplia variedad de opciones gráficas avanzadas, así como un framerate ajustable entre 30, 60 y sin límites. En cuanto a la resolución, puede alcanzarse hasta un máximo de 4K. A todo esto, se le suma el soporte de DirectX 12, la optimización para la funcionalidad FidelityFX CAS y el proceso de upscaling. Igualmente, se añade soporte las pantallas ultrapanorámicas (21:9).

El rendimiento en PC es en general bueno, y al igual que en World, los FPS mantienen el tipo bastante bien, aunque no permanezcan completamente fijos. Esto se deja notar, sobre todo, en las cinemáticas (algo que realmente nos afecta bien poquito, dado que no hay control sobre el personaje) y contra algunos monstruos puntuales, explosiones, fogonazos y similares. Pero, en cualquier caso, repito que el desempeño es más que correcto y al correr por el mapa, recoger materiales y pelear, la experiencia es satisfactoria. En cualquier caso, si Capcom decidiese prescindir en algún momento de DENUVO, posiblemente la optimización del juego experimentaría una mejora en este sentido.

Aunque no dispongas de un PC Master Race que te permita sacar el máximo partido a los 4K, la ristra de opciones gráficas que van desde mejorar las texturas de la nieve o el follaje, hasta el pack de texturas de alta resolución extra; no te apenes, puesto que el juego se ve maravillosamente bien incluso en ordenadores con configuraciones medias, amén de que muchas de estos extras gráficos no varían demasiado entre su máxima configuración y su opción anterior.

A todo esto, hay que sumarle que el contenido del juego os dará muchas horas de diversión y que, por supuesto, no faltarán actualizaciones y eventos que sirvan como excusa para que muchos cazadores vuelvan a coger su arma y se pongan manos a la obra. En este preciso instante, se celebra el segundo aniversario de Monster Hunter World con el festival de gratitud en Astera y el festival astral en Seliana, que añade una serie de misiones, materiales, armaduras y armas. Por si fuera poco, hace unos días, Capcom compartía el plan de actualizaciones de Iceborne de cara a este 2020.

 

Conclusión

Varios meses después, Iceborne por fin está disponible para los jugadores de PC, expandiendo así la caza a otra plataforma más. Esta versión ofrece todo lo que cabía esperar, añadiendo un interesante abanico de posibilidades en el apartado técnico, permitiendo así avanzar más en el plano gráfico de una expansión que ya cumple bien de por sí en este aspecto. Si os gustó el juego base y queréis sumar más horas de entretenimiento, no lo dudéis, puesto que, si World es el pastel, Iceborne es la guinda.

Análisis - Monster Hunter World: Iceborne

Distribuidora: Koch Media

Version analizada: Steam

Sinopsis: Descubre una nueva zona repleta de vida con un sinfín de monstruos proclives a atacarse en entre ellos, tanto por sus diversos lugares en la cadena alimenticia como por disputas territoriales. Vive una nueva experiencia de caza con la que utilizarás un entorno repleto de elementos interactivos. ¡Monster Hunter: World, el juego que te trajo un nuevo estilo de caza lleno de acción, está a punto de volverse mucho mayor con su nueva y gigantesca expansión, Monster Hunter World: Iceborne!

  • 7/10
    Historia - 7/10
  • 10/10
    Jugabilidad - 10/10
  • 9.5/10
    Gráficos - 9.5/10
  • 9/10
    Sonido - 9/10
9/10

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