[Análisis] Godfall

[Análisis] Godfall

Fecha de Lanzamiento
12/11/2020
Distribuidor
Gearbox Publishing
Plataformas
PlayStation 5 y PC
Versión analizada
PlayStation 5
Con la nueva generación de consolas, nuevos títulos salen a la venta para intentar mostrar las virtudes de las nuevas máquinas en cuanto a rendimiento y calidad visual, que son a fin de cuentas las mejoras más palpables. Muchos apuestan en estos primeros compases por los lanzamientos intergeneracionales buscando así asegurar al menos un nivel de ventas decente gracias a un mercado de consolas ya establecido con unos 7-8 años de media a sus espaldas. Otros, miran directamente a la exclusividad en estas nuevas plataformas para explotar de la mejor manera posible todas las capacidades del hardware. Godfall, lo nuevo de Counterplay Games, es uno de esos valientes que deciden probar suerte.

La obra publicada por Gearbox Publishing se describe como un “looter slasher”, lo que viene a ser una fusión del combate cuerpo a cuerpo con armas blancas y una focalización en la obtención de botines frecuentes por parte del jugador. Algunos videojuegos bien conocidos como Diablo o Borderlands ya se centran en gran medida en el loot, aunque quizás, Darksiders se parezca más a esta obra, al menos en términos jugables. En cualquier caso, coleccionar equipamientos diversos e ir sustituyéndolos habitualmente con cada nueva misión, será el pan de cada día, aderezado esto con un combate físico que se asemeja ciertamente a lo visto en el último God of War. Aunque soy consciente de que sobre papel pinta muy prometedor, os aconsejaría que no os dejéis obnubilar por todos esos nombres, puesto que tristemente, el envoltorio de este regalo es mucho más hermoso que el propio contenido de este. ¿Comenzamos?

 

Ambición y traición entre hermanos

Godfall comienza con una historia que apenas vale la pena mencionar, pero claro está, al menos sirve para justificar y dar un sentido a lo que hace nuestro protagonista. La obra nos habla de una disputa fraternal, Orin, nuestro Arconte, habla de la traición de su hermano. Macros, su hermano, desea convertirse en un Dios, y por ende, está en constante guerra contra todo el mundo. Por su parte, Orin, decepcionado y abrumado por la culpa, está empeñado en detenerlo, para lo cual tendrá que levantarse y ponerse en marcha acabando con el ejército personal de Macros hasta, finalmente, llegar a la pelea predestinada.

No esperes ningún desarrollo profundo de personajes o diálogos emocionantes. Solo hablas con dos personajes durante el transcurso de la historia principal. Realmente no hay nada de interés que pueda reseñarse de la historia, aunque entiendo que este nunca aspiraba a ser su atractivo principal, puesto que su baza más interesante reside en su sistema de combate intensivo, y, por supuesto, el botín.

 

Combatiendo a las huestes de Macros y al tedio

La estructura del título se construye en torno a algunas áreas de mundo abierto donde tienen lugar todas las misiones de la campaña. Esta estructura tradicional se siente correcta al principio, pero no tarda prácticamente nada en caer en la repetitividad más tediosa,  puesto que seguirás regresando a estas áreas una y otra vez para completar misiones y recolectar botín. Todas las misiones se sienten excesivamente similares, quedando reducidas a ir del punto A al punto B a darle una paliza al jefe de turno para ganar algo de equipamiento. Si la forma de abordar las misiones fuese diferente y se atreviese a variar un poco más, contribuiría en gran medida a que todo fuese más llevadero.

Algo que hace Godfall y que contribuye todavía más a que la repetitividad y el tedio se presenten al poco de comenzar a jugar, es que opta por bloquear tu progreso obligándote a recolectar una cierta cantidad de ítems para desbloquear la siguiente zona principal. Igualmente, tiende a caer con bastante frecuencia en hacernos combatir contra oleadas de enemigos. Algunos jugadores más curtidos quizás tarden algo más en cansarse, pero es innegable que hay muchos elementos de repetición involucrados.

A la hora de combatir, Godfall tiene algunas virtudes que ofrecer. Su sistema de combate recuerda mucho al de God of War con una cámara extremadamente cercana y combos potentes y fáciles de aprender. Tu propio estilo de juego cambia según el arma que hayas equipado: con enormes martillos de guerra tiendes a ser lento, mientras que con las espadas dobles, eres mucho más ágil pero tienes que asestar más golpes para causar el mismo daño al enemigo. Es posible equipar dos armas a elegir entre nuestro repertorio y todas se sienten increíblemente diferentes en nuestras manos. Puedes configurar combos que hagan uso de todo tipo de habilidades adicionales, pero lo que es más importante, fuera de los combos cuerpo a cuerpo estándar, todas las habilidades se sienten interesantes y llamativas. Hay un enorme árbol de habilidades actualizable que suma profundidad al combate.

Además de las armas, hay otro elemento que no se queda a la zaga en importancia a la hora de intercambiar golpes con los adversarios, el escudo. A su labor defensiva, hay que sumarle la capacidad de dar un golpe de escudo al lanzarlo contra los enemigos, aturdiéndoles y siendo capaces de asestar así un golpe mortal mientras están abatidos. A esto, hay que añadirle el hecho de que puede (y debe) ser utilizado para hacer los típicos y confiables parrys, que ayudan a abrir una apertura en las defensas enemigas.

Algo que debería brillar en el mundo de Godfall, puesto que es necesario recordar que este título se vende como un “looter slasher”, es su sistema de recompensas a través de botines, pero siendo realistas, tampoco puedo decir que lo consiga. A medida que avanzamos, iremos obteniendo diversos botines en forma de armas y equipamiento, así como materiales que necesitas para forjar nuevos trajes de combate, puesto que estos, a diferencia las espadas, anillos o colgantes, no están disponibles en cofres o como recompensa por misión. Las armaduras valorianas son algo similar a una especie de cambio de clase a la hora de combatir y cuentan con habilidades especiales propias, siendo esto lo único que varía junto a los bonus pasivos. No obstante, no son cambios de clase al uso, por lo que vais a notarlo más bien poco, sobre todo durante vuestros primeros compases de juego. Es decantarse por un traje u otro, más allá del sentido estético, obedece más a si deseamos empuñar uno u otro tipo de arma, aunque claro, por la naturaleza del propio Godfall, posiblemente cambiéis de arma con cierta frecuencia.

Por intentar destacar algo positivo, hay algunas peleas de jefes realmente divertidas que te obligan pensar de la forma más estratégica posible contando con el propio escenario en el que se desarrolla el combate. Por supuesto, brillan especialmente los lugartenientes de Macros, pero incluso en misiones secundarias hay presencia de estos rivales especiales que siempre consiguen darle mucha vidilla al combate, aportando un toque más que necesario de epicidad por sus movimientos y su diseño.

 

Una magnífica puesta a punto y un multijugador limitado

Algo que salta a simple vista para cualquiera que haya visto un vídeo o capturas del juego, es que la presentación gráfica de Godfall es increíble. Visualmente, es posiblemente la mejor obra para mostrar músculo en estos primeros compases de la next-gen gracias a sus entornos y los modelos de las armaduras con una enorme cantidad de detallismo. Hermosos edificios dorados llenos de brillo, partículas visibles al chocar el acero, el ray-tracing acentuando todo esto, y por supuesto, toda esta explosión de colorido aparece en HDR.

El modo de rendimiento funciona de forma fluida a 60fps sin caídas reseñables, gozando además de una magnífico nivel gráfico. Esto ayuda a que el combate se sienta de maravilla. Pese a que huelga decirlo en la mayoría de los casos, nunca está de más apuntar a que gracias al SSD y la buena optimización del título, los tiempos de carga son de apenas unos segundos. En esta parte algo más enfocado a lo técnico, quisiera agregar que la interfaz de usuario le hace un flaco favor a nivel general por su diseño, ya que interrumpe regularmente el flujo del juego con una gran cantidad de submenús que se combinan de forma confusa.

Pese a que Godfall dispone de un modo multijugador y posiblemente intercambiar golpes en compañía de varios amigos haga la experiencia más amena, me ha sido imposible probarlo, pesto que limita la jugabilidad online únicamente a tu lista de amigos, una decisión bastante cuestionable en vista de la escasez con la que PlayStation 5 se ha vendido en todos los mercados mediante escasas reservas, limitando muchísimo las posibilidades, puesto que si ya es complicado disponer de suficientes conocidos que hayan podido adquirir una, más complicado es sumarle que además haya adquirido el título. Lo más sabio, si ninguna duda, habría sido abrir los emparejamientos con todas las personas (a ser posible independientemente de la plataforma) para abrir más el abanico de opciones y no abocar a muchos a jugar únicamente en solitario.

 

Conclusión

Godfall apuesta con fuerza por ofrecer una experiencia técnica y visual de primera categoría, olvidándose por el camino de otras cosas más básicas como la diversión a los mandos. A nivel jugable es correcto y poco más, sí, los combates son fluidos y directos, pero incluso a la hora de plantear su arma principal, el sistema de loot, no consigue destacar especialmente. Las misiones se vuelven rápidamente repetitivas, algo a lo que contribuye la propia estructura del juego al obligarte a volver a visitar las mismas zonas una y otra vez para farmear los materiales necesarios para avanzar en una historia que, tristemente, no tiene nada que aportar. Si a esto le sumas que la experiencia multijugador queda capada únicamente a tus amigos, puede que termines perdiéndote una de las facetas que podrían aliviar en cierto modo esa sensación de tedio que, os aseguro, llegará antes o después.

6.5
Aceptable
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Sinopsis
Aperion está al borde de la ruina. Eres uno de los últimos caballeros valorianos, guerreros divinos capaces de usar las armaduras legendarias conocidas como Valorplates, que transforman a quienes las llevan en maestros imparables del combate cuerpo a cuerpo. Aplasta a tus enemigos para remontar los reinos elementales y desafiar a Macros, el dios loco que aguarda en la cima. Asciende en Godfall, el primer RPG de acción looter-slasher centrado en el combate cuerpo a cuerpo.
Pros
El sistema de combate es gratificante y entretenido
Los árboles de habilidades son completos y permiten personalizar más la experiencia
Visualmente y técnicamente es posiblemente el mejor exponente actual de nueva generación
Contras
Una historia muy ausente y en la que no se profundiza nada
La estructura de las misiones se vuelve repetitiva rápidamente
El multijugador en línea solamente está disponible con amigos
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