[Análisis] The Last of Us Parte II Remastered

Fecha de Lanzamiento
19/01/2024
Distribuidora
Sony
Plataformas
PlayStation 5
Versión analizada
PlayStation 5
En la industria del entretenimiento lo normal es el fracaso. ¿Cuántas series se cancelaron antes incluso de terminar su primera temporada? ¿Cuántas películas se echaron atrás a mitad de rodaje? Y, por el ámbito que nos toca, ¿cuántos videojuegos han sido anunciados y jamás han visto la luz? Sin duda alguna la decepción, frustración y los sueños rotos están a la orden del día en aquel que trata de labrarse un futuro en un mundillo tan volátil como el del entretenimiento. Esto, no obstante, no creo que haya de enfocarse como algo desilusionante: al fin y al cabo, es la realidad en su máxima expresión; yo considero que el fracaso debe servir como aprendizaje, y pese a que no creo en la existencia de la meritocracia, sí considero que todo el mundo se cruza con la oportunidad de su vida, y debes estar preparado para tomarla y explotarla al máximo.

Así es pues que, cuando logras un producto que llegue a lo alto, solo debes mantenerte ahí, y aunque es complicado, os garantizo que es más sencillo quedarse que llegar. Por eso, estoy seguro de que desde Naughty Dog no tuvieron absolutamente ninguna duda a la hora de sacar el primer juego de The Last of Us en PlayStation 3, pues el bagaje que ya llevaban a sus espaldas con juegos como los de Crash Bandicoot o los propios de Uncharted, que compartieron plataforma y, en cierta manera, estilo y género. No obstante y retomando el discurso inconformista, el éxito también aporta aprendizaje, y no dejan de demostrárnoslo.

The Last of Us se convirtió en un juego histórico, no solo por romper todos los techos posibles a nivel gráfico en el momento, sino por narrar una de las historias que cualquiera soñaría con escribir. Es así que el juego original recibió un remaster para PlayStation 4, un remake para PlayStation 5 (el cual analizamos), una serie live-action disponible en HBO y una secuela también para PlayStation 4: The Last of Us Parte II. Y sí, de esta secuela ahora también podemos disfrutar de un remaster para PlayStation 5, pero la pregunta es: ¿vale la pena? Descúbrelo conmigo en este análisis de The Last of Us Parte II Remastered.

Antes de empezar…

Como ya hemos dicho, esta entrega es el remaster de la versión de PlayStation 4 a cuya historia no le han hecho ningún añadido ni modificación, por lo que en vez de daros yo un repaso general de esta, en caso de que no hayáis jugado ya el juego y queráis saber si la historia vale la pena, saber qué tal funciona la jugabilidad o la calidad de la banda sonora, os invito a pasaros por el análisis de mi compañero donde podréis leer al respecto con más detalle. Si, por contra, ya habéis jugado el título, de ahora en adelante hablaremos únicamente de los extras y mejoras que han llegado con este remaster al módico precio de diez euros si ya cuentas con la versión de PlayStation 4.

 

¿Cómo remasterizas una obra maestra?

Es difícil crear un juego excelente, pero más difícil aún es mejorarlo, y con eso se encuentra The Last of Us Parte II Remastered. A su salida en PS4 allá por 2020 el juego ya era un portento gráfico prácticamente inalcanzable, muy superior a lo estándar en la consola y que, a día de hoy, la versión original sigue ofreciendo un nivel visual digno de los mejores juegos de PS5 hasta el momento. Por ello, cuándo se anunció el remaster fue imposible no pensar «¿para qué?» Y, lamentablemente, el resultado no ha sorprendido a nadie.

No me malinterpretéis, el juego se mantiene en la cima gráfica, pero llevamos sabiendo eso desde hace varios años. Las mejoras son prácticamente imperceptibles para cualquiera: tanto las sombras como las luces son más detalladas y realistas, a lo que se le suma una mayor profundidad de campo y una mejoría en la definición de texturas como la sangre y el agua; pero como os digo, esto solo lo notaréis si tenéis en la otra pantalla la versión de PS4. En mi humilde opinión, se han hecho los retoques justos para poder justificar el llamarlo remaster, pero mientras que en el Remaster de la Parte I para PS4 sí que se notaba bastante el salto (más aún en el remake), aquí sentiremos que estaremos viendo exactamente el mismo juego.

No obstante, no se han conformado con hacer ligeras mejoras, sino que han añadido dos modos gráficos: rendimiento y fidelidad. El modo rendimiento es el equivalente a la actualización que ya recibió el juego original: puedes jugar a 60fps y 1440p reescalados a 4K (si dispones de pantalla que lo soporte), por lo que el verdadero nuevo modo es el de fidelidad, donde podrás jugar a 4K nativos y 30fps, aunque si tu pantalla dispone de VRR («Variable Refresh Rate»), en ambos modos se podrá gozar de la mejora de fps. Ahí, obviamente dependerá de las preferencias de cada uno, pero os puedo garantizar que el juego reescalado se ve espectacularmente bien, por lo que apenas hay sacrificio de calidad a cambio de un mayor framerate.

Por otro lado, algo que sí es destacable a la par que atractivo es la posibilidad de aplicar filtros tanto al modo Sin retorno (del que hablaremos luego), como al modo foto y al modo historia, aunque para poder jugar la historia con filtro antes deberemos completarla, por lo que no podremos disfrutar de ello si no es en Nueva partida+, aunque esta se puede traspasar de tu partida de la versión de PS4. Dentro de los distintos filtros encontraremos posterizados (primera foto), cine negro (segunda foto), imagen vintage e imagen de 8 bits.

Además de esto y tocando la jugabilidad, quienes no vengan a enfrentarse a un reto sino a disfrutar puramente de la historia tendrán, la opción no solo de ajustar la dificultad del juego sino de modificar varios aspectos para facilitarlo como que nunca agarren a tus aliados, que prendas fuego a los enemigos cuando les ataques cuerpo a cuerpo, el, pido disculpas por el chiste malo, «one-shot woman» donde los enemigos morirán de un disparo, entre varios otros.

Niveles perdidos y dónde encontrarlos

Como otro de los extras de esta nueva versión, podemos acceder a tres niveles que fueron descartados y por tanto no terminaron su desarrollo (estos son Fiesta de Jackson, Alcantarillas de Seattle y La cacería), y claro, lo primero que pensaría cualquiera es: «¿por qué no aprovechar el remaster y añadirlos?», pues la respuesta no te la daré yo, sino que te la dará el gran Neil Druckmann, copresidente de Naughty Dog, ya que a modo de previa antes de cada nivel nos explicará por qué se decidieron hacer en un principio y por qué se eliminaron a medida que estos se desarrollaban, quedando en fase de prealpha. De todas formas, en cada nivel aparecen diversos comentarios según avanzas en ellos donde te explicarán cómo está pensada cada parte del nivel.

Y claro, yo no soy nadie para llevarle la contraria a Neil, pero siendo que cada nivel no dura más de cinco minutos, considero que, pese a las justificadas razones que ofrecen, hubiera sido un añadido interesante y que los fans hubiésemos agradecido, ya que, como digo, la historia no tiene ni un solo cambio y jugar los niveles de manera independiente se siente bastante frío. No obstante, su no presencia tampoco resta nada al juego, por lo que es tan solo una pequeña aportación que podría haber hecho del juego algo aún más excelente.

 

Take on me

Al principio pensé en comentar la presencia de este modo como un pequeño añadido junto a algún otro apartado, pero sin apenas darme cuenta le he dedicado mucho más tiempo del que pensaba que haría. Porque sí, ese momento en el que Joel coge la guitarra y empieza a cantarle «Future Days» a Ellie nos ha quedado grabado a todos, y no puedo evitar querer replicarlo.

En este modo, podremos ponernos en la piel de Ellie, de Joel o de Gustavo Santaolalla, compositor del tema principal de The Last of Us. Además podremos tocar seis instrumentos distintos: la guitarra, el banjo, el nailon, la jazz, la rock y el resonador de acero, siendo equipable a todos ellos distintos pedales de efectos para perfeccionar nuestro sonido, la única pega es que estos instrumentos no están disponibles desde el principio sino que se desbloquean con puntos, y estos puntos se logran completando objetivos en el modo Sin retorno.

Os invito a enviarnos vuestros vídeos tocando, especialmente si son «Take on me» o «Future Days«. En serio, hacedlo, yo no hago más que practicar para tocarlas.

 

Sin retorno: la excusa perfecta para volver

Sin duda alguna el apartado estrella de este remaster no es otro que el modo Sin retorno, un añadido con esencia roguelite en el que podremos perdernos durante varias horas ya sea para completar todos sus desafíos o simplemente por la diversión que ofrece el modo.

Entrando algo más en detalle, Sin retorno consiste en ir superando distintas fases con un mismo personaje, partiendo de cero con inventario básico y escaso que podremos ir mejorando a lo largo de la partida, puesto que recibiremos componentes y suministros al completar cada una de los niveles y volver al lobby. Para lograr más suministros, dentro de cada nivel individual tendremos mini-objetivos tales como realizar un número de esquivas cuerpo a cuerpo, lograr tantas bajas con disparos en la cabeza o limpiar una oleada en modo sigilo.

En los niveles puedes enfrentarte a Lobos, Serafitas, Víboras e Infectados (un grupo por nivel, nunca mezclados) además de a distintos jefes finales como el Rey rata o el Hinchado de los recreativos. Cada nivel tendrá cuatro modos:

  • Asalto: debes acabar con los enemigos que aparecerán por oleadas.
  • Cacería: debes sobrevivir a enemigos que no paran de llegar mientras corra el tiempo.
  • Captura: debes llegar a la caja fuerte y robar los suministros.
  • Resistencia: debes proteger a tu aliado.

Para cada partida podremos elegir la dificultad, que va desde muy fácil (y, en serio, es exageradamente fácil) donde completarlo todo será un paseo, hasta realista, y creedme que lo es, pues morimos de dos golpes o incluso de uno solo si se trata de un enemigo más poderoso. Además, la IA enemiga está muy muy bien trabajada para que avanzar de nivel sea un verdadero reto.

Dentro de este modo tenemos tres variantes: la partida estándar, la partida personalizada donde podremos moderar la dificultad de cada aspecto concreto, elegir a qué enemigos nos queremos enfrentar, a qué jefes finales, con qué modos encontrarnos y lo más divertido de todo: los modificadores; esto consiste en poder añadirte tanto power-ups como downgrades para tus partidas, por ejemplo, podemos hacer que todos los enemigos dejen una bomba al morir que explota a los tres segundos, que haya cuerdas trampa por el mapa y que todos los enemigos tengan más salud y sean más rápidos; o por contra, podemos restaurarnos salud al combatir cuerpo a cuerpo, potenciar nuestra velocidad de movimiento o ralentizar el tiempo con cada headshot. Además tendremos la partida diaria, que como su propio nombre indica, se puede intentar nada más que una vez al día, por lo que si no la completamos no tendremos otra oportunidad.

En este modo podremos jugar de inicio con Ellie o Abby, aunque a medida que se cumplen desafíos (principalmente jugar partidas con X personaje) se irán desbloqueando al resto: Dina, Jesse, Tommy y Joel por el lado de Ellie y Lev, Yara, Mel y Manny por el lado de Abby, siendo que todos ellos tendrán habilidades y características distintas para hacer más rica y variada nuestra experiencia. Además, cada uno podrá obtener distintos atuendos que podrán utilizarse también en el modo historia, cumpliendo desafíos, ahora sí, más exigentes.

Sin duda alguna, Sin retorno es la excusa perfecta para volver a adentrarte en uno de los universos mejor creados de la historia reciente, con una enorme cantidad de semillas aleatorias para que cada partida sea distinta a la anterior. Pero por desgracia siempre tiene que haber un pero, y aquí se mantiene el mismo pero que se le lleva achacando a la franquicia desde hace años: la ausencia del multijugador online. Pese a que Sin retorno es un grandísimo modo de juego, a su vez nos encontramos con una oportunidad desaprovechada para permitirnos conectarnos con un amigo y limpiar el mundo de lacras a ritmo de roguelite.

 

Vibraciones, gatillos y ruiditos: el arte de usar el DualSense

Debo admitir que, desde que tengo PS5, he sido muy escéptico con el uso de los gatillos hápticos, por lo que me mostré bastante reticente a ponerlos desde el principio, pero claro, mi deber es testear y juzgar todo aquello que el juego ofrece, por lo que tomé la mejor decisión posible para mi re-experiencia de juego. Tardé poco más de tres armas distintas en darme cuenta de que teniendo la posibilidad de jugar así era ridículo no hacerlo, aunque pueda parecer algo simple, favorece muchísimo la inmersión en la partida y aumenta la adrenalina en los momentos de tensión, ya sea a base de vibraciones cuando te aparece un chasqueador mientras estás looteando tranquilamente o, sin duda mi función favorita, la resistencia de los gatillos tanto para apuntar (o tensar el arco) como para disparar que varía según el arma que estés cargando por lo que los quickshot ya no serán una opción, obligándote a ser más precavido cuando pasees por una zona donde puedas toparte con enemigos. Además, el DualSense emite sonidos a la hora de apuntar, disparar y recargar.

 

Entonces, ¿le damos nuestro dinero a Naughty Dog?

Antes de desarrollar, la respuesta es muy clara: si te encantó tanto como a la mayoría el juego original, estás tardando en upgradearlo. Y si sería tu primera vez en esta entrega, lánzate de cabeza a por un juego que nunca olvidarás.

Aunque tengamos ejemplos de lo más recientes de cómo hacer las cosas aún mejor como habiendo sacado Sin retorno como un DLC gratuito (ejem, God of War Ragnarök: Valhalla, ejem), lo que está claro es que por lo que cuesta, me parece un disparate negarte la posibilidad de volver a ponerte en la piel de nuestra inmune favorita y el resto de personajes que la acompañan.

Porque sí, nadie pagaría por la mejora gráfica casi imperceptible, pero el resto de añadidos son más que suficientes como para justificar un pequeño pago de 10 euros, pues nos encontramos con la mejor versión posible de uno de los mejores juegos jamás creados. Como dijo el bueno de Pedro Pascal en la piel de Joel: «no importa lo que pase, siempre sigues encontrando una razón para luchar», y nosotros siempre seguiremos encontrando una razón para volver a The Last of Us.

Si The Last of Us Parte II Remastered ya era un juego que valía cada euro pagado por él, ahora, me resulta barato. Así que sí, es imprescindible que cuentes con este juego en tu colección.

9.4
Imprescindible
">
Sinopsis
Disfruta del título que ha ganado más de 300 premios al Juego del Año, remasterizado para la consola PlayStation 5. Vuelve a experimentar o vive por primera vez la historia de Ellie y Abby, que ahora incluye mejoras gráficas e integración completa con el mando inalámbrico DualSense™, además de nuevos modos de juego como la experiencia de supervivencia roguelike Sin retorno y muchas cosas más. Cinco años después de su peligroso viaje por un Estados Unidos pospandémico, Ellie y Joel se han asentado en Jackson, Wyoming. La vida en una próspera comunidad de supervivientes les ha permitido disfrutar de paz y estabilidad, a pesar de la amenaza constante de los infectados y de otros supervivientes más desesperados. Sin embargo, tras un hecho violento que altera esa paz, Ellie se embarca en un viaje implacable en busca de justicia.
Pros
El modo Sin retorno justifica por completo la vuelta al juego
Un modo exclusivo para tocar la guitarra, demostrando que escuchan a los fans
Un uso del DualSense resultante en una experiencia de juego aún más realista
Historia impecable, siendo uno de los mejores juegos habidos y por haber...
Contras
...pero que desperdicia la oportunidad de añadir al producto final los niveles descartados originalmente
La falta, de nuevo, de un modo multijugador online
Mejoras visuales poco relevantes, el nombre "Remastered" no hace justicia