

Componentes
Veracruz 1631 es un juego ligero y cuenta con los componentes justos. Inicialmente, hay cuatro manuales en diferentes idiomas (español, inglés, francés y alemán) conformados por apenas un par de páginas. Dentro de la página, además de esto, se puede encontrar lo siguiente:
- 1 tablero con los tres galeones
- 43 cartas de cargamento
- 32 cajas de material
- 7 cajas de piedras
- 4 cajas vacías
- 4 cartas de inversión de material
- 8 cartas de apuesta
- 6 marcadores para el peso y equilibrio
- 1 marcador de meteorología
- 1 doblón
El tablero es pequeño y muy visual, disponiendo de los tres barcos principales con sus nombres, así como los datos sobre su peso, la meteorología y el peso de cada barco en relación al contenido de cada uno, así como los nombres en la parte baja para realizar las apuestas. En la parte trasera, adornando, hay un mapa que une el puerto de Cádiz (España) con el puerto de Veracruz (México, lo que sería por entonces Nueva España). Al tablero hay que sumarle un puñado de cartas de tamaño medio, acompañadas de varias cubitos de madera y una ficha redonda de plástico a la que hay que pegar un adhesivo para que nos haga las veces de marcador en la zona meteorológica. Por último, hay seis pequeños cubos de madera de color rojo y uno un poco mayor de color amarillo que sirven para marcar el conteo del peso, clima y balance de los barcos en el tablero.

Sinopsis
Los jugadores son mercaderes y deben cargar el Juncal, el Santa Teresa y el San Antonio con oro, plata, maíz y cacao, según sus intereses comerciales. Además, intentarán deshacerse del correo del rey.
Conviértete en un mercader inteligente
La premisa de Veracruz 1631 es muy sencilla. Hay tres galeones en el tablero y se nos entregan una serie de cartas de mercancía (oro, plata, maíz y cacao) que debemos repartir entre cada uno de los laterales del barco para equilibrar (o desequilibrar) el peso de las embarcaciones. Igualmente, se nos proporciona una carta de inversión de material y dos de apuestas, y en base a estas, debemos generar los puntos que nos hagan alzarnos victoriosos una vez hayamos conseguido cargar los barcos hasta su zona roja.
Para comenzar, se reparten las cartas (dos de apuesta, una de inversión y cuatro de cargamento). Una vez hecho esto, con el resto de cartas de materiales se crean dos pequeños mazos conformados por cuatro cartas y se ponen boca arriba. Para finalizar, colocamos los marcadores rojos en las zonas centrales de equilibrio y en el peso 0 de cada navío, y a continuación, colocamos el cubo amarillo en la posición 3 de la zona de meteorología y lanzamos el doblón de plástico, para subir o bajar uno en ese marcador dependiendo de si sale el sol o las nubes tormentosas. ¡Ya estamos listos para empezar! Fácil y rápido, ¿no?

Lo primero de todo, es apostar por un galeón con las cartas de apuesta. Una de ellas indica que un barco se hundirá y la otra, que uno de ellos llegará a puerto. Así pues, antes de dar comienzo a la colocación de mercancías, debemos jugárnosla y colocar en la parte baja del tablero la carta de apuesta. Si acertamos, conseguiremos puntos en consonancia si fuimos los primeros en apostar o no (4/2/1), y si fallamos, se nos penalizará restándonos un punto.
La acción de juego es muy simple e intuitiva, pues es básicamente cargar un galeón, para ello, hay que escoger una carta de mercancía de la mano y ubicarla en uno de los laterales del tablero en el navío que deseemos. Al colocarla, se subirá el medidor de peso en base al peso de la propia mercancía (indicado en la parte superior derecha de la carta), y a continuación, se hará lo propio con el medidor de equilibrio hacia subiendo o bajando un punto hacia un lado u otro según si hemos colocado las mercancías a la derecha o la izquierda del tablero. ¿Qué tipo de mercancías compensaría jugar? Bueno, al final de la partida os van a puntuar únicamente las que coincidas con vuestra carta de inversión de material, por lo que si al inicio os tocó una carta con cacao, os interesa que los barcos vayan bien cargados de cacao para puntuar cuando todo termine. Eso sí, si el barco se hunde cuando todo termine, no puntuarás, así que sería contraproducente llenar un barco de cacao cuando has apostado que ese mismo barco va a hundirse al terminar la partida.

Los galeones se considerarán completos cuando el marcador de peso llega hasta los números rojos, algo que uno debe de tener presente a la hora de intentar equilibrar o desequilibrar un barco en pos de que llegue a puerto sano y salvo o se hunda en base a sus intereses. Además del propio peso de las mercancías, el juego dispone de dos tipos de «materiales» especiales. El primero de ellos, las piedras, sirven únicamente para cargar de peso un barco, mientras que las cajas vacías, sirven para anular el peso de la última mercancía cargada en cualquier lado del barco, por si nuestra intención es aligerar peso. Tras colocar la mercancía y mover los marcadores correspondientes, pasamos a robar una carta de los mazos disponibles boca arriba. Cuando se agoten los packs de cuatro que montamos, sacamos cuatro nuevas cartas boca arriba y lanzamos el doblón climático para moverlo hacia arriba o hacia abajo según corresponda (así cada vez que se agoten y toque reponer). Si no quedasen más cartas, la partida continuaría sin reponerse el mazo agotado.
Puntuación
Una vez que los tres marcadores peso estén en la zona roja, la partida terminará y se pasará a comprobar qué galeones han sobrevivido a su travesía en base a su equilibrio y el marcador de meteorología. Si la puntuación es menor al contador de meteorología, el barco no se hunde, mientras que si es al contrario, el barco cae al fondo del océano con lo que eso conlleva en relación a las mercancías, es decir, su perdida, por lo que no contarán en el cómputo final.

Aclarado eso, se puntúa en base a si hemos acertado o no la apuesta del barco que se hundía y el que llegaba sano y salvo a puerto (4/2/1), siendo el que primero acertó la apuesta el que más puntos recibe, mientras que los fallos, puntúan con un -1. Luego, se suman los pesos de los materiales correspondientes a nuestra carta de inversión, por lo que si nuestra carta era el cacao y solamente se salva un barco que transporta tres cartas de cacao con puntuaciones de peso 1,2 y 3, sumaríamos 6 puntos, que pueden ser más o menos dependiendo de la suerte con las cartas de apuesta. Aquel que acumule más puntos, será obviamente el ganador.
Conclusión
Veracruz 1631 es un juego muy fácil de aprender que, por la escasez y sencillez de sus mecánicas, está más enfocado al público infantil que al adulto. Pese a ser un juego de 2 a 4 jugadores, no recomendaría jugarlo a dos, puesto que pierde gran parte de la gracia a la hora de saber qué intenta hacer tu rival cargando los barcos. Pese a todo, cuando le has dedicado tres o cuatro partidas a lo sumo, el juego no da mucho más de sí.

(Si queréis conocer nuestra forma de valorar juegos de mesa, os dejamos aquí un enlace a nuestra política de reviews para comprender nuestro sencillo sistema de meeples)
Kalas
Veterano en esto de escribir sobre videojuegos, pero un día me cansé y decidí fundar mi propia web. No soy amante de las marcas, sino de los buenos juegos, aunque Nintendo ha estado muy presente en mi infancia. Sobrevivo en mi lucha por convertirme en un especialista en Asia Oriental.