[Análisis] Shaq Fu: A Legend Reborn

[Análisis] Shaq Fu: A Legend Reborn

En 1994 se lanzó en Megadrive y Super Nintendo Shaq-Fu, el juego protagonizado por la estrella de la NBA Shaquille O´neal. Aunque hoy en día esta considerado un juego de culto, este título no fue todo lo bueno que uno quisiera, por ser benevolente. Y, por supuesto, nadie habría apostado por que tuviera una secuela. Pero con Shaq uno nunca sabe. Y, tras conseguir financiarse mediante Crowfounding, Big Deez Productions nos trae la continuación de aquel juego: Shaq Fu: A Legend Reborn. Esta secuela es un Beat ´em up que, aunque sencillo, cumple gracias a un gameplay pulido y una gran dosis de humor.

 

Historia

En Shaq Fu: A Legend Reborn no esperes una historia compleja, por que no la hay. Es más, la historia no podría ser más sencilla. Esta gira en torno a Shaq, un experto en artes marciales, que ve como su pueblo es atacado por demonios. Y, por supuesto, estos demonios infernales quieren dominar el mundo. ¿Os parece poco topicazo de historia? Pues entonces os traemos una doble ración: Shaq tiene una marca de nacimiento que le hace diferente, la gente le repudia y termina aprendiendo artes marciales de un viejo maestro.

Shaq Fu: A Legend Reborn - Análisis

Sin embargo, a pesar de la simpleza y la poca originalidad del argumento, este cumple con creces. Sobre todo gracias a los toques de humor que la aderezan. Así, disfrutaremos como el juego lanza pullas y gracias sobre sí mismo, el género o los videojuegos en general.

Jugabilidad

Vamos a ser sincero. Al igual que la historia es simple, la jugabilidad es muy sencilla. Tendremos un botón con el que haremos el ataque básico, y único, que generará combos aleatorios. Además, contaremos con un ataque especial de área que solo podremos usar cuando hayamos asestado varios golpes. Y, por último, tenemos el ataque de área, que derribará a los enemigos de nuestro al rededor.

De este modo, Shaq Fu: A Legend Reborn es un beat ´em up clásico que no inventa la rueda. Asimismo, es un juego que por su estética 2D lateral nos recuerda a los juegos clásicos del género. El poder usar los objeto del mundo a nuestro favor como armas, que los enemigos salgan en primer plano o que al acabar con algunos de ellos los mandemos al fondo del escenario, son elementos que recuerdan mucho a otros juegos. En este aspecto es cierto que el juego no es muy innovador.

Shaq Fu: A Legend Reborn - Análisis

En cuanto al escenario en 2D, tendremos la posibilidad de movernos de abajo a arriba. Sin embargo, no podremos retroceder sobre nuestros pasos cuando alcancemos los puntos de control, que serán abundantes en cada una de las seis fases. Estos nos permitirán no sólo reiniciar el juego cuando muramos, sino volver a ellos cuando queramos desde el menú principal. Y hablando de morir, no es un juego muy complicado, pero en su dificultad difícil si que nos puede suponer un pequeño reto. Nada que no se solucione con un par de repeticiones. Eso si, ni se te ocurra poner el nivel fácil, o sufrirás la ira de Shaq….

Shaq Fu: A Legend Reborn - Análisis

Además, los enemigos son muy genéricos y no hay mucha variedad. Y el mecanismo es siempre el mismo. Primero, nos enfrentaremos a un enemigo de cada tipo, para después irnos encontrando con hordas variadas con cada tipo. De este modo, tendremos que estar atentos a que grupos de enemigos nos enfrentamos y cuál es la mejor forma de hacerles frente.

Por último, señalar que a lo largo del juego nos encontraremos con diferentes potenciadores o power-ups. Estos nos otorgaran nuevos trajes y habilidades, como uno de cactus u otro de una máquina. Estos son divertidos y añaden un punto extra a la trama y a la jugabilidad. Sin embargo, su gran hándicap es que no podremos usarlos siempre que queramos. Todo lo contrario, sólo podremos usarlo cuando nos los encontremos en el escenario.

Shaq Fu: A Legend Reborn - Análisis

Gráficos y sonido

En lo referido a gráficos, el juego cumple. Shaq Fu: A Legend Reborn es un título que no hace alarde de un gran apartado gráfico, pero que cumple con creces. El personaje de Shaq esta muy bien recreado. Además, los escenarios están bien logrados, y cada uno tiene sus propios elementos, iluminación, etc, que los hacen únicos. Un pero que le podríamos dar, sería que todos los NPC enemigos son iguales y hay poca variedad. Así, se termina haciendo repetitivo. No obstante, los midd boss o los final boss están muy bien logrados, siendo cada uno diferente y más alocado. Asimismo, estos boss son parodias o reflejos de Hollywood.

Shaq Fu: A Legend Reborn - Análisis

Por último, el sonido es decente. Cuenta con una banda sonora sencilla y alegre que no se hace pesada ni repetitiva. Además, los diferentes sonidos, como los golpes, las voces o los efectos, están bien logrados y cumplen a la perfección.

Conclusión

Shaq Fu: A Legend Reborn es un Beat ´em up clásico, que cumple con creces, pero que sabe a poco. Se le nota bastante la falta de ambición. Es un título que con un poco más, habría sido mucho mejor.

La historia es muy sencilla y fácil de seguir, y el juego termina convirtiéndose en un machaca-botones continuo. El hecho de que los power ups sólo estén disponibles cuando nos los encontramos, le resta ese punto de originalidad y ruptura con la rutina. Además, hay poca variedad de enemigos y estos son muy genéricos. Eso sí, en diferentes situaciones nos encontraremos con grandes aglomeraciones de NPC sin que el rendimiento del juego decaiga.

En relación con esto, la dificultad no es exagerada. Quizás el modo difícil se le atragante un poco más a alguien que no este habituado a este genero. Así pues, entre esto y la corta duración del juego, podemos hablar de que tendremos unas 4 horas de mamporros a los mandos con Shaq. Y lo peor, que casi todos los logros/trofeos se consiguen avanzando en la historia, por lo que la rejugablidad es casi nula.

En definitiva, Shaq Fu: A Legend Reborn es un buen juego que, con un poco más de ambición, podría haber sido un gran juego. Sin embargo, es un juego que hace justicia a la figura de Shaquille O´neal.

Arqueólogo por vocación. Egiptólogo por adopción. Pero sobre todo, periquito y gamer. Amante de las buenas historias.