Fecha de Lanzamiento
25/09/2020
Distribuidora
Kalypso Media
Plataformas
PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC
Versión analizada
PlayStation 4 Pro
En esto de los videojuegos hay géneros para todos los gustos, desde títulos de corte meramente educativo, a otros que apuestan por emular algún deporte, tirar por las plataformas, la acción desenfrenada, etc. Un sinfín de posibilidades al alcance del usuario, algunos mucho más populares y que aspiran a alcanzar a un público amplio, mientras que otros, por su temática, se ven abocados a conformarse con aspirar a llegar a un nicho de jugadores menor. Y ojo, uno podría pensar con cierto tino en los musou o las visual novel, por ejemplo, pero creo que Port Royale 4, la obra que nos ocupa en este texto, va un paso por delante en este sentido. Y es que, ¿qué intereses podrían llevar a uno a adquirir el último juego de Gaming Minds y Kalypso Media? No me malinterpretéis, no estoy intentando decir que no merezca la pena o que sea mal juego, hablamos de motivaciones de compra, no de calidad del producto. ¿Ser fan acérrimo de la historia? Concretamente, quizás con un interés especial en la Era de los descubrimientos (siglos XV-XVII), aunque técnicamente esto tenga lugar durante sus coletazos finales. ¿Puede que un amor por el colonialismo europeo de ultramar? Es sin duda una temática fascinante, todo lo relacionado con el Galeón de Manila, la piratería holandesa y, en definitiva, todo el movimiento de comercio marítimo entre grandes potencias que tuvo lugar en el Mar del Caribe, con parada en el viejo continente en forma de productos ansiados como las especias, la seda o la porcelana china, y en general, todo aquello que era difícilmente accesible en este lugar del mundo. Sí, lo sé, muchos habréis dejado de leer hace un rato, pero a los que seguís por aquí, os invito a subir al barco y a seguir leyendo más sobre Port Royale 4, ¿listos para zarpar?

 

Conviértete en el rey del comercio caribeño

¿Qué es exactamente Port Royale 4? Bueno, sería acertado describirlo como un simulador de economía y comercio ambientado en el Caribe del siglo XVII, con España, Inglaterra, Francia y Países Bajos como protagonistas. Antes de lanzarse a la mar, es recomendable realizar los diversos tutoriales que el título propone, al menos, si eres novicio en el tema. Dicho esto, espero que seas una persona paciente a la que no le importe dedicar una hora o más a aprender las diversas mecánicas del juego, puesto que nadie te va a librar de eso. Y pese a ello, es posible que haya algunas cosas que no os queden del todo claras y tengáis que acudir a solventar las dudas desde el menú, a menos que seáis unos prodigios y vuestra cabeza retenga todo de forma sobresaliente. Tristemente para un servidor, esto se antoja complicado, reconozco mis propias limitaciones.

Hay cuatro campañas diferentes para completar comenzando por España. Si no te convence en exceso, siempre puedes ir directamente al modo de juego libre, aunque hasta que uno no gana algo más de rodaje y se suelta con todo lo que Port Royale 4 ofrece, es poco aconsejable, aunque si eres un comerciante veterano en la franquicia, quizás sea una opción atractiva para demostrar a todos tu hegemonía en el comercio caribeño. En cualquier caso, si eres nuevo,  la campaña es el punto de partida más recomendable, ya que ofrece una serie de tareas a completar que actúan a modo de guía sobre cómo jugar y hacer las cosas.

Aunque el comercio es la piedra angular de Port Royale 4, hay un componente de gestión de ciudades, así como la imperiosa necesidad de defender nuestros barcos mercantes de piratas, bucaneros y demás maleantes (sin olvidar que, patente de corso mediante, nosotros mismos podemos piratear legalmente ejerciendo de bucaneros para nuestra corona). Con nuestro modesto convoy de barcos, habrá que dedicarse a comprar los bienes que se produzcan en nuestra ciudad inicial. Una vez que obtengamos una licencia comercial con algunas ciudades vecinas, será hora de zarpar con nuestro barco lo más lleno posible, y con suerte, ganar algo de dinero con las ventas. La mecánica es sencilla de entender, algo similar a la mentalidad que muchos tienen en Wallapop, compra barato y vende caro. El juego fluctúa los precios de acuerdo con la cantidad de existencias de la ciudad, por lo que, si esta tiene una gran cantidad de artículos, se podrá adquirir barato, pero si es escaso, será costoso, lo mismo ocurre cuando se vende. Nuestra tarea es investigar qué necesidades tienen las ciudades y cómo distribuir mejor los recursos para sacar el mayor beneficio.

Una cosa importante a tener en cuenta al trazar la ruta de navegación, es aprovechar el viento y evitar aguas turbulenta, así como acantilados o zonas de agua poco profundas, que pueden desgastar o incluso hundir los navíos, y aunque pueda sonar complejo de primeras, es algo con mucho sentido común e intuitivo. Decidir qué producto se compra y se vende a qué ciudad es algo más complejo, como ya se ha comentado. El problema reside en la cantidad de pantallas por las que desplazarse en un momento dado. Al elegir qué productos comprar y vender de cada ciudad a lo largo de la ruta comercial, es necesario saber en qué se especializa esa ciudad, pero eso no es obvio en la pantalla donde tomamos estas decisiones. En este aspecto, salta a la vista que el juego está diseñado especialmente para los jugadores de ordenador.

Más allá de los aspectos básicos del libre comercio, algunos asentamientos también pueden realizar pedidos específicos que puedes aceptar y cumplir, variando desde simples misiones de entrega hasta eliminar piratas y destruir barcos de otras naciones. Además de obtener ganancias y la aumentar reputación con esa colonia, también serás recompensado con puntos de rango con el país propietario de la colonia. El fracaso conlleva todo lo contrario, así que asume solamente las misiones que creas que puedes completar. Cuanto mayor sea tu fama, más concesiones obtendrás, más capitanes, estructuras y ventajas podrás desbloquear.

Aunque Port Royale 4 es un juego sobre el comercio de bienes, también tiene un fuerte énfasis en la construcción de ciudades y su expansión. Hay tres etapas en cada ciudad: comerciante, constructor y propietario. Al principio no tendremos ningún tipo de potestad, por lo que habrá que comprar una licencia de comerciante para poder comprar y vender bienes. Después de haber intercambiado una cierta cantidad de artículos, puedes comprar una licencia de constructor que te permite construir varios edificios de fabricación o granjas de producción. Finalmente, una vez que tengas más de 500 trabajadores dentro de tus construcciones, puedes postularse para tomar el control de la ciudad a través del Virrey, lo que te brinda un control total sobre la administración y expansión de la ciudad.

Centrándonos ahora en las batallas navales por turnos, Puedes atacar buques de guerra, cargueros o piratas y, por supuesto, ellos pueden atacarte a ti. Destruye todo lo que quieras y a quien quieras, pero si no tienes la documentación pertinente, las consecuencias pueden ser nefastas, puesto que tienes que responder ante tu virrey por las acciones que lleves a cabo. El combate en sí se desarrolla como la mayoría de los combates tácticos por turnos. Cada barco de tu convoy tiene varios puntos de acción para usar, pudiendo moverte por el agua, disparar tus cañones, o utilizar algún tipo de habilidad especial. Igualmente, es posible abordar un barco enemigo si tu tripulación tiene suficiente ventaja, puesto que de lo contrario, puede que no lo cuentes. Tanto si tienes éxito como si no, ambas naves quedarán marginadas durante el resto de la batalla, por lo que añade un componente táctico interesante. Las peleas son lentas y profundas, no quedando nada al azar, puesto que el ganador suele ser el que mejor planea su intervención. Igualmente, si no es tu estilo, hay una opción para omitir batallas haciendo que se desarrollen de forma automática.

La acción se desarrolla principalmente a vista de pájaro, contando con la libertad de acercar, alejar y rotar la pantalla. Me encanta lo detallado que se vuelve el juego al acercar el zoom. Ser capaz de desplazarse por todo el mapa y acercarse a las islas desiertas o cada ciudad lo suficientemente cerca como para ver a la gente del pueblo caminar, es una alegría. Técnicamente, el juego es bastante robusto, lo suficiente para que mi PlayStation 4 Pro active el “modo turbina” del ventilador, aunque no por ello he sufrido ningún problema de ralentización o similares. El juego también tiene HDR, lo que hace que el hermoso mar azul y las puestas de sol de color naranja se vean aún más impresionantes.

Sobre el sonido, omitiendo el maravilloso tema que abre el título, generalmente hay un predominio de los sonidos ambientales, como por ejemplo, las gaviotas, el mar golpeando el barco, los cañones disparando y, en general, esta clase de sonidos esperables, aunque también hay algo de música de fondo ocasionalmente.

 

Conclusión

Port Royale 4 es un simulador de gestión de recursos comerciales y económicos, que no se olvida de las batallas navales, así como de la construcción y expansión de ciudades. Si eres aficionado a este género, tienes ante ti un título complejo y lleno de detalles que puede entretenerte durante muchas horas. Si por el contrario eres nuevo, siento decirte que la curva de aprendizaje es algo elevada y el tutorial un poco largo, por lo que puede que termines abrumado. Por otro lado, la navegación entre los muchos submenús del juego es algo confusa y las misiones secundarias, no tardan en volverse repetitivas, aunque esto es algo esperable en un juego tan completo y pensado más para ser jugado en ordenador (en referencia al tema de los submenús)

7
Recomendado
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Sinopsis
Embárcate y únete a las fuerzas coloniales de España, Inglaterra, Francia y los Países Bajos en la lucha por la supremacía del mar Caribe en el siglo XVII. En Port Royale 4 serás el joven y ambicioso gobernador de una colonia, con ganas de aprender para gestionar y convertir este pequeño asentamiento en una atestada ciudad comerciante.
Pros
Es muy completo en cuanto a opciones, no limitándose únicamente al intercambio de mercancías
Si bien no es gráficamente lo más puntero de la generación, deja un conjunto muy resultón
Si disfrutas con el género, vas a disponer de una importante cantidad de horas de entretenimiento
Contras
El tutorial es excesivamente largo y la curva de aprendizaje pronunciada, siendo
Es fácil perderse entre su confusos submenús
Las misiones secundarias se vuelven pronto repetitivas
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