[Primeras Impresiones] Dune: Spice Wars

Fecha de Lanzamiento
2023
GÉNERO
Estrategia
DESARROLLADORA
Shiro Games
DISTRIBUIDORA
Funcom
PLATAFORMAS
PC
En el lejano planeta de Arrakis hay dos cosas más importantes que los seres humanos: el agua, emblema de la prosperidad protegida por encima de la misma vida, y la especia, que envuelve como un manto a todo el planeta y que sirve como guía (espiritual y comercial) a todos sus habitantes, e incluso a parte del universo. Lo que de primeras parece un simple páramo perdido en la inmensidad de la galaxia acaba convirtiéndose en la joya de la corona del Imperio, y por la que dos familias reales (los Harkonnen y los Atreides) lucharán sin descanso. Esta es, en muy resumidas cuentas, la base sobre la que se desarrolla Dune, la novela escrita por Frank Herbert y publicada por primera vez en 1965 que revolucionó por completo el género de la ciencia ficción y su visión en el arte. Su historia, que no deja de estar inspirada en otras obras como el Hamlet de Shakespeare o en acontecimientos históricos como el colonialismo en África, creó una nueva visión, adulta y coherente, de las aventuras espaciales: traiciones, grandes planes, filosofías en alza, combates enormes… Todo tenía cabida en esta obra. Su éxito fue tal que no solo abrió el camino para un buen número de secuelas (5 canónicas escritas por Herbert, y muchas más escritas por sus descendientes que buscaban ofrecer una mayor visión de su universo), si no que además inspiró a otras grandes obras de la cultura popular: la visión más formal y solemne del espacio inspiró a George Lucas a la hora de confeccionar el universo de Star Wars, mientras que los juegos de traiciones y conspiraciones son clave en la concepción de Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin. Dune es la gran saga de ciencia ficción, aquella que por derecho propio ganó un estatus de leyenda en el género. Y, como es lógico, esto hizo que tarde o temprano surgieran diversos intentos para adaptarla a otros medios… Con mejor o peor resultado.

Dune es, sin duda, mi saga literaria preferida, y no os voy a engañar: he disfrutado mucho con las diversas adaptaciones que se han realizado de esta serie. Las películas son únicas, pues la de Lynch (el mejor director de cine que hay ahora mismo en activo) es un experimento onírico y contundente que, a pesar del destrozo realizado en el montaje, sigue manteniéndose firme como un pilar del sci-fi ochentero, mientras que la de Villeneuve, más reciente, se alza como un espectáculo íntimo y milimétrico que demuestra el buen hacer del director canadiense y catapulta a la franquicia a un nuevo nivel. Las series, bueno, han sido flojillas pero interesantes (la de Hijos de Dune no está TAN mal). Y los videojuegos… Han sido pocos, pero muy importantes. Si no me creéis, solo hay que mirar a Dune 2: Battle for Arrakis, juego que revolucionó y sentó las bases de la estrategia moderna, siendo un pilar clave del género. Con este historial es lógico que me emocionara cuando, durante los últimos Game Awards, salió a la luz un primer tráiler de Dune: Spice Wars, juego del que hoy tengo el placer de hablaros. Desarrollado por Shiro Games, mentes creativas detrás del genial Northgard y del curiosísimo Evoland, esta nueva entrega promete presentar una jugabilidad adictiva en la que la clave será hacerse con el control del planeta, derrotando a cualquier facción que se ponga en nuestro camino. Aunque el juego completo no estará disponible hasta dentro de un buen tiempo, ha sido a finales de abril cuando Funcom y Shiro Games han lanzado la versión de Acceso Anticipado, que permite disfrutar del principal modo de juego del título para así conocer sus mecánicas y sus apartados artísticos y técnicos. ¿Queréis saber qué me ha parecido el juego hasta el momento? ¡Pues podréis conocer mis impresiones en el análisis completo, que podéis leer a continuación!

 

Conocerán mi nombre, lucharán y morirán por él

Lo primero que deberíamos hacer es empezar hablando de la historia del juego, pero al estar en Acceso Anticipado aún no se ha habilitado este modo, por lo que no hay mucho que comentar al respecto. Al modo que sí podemos acceder es al de partida rápida, el modo principal del título en el que podremos competir por el dominio de Arrakis. Y es que esa es la premisa principal del juego: ambientado durante la primera mitad del primer título de la serie, podremos elegir jugar como la Casa Atreides, la Casa Harkonnen, los nativos Fremen o los contrabandistas con el fin de eliminar la influencia del resto de grupos sobre el planeta y alcanzar la hegemonía global. El camino para conseguir esto no será sencillo: no solo tendremos que obtener suficientes recursos, si no que también deberemos hacer frente a los problemas que plantea el inhóspito planeta. Y es que Arrakis es un lugar realmente peligroso, pues una mala travesía por el desierto puede hacer que acabes falleciendo por falta de agua, por una enorme tormenta de arena, o por acabar en las fauces de un enorme gusano de la arena. Lo cierto es que la ambientación está muy bien tratada, y se refleja de una forma muy interesante y divertida en lo jugable: tendremos que tener mucho cuidado a la hora de enviar los recolectores (enormes máquinas capaces de recoger especia) o a las tropas, debido a que cualquier ataque (tanto de enemigos humanos como de gusanos) puede ser inminente, además de que ciertos recursos como el agua o la especia escasean enormemente. Para obtenerlos, podremos construir ciertas instalaciones o comerciar con el resto de facciones, aunque eso sí, los precios variarán en base a la relación que tengamos con cada una de estas. También podremos acceder al Landsraad para negociar ciertas cuestiones comerciales, o mejorar las relaciones con las tribus nativas para obtener influencia en ciertos territorios…

En general, creo que los fans de la franquicia quedarán más que satisfechos con la forma en la que se ha adaptado el universo ideado por Frank Herbert, pues a nivel de mecánicas está muy bien aprovechado y, en todo momento, se siente como si realmente estuviéramos jugándonos el control de Arrakis. La aparición de ciertas figuras clave de las novelas, como el duque Leto Atreides, el barón Harkonnen o la científica Liet Kynes (que mantienen una similitud clara con la representación de la última película). Además, el juego viene completamente traducido al español, y aunque he encontrado algún fallo puntual, la traducción parece ser bastante buena.

 

Pesada es la piedra y densa la arena; pero no son nada al lado de la furia de un idiota

Nos encontramos ante un título de estrategia 4X en tiempo real, por lo que no tendremos mucho tiempo para pensar en nuestras acciones: el frenetismo es constante, y no aprovechar una fuente de recursos puede suponer la diferencia entre la ruina o la forja de un auténtico imperio. La cantidad de opciones que ofrece el título es enorme, y plantea ciertos conceptos extraídos de las novelas que agilizan la jugabilidad, destacando por ejemplo a los tópteros, máquinas de exploración voladoras que nos permiten explorar el planeta y descubrir nuevas zonas, o las opciones de espionaje, que nos permiten enviar agentes a averiguar las intenciones de los rivales o a generar una cierta influencia en los territorios de los nativos. Lo cierto es que no nos encontramos ante un juego especialmente complejo, permitiendo a cualquier jugador disfrutar gracias a sus intuitivos menús y a su sencillo planteamiento. Es un juego que va de menos a más, siendo fácil de controlar y aprender pero difícil de dominar, y su dificultad me ha parecido más que adecuada. Realmente me cuesta encontrarle problemas, ya que me lo he pasado pipa controlando territorios, formando mis ejércitos y obteniendo recursos. Hablando de esto, encontramos un gran número de recursos que deberemos mantener en alza para poder, entre otras cosas, continuar con nuestras producciones o mantener a nuestra población y a nuestros ejércitos, siendo lo más complejo del juego el equilibrar los gastos con la recaudación.

Otro punto interesante es cómo aprovecha cada una de las facciones que podemos utilizar: tanto los Atreides como los Harkonnen cuentan con una influencia enorme en el Landsraad, y aunque los primeros se centran más en la diplomacia, los segundos son más afines a las conspiraciones y al espionaje. Los contrabandistas tendrán una mayor afinidad con el comercio y con los precios, mientras que los Fremen podrán controlar a los gusanos a través del uso de los tambores. Me ha gustado mucho que se diferencien de esta forma cada facción, aunque sí que es cierto que me habrían gustado un mayor número de diferencias. Todavía están a tiempo de añadir ciertos cambios, por lo que habrá que ver que tal queda. Por último, destacar que por el momento no contamos con mucho contenido, permitiendo jugar partidas que pueden llegar a alcanzar menos de 10 horas. Espero que, con el tiempo, añadan más modos de juego, porque la base jugable es realmente buena y puede aprovecharse de muchas formas.

 

Un paraíso desértico

Es, a nivel gráfico y artístico, donde el juego más me ha convencido. Y es que sin ser un portento técnico consigue adaptar de una forma muy hermosa y fiel los hermosos paisajes desérticos que pueblan el mundo de Arrakis, demostrando además un acercamiento muy interesante a la arquitectura y cultura Fremen. Vaya, creo que cualquier fan de la franquicia quedará muy contento con el apartado artístico del título. ¿Podría contar con un mejor apartado gráfico? Sí, ya que hay cosas que se podrían mejorar: las animaciones de batalla de las tropas, el rendimiento técnico del juego en algunos momentos… Pero la verdad es que por el resto de elementos el juego funciona muy bien: las animaciones de los gusanos me parecen muy logradas, los efectos especiales son espectaculares y situaciones como las tormentas se ven realmente bien. Además, el diseño de las ilustraciones de los personajes están muy trabajadas, y la interfaz no asusta al jugador al presentarse de una forma orgánica y muy limpia. En general, todo bastante bien.

En cuanto al sonido, poquito hay que comentar. Contamos con una banda sonora musical que peca de no tener mucho protagonismo, pues lo interesante se encuentra en los efectos de sonido utilizados. Así, mientras jugamos podemos escuchar melodías tenues que ambientan bien pero que para nada son memorables, mientras que sí que se presentan efectos sonoros realmente logrados. 

 

Conclusión: El arte de la guerra espacial

Dune: Spice Wars apunta a ser un título muy divertido y completo que gustará tanto a los fans de la estrategia como a los no tan cercanos a este género. He disfrutado mucho de sus partidas, siendo de los títulos de estrategia 4X que más me han enganchado por varios motivos: la economía de Arrakis está muy bien presentada, y se usan muchos elementos de los libros para hacer único al juego en lo jugable, mientras que el uso del clima, los gusanos, o las tribus nativas está muy bien llevada, al igual que la exploración. Tiene un gran potencial para acabar siendo uno de los grandes nombres del género en los últimos años, por lo que habrá que ver que tal acaba. Si sois fans de los libros o de las películas, no os perdáis este juego.